Ante la confirmación de un caso letal de hantavirus en General Pueyrredon, desde el Municipio brindaron detalles de cómo fue el protocolo de seguimiento y cuáles son las principales medidas para prevenir el contagio.
El 2 de enero se confirmó el fallecimiento de un hombre de 33 años por hantavirus. Según informaron autoridades sanitarias provinciales, el paciente -residente de una zona semirrural de Sierra de los Padres, con antecedente de exposición rural por caza y taxidermia- presentó los primeros síntomas a fines de noviembre, con evolución a distrés respiratorio grave, y finalmente murió tras estar internado algunas semanas en el Hospital Interzonal.
Desde la Secretaría de Salud municipal informaron que se realizó el protocolo existente y necesario para este tipo de eventos. Se hizo la identificación correspondiente y se llevó adelante el control de foco junto con Epidemiología de Región Sanitaria VIII. Se efectuó un primer análisis, se mandó la muestra al Instituto Malbrán y allí fue confirmado el diagnóstico.
Desde el área de Zoonosis y Bienestar Animal se contactaron con los familiares directos para ponerlos en conocimiento de todas las medidas preventivas. En tanto, desde Control de Plagas acudieron al domicilio de la persona en cuestión, que desarrollaba tareas como taxidermista. Allí se llevó a cabo una desinfección y desratización del terreno. Además, personal de la Delegación de Sierra de los Padres intimó a los vecinos del lugar para que tengan el pasto corto y efectúen tareas de desmalezamiento en las zonas aledañas.
El protocolo activado desde el área de Zoonosis
El coordinador de la Dirección de Zoonosis y Bienestar Animal, Pablo Alí, cuenta a Bacap que comenzaron con el protocolo el mismo día que fueron informados de un caso probable de hantavirus.
“Ese mismo día, conjuntamente con la División de Epidemiología del CEMA, nos comunicamos con la Delegación de Sierra de los Padres para ponerlos al tanto e informar cuáles eran las medidas preventivas para tomar en la delegación a través del delegado, Julio Romero, y también nos pusimos en contacto con el Departamento de Control de Plagas y Desinfección para que tome cartas en el asunto”, señala Alí.
En esta línea, el referente del área de Zoonosis relata: “Fuimos alertados el 23 de diciembre. La persona estuvo internada en el HIGA unas semanas antes con un cuadro de posible hantavirus, todavía no se había confirmado. Posteriormente, con los análisis de rigor, se confirmó esta patología. En el mientras tanto, nosotros empezamos con las medidas de prevención de rigor en relación al hantavirus. Ya un caso sospechoso lo tomamos como un caso positivo hasta que se demuestre lo contrario”.
Alí remarca que se comunicaron con los familiares directos, que vivían en la misma casa, y les informaron las medidas preventivas. “Era una casa ordenada, supercuidada, limpia. Sí nos llamó la atención la actividad de esta persona, que era un taxidermista. El taxidermista actúa sobre animales sin vida, disecándolos, que podría ser una probable fuente de contagio, no solamente el tema de los roedores silvestres”, detalla.
Sobre la prevención, el especialista enumera las principales medidas: “Desinfectar, desratizar las zonas, los ambientes, más que nada los galpones, los lugares que uno guarda alimentos balanceados, alimentos para animales de granja, tener mucho cuidado con el tema de roedores. Desmalezar los terrenos linderos, mantener los pastos cortos de las viviendas, tratar de no crear microbasurales en los lugares, porque mucha gente tira cosas en la vía pública y crea microbasurales. Ahí van a ir los roedores a alimentarse, a comer, a refugiarse y, cuando uno limpia un galpón, un lugar donde puede producirse o provocarse polvo, polvillo, aerosoles, hay que ponerse barbijo porque de esa forma se contagia este tipo de enfermedad, a través de los aerosoles que provocan la secreciones de estos animalitos”.
Tras confirmarse el fallecimiento del hombre de 33 años por hantavirus, Alí comenta que se volvió a comunicar con el delegado de Sierra de los Padres para continuar con la prevención.
Hantavirus en Argentina
El hantavirus es una zoonosis transmitida principalmente por inhalación de aerosoles contaminados con excretas de roedores -sobre todo, se produce en áreas rurales o semirrurales-, y puede causar el Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus, de alta letalidad.
En Argentina, la letalidad oscila entre el 10 % y el 32 % (2019–2024). Durante 2025 se notificaron 72 casos confirmados a nivel nacional, con 21 fallecidos (letalidad 29,2 %).
En la provincia de Buenos Aires, el año pasado se confirmaron 25 casos, con 6 muertes (letalidad 26,1 %), predominando varones jóvenes.
