En su última novela, Viviana Rivero vuelve a entretejer historias de amor en contextos bélicos. En diálogo con Bacap, la escritora cuenta detalles de su nuevo libro, habla de la investigación minuciosa que realiza para escribir y describe por qué elige las guerras para contar vínculos amorosos.
En Secretos de sangre, Viviana Rivero regresa al momento histórico y a los personajes de su primera novela, Secreto bien guardado. Si bien cada libro se puede leer por separado, la nueva publicación de la escritora cordobesa le da continuidad a la historia publicada en 2010. Contada en dos tiempos, en la Segunda Guerra Mundial y la actualidad, la nueva novela presenta dos historias de amor, la de Marthin y Amalia y la de Alex y Coralina.
Si bien había pasado más de una década del lanzamiento de Secreto bien guardado, los lectores le preguntaban en redes sociales por la continuidad de la vida de Marthin y Amalia, incentivados también por el éxito en Netflix de la adaptación de Silvina Frejdkes para miniserie (2019), con Oriana Sabatini y Victorio D’Alessandro como protagonistas, bajo la dirección de Alberto Lecchi.
“Lo pedía mucho la gente. Me escribían y me preguntaban: ´¿Qué pasó con Amalia y Marthin?´ Y yo no lo había escrito, o sea, no sé qué pasó. Pero te das cuenta que ellos querían saber. ¿Qué pasó con el hijo? ¿Qué pasó con la inmobiliaria que ellos fundaron? Son preguntas que me hacían en las redes. Y dije ´bueno, tal vez se podría volver´”, cuenta Rivero en diálogo con Bacap, en el marco de su visita a Mar del Plata, donde participó del ciclo “Charlas sobre libros al atardecer”, organizado por Penguin Libros.
La investigación del contexto histórico
Para encomendarse en la escritura de la nueva novela, primero encaró la etapa de investigación histórica que lleva adelante antes de cada libro. En este caso, fue clave la búsqueda de datos sobre la historia de los marinos alemanes que formaron parte de la tripulación del Admiral Graf Spee, hundido en el Río de la Plata durante la Segunda Guerra Mundial. Entre la bibliografía, incluye el libro biográfico Tras la estela del Graf Spee de Enrique Rodolfo Dick −hijo de uno de los marinos−, quien cuenta la historia de los marinos del Graf Spee y la vida de su padre.
“La investigación es exhaustiva. Me gusta hacerla, no es un problema para mí, pero soy muy detallista y me lleva muchos meses. Incluye muchos libros de historia, muchos libros de literatura de la época −porque también te ayuda a saber cómo eran, cómo se vestían, cómo hablaban, cómo pensaban−, documentales, entrevistas a personas que tienen que ver con lo que uno va a escribir. O sea que es bastante amplio y todo se va completando”, comenta Rivero sobre su modo de acercarse a los acontecimientos y momentos históricos.
En esta línea, la escritora afirma que la gente siempre tiene buena voluntad ante sus consultas e investigaciones para conocer detalles de una época o un determinado hecho histórico.
“Algo que me llama la atención, siempre que estoy haciendo esto, es cómo a la gente le gusta ayudar. Cuando saben que estás escribiendo un libro de época, nunca me he topado con alguien que sea odioso o que me diga ´no, no te puedo atender´ o que no me atienda”, señala.
El regreso a la historia de su primera novela
Rivero asegura que fue un desafío volver a la historia y a los personajes de su primera novela. “Ese era mi desafío, unir las dos historias con mucha tensión y con algo que impactara al lector, por lo menos en la mitad del libro”, confiesa.
Sobre Secretos de sangre, la autora describe: “Es un libro solo en sí mismo, que tiene una historia de amor, una parte de thriller, una investigación histórica bastante importante acerca del nazismo, de si Hitler estuvo en Argentina o no. ¿Qué pasó con Hitler? ¿Se murió realmente o no? Tiene toda una investigación bastante fuerte y fue a parar al libro. Así que se van a encontrar con todo esto. Qué pasó con los 1.000 marinos del Graf Spee, que cuando se hunde el barco quedan en Argentina, se casan, tienen hijos acá, pero cuando Argentina le declara la guerra a Alemania, ellos se vuelven prisioneros de guerra. Entonces, algunos escapan, aún en Mar de Plata, por las montañas, otros los vuelven a Alemania, y cuento un poco eso en medio de un amor, de un thriller y de toda esta historia que fue real”.


Historias de amor en contextos bélicos
La autora indica que en sus novelas genera un maridaje entre lo real y lo ficticio. “Es como que hiciera nacer a mis personajes dentro de un contexto que existió y muchas veces personajes secundarios son gente que existió realmente”, reconoce.
En medio de las guerras, del caos, y en muchos casos de momentos históricos distantes, Rivero encuentra espacio para el romance. “Me gusta porque es someterlo a un extremo, estar en guerra, enamorarte en medio de la guerra debe ser fatal, ¿no?”, indica Rivero. Y expresa: “Es lindo someter a los personajes a una historia de amor”.
Rivero dice que le gusta situar sus novelas en contextos de guerra. “Me gustan las guerras para escribir. Me gustan las guerras porque los seres humanos viven al límite. Entonces, tal vez hacés lo que sentís, lo que te da ganas y lo que es importante”, resalta.
En este punto, la escritora amplía: “Cada día es como el último. Entonces, tomás las decisiones que realmente te dicta tu alma, tu corazón. Por eso me gusta. Tengo novelas en la Guerra Civil Española, Secretos de sangre en la Segunda Guerra Mundial, Secreto bien guardado también, Una luz fuerte y brillante en la guerra de Siria. Me gustan las guerras para someter a mis personajes a esa vivencia porque sé que van a actuar conforme a lo que les pide el alma”.
El escenario de la historia
Para Rivero, el escenario, el paisaje, ocupan un rol muy importante, tanto en Secretos de sangre como en Secreto bien guardado. Ambas tienen como “protagonista” a la laguna de Mar Chiquita, en la provincia de Córdoba.
“Las dos historias, la antigua y la moderna, transcurren en la laguna de Mar Chiquita. Es una laguna muy grande. Ocupa una parte importante de la provincia y, cuando te ponés al frente, es como si fuera el mar, o sea, es todo el horizonte. Es muy especial en cuanto al agua, la tierra, la vibración que tiene el lugar. Pensemos que 1 litro de agua de mar tiene 35 g de sal, y en 1940 (la laguna) tenía 250 g de sal por litro, era un mar muerto. Entonces, era un lugar muy buscado, era muy medicinal”, explica.
En esta línea, la escritora detalla: “En 1920 un español ya tenía una colonia de sanación donde se hacían baños desnudos, donde la comida era vegana, donde se hacían ayunos para recuperar la salud. 1920. Esas ideas que recién ahora las vemos, pero en ese tiempo había. O sea, los europeos tenían puesta la mirada en ese lugar. Se habla de que aún el Tercer Reich tenía tratativas con el lugar porque quería traer a sus enfermos a que se sanen después de la guerra, pero la guerra tomó un cauce que no era el esperado. Alemania fue perdiendo y eso se diluyó, pero aún se habla de que hubo inversiones del Tercer Reich ahí para poder traer a su gente. O sea que es un lugar especial aún hoy”.
En Secretos de sangre se entretejen dos romances en dos tiempos. El libro recupera la historia de Marthin y Amalia, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, e incorpora el vínculo amoroso de Alex y Coralina en el presente. La novela une esas historias a través de la vida de los personajes y de los secretos. Secreto bien guardado y Secretos de sangre se pueden leer por separado. “Pero si te gustó mucho, anda por el otro porque vas a encontrar más de la misma torta de chocolate”, advierte Rivero.
