La primera temporada de verano bajo la administración privada tuvo algunos vaivenes. Las obras aún no comenzaron y dos funcionarios municipales fueron citados a declarar en el marco de la causa Sur Finanzas y su posible vínculo con la licitación.
Por Juma Lamacchia
El Estadio José María Minella y el Polideportivo Islas Malvinas se encuentran bajo la gestión de la empresa Minella Stadium S.A. desde noviembre del año pasado, tras la adjudicación por medio de una licitación pública solicitada por el gobierno local.
Los primeros meses de la nueva administración coincidieron con una temporada de verano que tuvo shows y partidos de fútbol que demostraron una organización con puntos altos y bajos, mientras la ciudad está a la espera del comienzo de las grandes obras ofrecidas.
Por otro lado, Sebastián D’Andrea, presidente del EMDER, y Mauro Martinelli, secretario de Hacienda, fueron citados a prestar declaración testimonial (es decir como testigos) por el Juzgado Federal Criminal y Correccional N°2 de Lomas de Zamora en el marco de la causa que investiga a Sur Finanzas por lavado de activos. Ambos funcionarios deberán presentarse a declarar el próximo 24 de febrero.
El llamado se dio luego de una serie de allanamientos realizados a fines del año pasado por la relación entre el contrato de concesión de Minella Stadium S.A. y la financiera vinculada a Eduardo Spinosa – expresidente de Banfield -, quien fue una de las figuras más importantes para presentar el proyecto de concesión y tener el visto bueno de AFA. De hecho, estuvo presente en la apertura de sobres de la licitación.
Ante la consulta de Bacap al Municipio, la respuesta fue que los funcionarios no fueron notificados de los motivos puntuales por lo que fueron citados.
Requisitos y obligaciones
Mientras tanto, la empresa a cargo de ambos estadios debe cumplir con las responsabilidades previstas en el pliego desde noviembre de 2025. Es importante repasar algunos puntos para tener en cuenta sobre qué pesan esas obligaciones.
El objeto del pliego es otorgar en concesión el uso y explotación de la totalidad de las instalaciones del Estadio ‘José María Minella’, Estadio Polideportivo ‘Islas Malvinas’ y de los espacios comunes ubicados dentro del Parque Municipal de los Deportes ‘Teodoro Bronzini’ por 30 años con la posibilidad de extenderlo 10 años más.
La concesión es por un canon anual de $120.000.000 a abonar en 12 cuotas mensuales con un ajuste por IPC cada año. El canon es el importe que debe abonar el Concesionario al Concedente por el uso y explotación del espacio adjudicado, y en esta ocasión, tiene un período de gracia de 36 meses. Es decir, que el gobierno municipal comenzará a cobrar por la entrega del Minella y el Polideportivo recién a los tres años de la firma del contrato (fines de 2028).
El período de gracia sobre el canon coincide con el plazo máximo de ejecución de la totalidad de las obras previstas en el Plan de Obras. Por lo tanto, para fines de 2028 cuando el gobierno comience a cobrar el canon, las obras previstas deberían estar completadas.
Las fuentes de financiación que obtenga Minella Stadium S.A., sumado a su propio capital, deberán ser suficientes para permitir afrontar el pago del monto total de inversión ofertado, que es de $47.000 millones.
El pliego contiene una serie de intervenciones obligatorias vinculadas a tribunas, techos, áreas comerciales y el polideportivo. La primera que llama la atención tiene que ver con la tribuna cubierta del Minella, que se encuentra clausurada por peligro de derrumbe. El pliego exige una inspección anual general de estructuras y cubierta de tribuna techada en general. Es decir, no obliga a una obra que repare o cambie dicha cobertura, sino que haya una inspección anual para verificar su estado.
En tanto, sí exige el cambio de butacas, la revisión del cerco perimetral y la instalación contra incendio (todas por su mal estado actual). También la mejora del campo de juego, su sistema de riego y desagüe, drenaje, fertilización, control de plagas y mínimamente dos resiembras anuales. Además de una modernización general del sistema de sonido y pantallas como de las áreas comerciales y un plan general de mantenimiento.
Por el lado del Polideportivo, las exigencias se centran en el sistema de calefacción y renovación de aire, modernización del sector VIP, los estándares internacionales de FIBA, señalética y accesibilidad.


Manos a la obra
Hasta el momento no se visualizan grandes movimientos en cuanto a las obras a realizarse en ambos escenarios. Según se puede observar a simple vista, se instaló un alambrado frontal al Polideportivo de unos 150 metros sobre la Av. Juan B. Justo que aún no fue terminado ya que uno de sus extremos no se encuentra cerrado. Y por el lado del Minella, se pudo observar a un camión trasladando tierra en la zona de ingreso al estacionamiento que, según el personal de seguridad ubicado en el acceso, tendría como destino el estadio.
La empresa tenía un plazo de 30 días para presentar el proyecto ejecutivo de obra, es decir, la documentación técnica completa necesaria para poder iniciar los trabajos comprometidos. Sin embargo, solicitó una prórroga bajo el argumento de que estaban realizando una “revisión integral del proyecto original con sus equipos técnicos de arquitectos e ingenieros para garantizar la excelencia técnica y el cumplimiento riguroso de la normativa vigente”.
La solicitud fue procesada y aprobada por el Ente Municipal de Deportes y Recreación (Emder) en enero de 2026. Si la prórroga fue autorizada a mediados de enero de 2026, esos 30 días adicionales vencerían a mediados/fines de febrero de 2026.
Temporada de verano
Aldosivi ya jugó 3 partidos oficiales como local en el Minella en lo que va del año, aún en las mismas condiciones edilicias que lo hizo durante la temporada pasada. El único inconveniente que se encontró el club que juega en la primera división del fútbol argentino es que por parte de la empresa Minella Stadium S.A. se le exigió el pago de $5.000.000 para su uso. Algo que contradice la Ordenanza N°21.481 que indica que los clubes del partido de General Pueyrredon están eximidos de pagos de derechos de uso y gastos operativos en escenarios municipales.
Por otra parte, el productor Pablo Baldini de NA producciones, destacó que esta temporada se encontró con una “linda lavada de cara” del Polideportivo y una buena inversión en iluminación y presentación de camarines, en su show de Diego Torres realizado en enero. El productor con más de 30 años de experiencia se encuentra a la espera de las obras a realizarse por parte de la nueva gerencia de los estadios ya que «puede posicionar a Mar del Plata como una plaza competitiva para shows a gran escala que se suelen realizar en Capital Federal o en La Plata».
Si bien transcurrieron los primeros meses de la nueva administración, el gobierno debe ser estrictamente exigente con las obligaciones que debe cumplir la empresa que tiene el uso y la explotación de los dos estadios más importantes de la ciudad.
No perder tiempo en las obras que deben realizarse y pensar en las posibilidades de estos escenarios para posicionar a la ciudad, beneficiará no solo a la firma Minella Stadium S.A., sino a todos los marplatenses.
