En respuesta a la circulación de la nueva variante de influenza en el país y al inicio cada vez más temprano de la temporada de virus respiratorios, la cartera sanitaria nacional anticipó la compra y distribución de las vacunas contra la gripe. El objetivo es garantizar que las jurisdicciones cuenten con el stock necesario para poder dar inicio a la vacunación a principios del mes de marzo.
El Ministerio de Salud de la Nación dio inicio a la distribución de las vacunas contra la gripe adquiridas con el objetivo de adelantar el comienzo de la campaña antigripal 2026. En línea con la planificación acordada con cada una de las 24 jurisdicciones, esta semana se realizará la primera entrega de 795.760 dosis correspondientes a la vacuna antigripal adyuvantada (aTIV) y a la vacuna antigripal para adultos. El resto de las entregas ya se encuentran programadas a fin de que las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires puedan realizar la distribución interna necesaria e iniciar la vacunación el próximo 9 de marzo.
Para garantizar la cobertura de la población objetivo, la cartera sanitaria nacional adquirió 8.160.000 dosis. De este total, 4.700.000 dosis corresponden a la vacuna antigripal para adultos utilizada para proteger a la población de entre 24 meses y 64 años; 2.300.000 dosis son de la adyuvantada (aTIV) destinada a mayores de 65 años; y 1.160.000 dosis son de la vacuna antigripal pediátrica destinada a los niños de 6 meses a 2 años de edad.
En Argentina, el aumento de la circulación de los virus respiratorios ocurre entre abril y julio. En los últimos años, la vigilancia epidemiológica evidencia un inicio cada vez más temprano de su circulación estacional. Ante este escenario, el adelantamiento de la campaña busca asegurar una protección oportuna de la población antes del pico de transmisión y atenuar el posible impacto que la variante H3N2 y su nuevo subclado K, puedan ocasionar en el sistema sanitario.
Es importante considerar que si bien esta nueva variante no se asocia al desarrollo de cuadros de mayor gravedad, sí se caracteriza por una mayor contagiosidad y esto puede generar una mayor demanda para los servicios asistenciales del sistema de salud. Por este motivo, una baja cobertura de vacunación podría generar mayores niveles de ocupación de camas, aumento de derivaciones a centros de mayor complejidad, reprogramaciones de prácticas diagnósticas y quirúrgicas y un incremento en los costos del sistema.
La población objetivo de la campaña incluye a niños de 6 a 24 meses, adultos mayores de 65 años, personal de salud, embarazadas y puérperas y personas con factores de riesgo. En los tres últimos años, las coberturas más bajas se registraron en la población de adultos mayores (con porcentajes que oscilaron entre el 41,6 % y el 42,2 %), y en la población pediátrica en la cual se observa que menos del 70 % completó el esquema de vacunación de dos dosis.
Por este motivo, junto con el envío anticipado de vacunas, el Ministerio de Salud de la Nación acompaña a las jurisdicciones para impulsar el desarrollo de estrategias locales de promoción de la vacunación, actualizar lineamientos técnicos y criterios operativos para optimizar el registro nominalizado y el trabajo de los equipos de salud, y desarrollar campañas de comunicación masiva orientadas a mejorar las coberturas.
