El asesinato de una mujer en un descampado de Punta Mogotes, una balacera en un punto de venta de drogas de Bosque Grande y un ataque a tiros en el barrio José Hernández elevaron a once la cantidad de homicidios registrados en Mar del Plata en lo que va del año.
El cuerpo de Mercedes Rosa Del Luca (57) apareció el viernes 20 de febrero en un descampado de Punta Mogotes. Al principio no parecía haber signos evidentes de violencia y los investigadores iniciaron una causa por averiguaciones causales de muerte. Su pareja dijo haberla encontrado sin vida en el lugar y, en una primera inspección, la Policía Científica no detectó lesiones visibles.
Pero la autopsia cambió el rumbo de la investigación al confirmar que había signos de violencia en la tráquea que indicaban una muerte por asfixia.
Ese crimen, el noveno del año en Mar del Plata y el primero con una mujer como víctima, es investigado como femicidio por la fiscal Constanza Mandagarán.
Con el avance de la pesquisa, el domingo fue detenido Ramón Darío Gómez (48) durante un allanamiento en la vivienda que compartía con la víctima. El lunes fue llevado a declarar, pero se negó a hacerlo y continúa detenido en la Unidad Penal 44 de Batán.
El imputado está acusado de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por ser cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, delito que prevé la prisión perpetua.
Durante el procedimiento se secuestraron una mochila con pertenencias de la víctima, un teléfono celular, un cuchillo con mango de madera y hoja de aproximadamente 20 centímetros y prendas de vestir de interés para la causa.
Aunque no existían denuncias formales por violencia de género, allegados a la víctima señalaron que la relación estaba marcada por episodios de agresión.
El hallazgo en el descampado marcó el inicio de una semana en la que la ciudad sumaría otros dos homicidios en pocos días.
Décimo crimen: balacera en un point de drogas
El décimo homicidio del año ocurrió el lunes por la noche en el barrio Bosque Grande, en un sector señalado como punto de venta de estupefacientes ubicado en inmediaciones de Tripulantes del Fournier entre Polonia y Rufino Inda.
Allí murió Uriel Martín Alfonso (23) tras recibir al menos un disparo en medio de un enfrentamiento armado. Otro hombre resultó herido y se encuentra fuera de peligro.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar, ambos se habrían dirigido al lugar para comprar drogas y en ese contexto se produjo una discusión con los ocupantes de la vivienda. Tampoco se descarta que el conflicto estuviera vinculado al robo de una motocicleta.
La balacera dejó a los dos jóvenes heridos. Alfonso llegó por sus propios medios hasta la comisaría decimosexta (Intendente Camusso 1587) y desde allí fue trasladado al Hospital Interzonal General de Agudos, donde murió poco antes de la medianoche.
El caso es investigado por el fiscal Alejandro Pellegrinelli, quien busca determinar la mecánica del hecho y la responsabilidad de los participantes.
Fuentes de la investigación señalaron que el lugar había sido allanado en diciembre y que se encontraba bajo investigación por comercialización de estupefacientes.


Undécimo crimen: un ataque a tiros tras recuperar la libertad
El homicidio número once del año fue el de Matías Peralta (27), quien murió el miércoles por la noche luego de haber sido baleado horas antes en el barrio José Hernández.
Peralta había recuperado la libertad el día anterior tras ser excarcelado en el marco de la causa por el ataque a balazos contra viviendas ocurrido el 11 de enero en la zona de Ayolas al 11100, donde se registraron 197 disparos y un joven resultó herido.
Según la reconstrucción inicial, Peralta circulaba en una Toyota Hilux por la zona de Gaboto y 214 cuando una camioneta se colocó a la par y desde allí efectuaron múltiples disparos. El joven logró descender del vehículo, pero poco después dos hombres que se movilizaban en una motocicleta volvieron a disparar.
Gravemente herido, fue trasladado en su propia camioneta al Hospital Interzonal, donde falleció pese a los intentos médicos por salvarle la vida.
La investigación también quedó a cargo del fiscal Alejandro Pellegrinelli, que intenta identificar a los autores y establecer el móvil del ataque.
Los homicidios de Del Luca, Alfonso y Peralta ocurrieron en menos de una semana y elevaron a once la cantidad de crímenes registrados en Mar del Plata en lo que va del año.
Los casos muestran escenarios distintos —violencia de género, conflictos en ámbitos delictivos y ataques armados—, pero coincidieron en el tiempo y volvieron a poner en primer plano la violencia letal en la ciudad.
Un inicio de año con alta letalidad
Con 11 homicidios en menos de dos meses, el inicio de 2026 muestra un ritmo de crímenes elevado para Mar del Plata, que el 2025 había terminado con 34 personas asesinadas en diferentes casos que van desde femicidios, homicidios en ocasión de robo, conflictos interpersonales, violencia institucional y delincuentes abatidos por las propias víctimas.
La mayoría de los homicidios registrados hasta ahora tuvieron como víctimas a hombres jóvenes y varios de los hechos aparecen vinculados a conflictos intrapersonales que podrían estar relacionados al delito, especialmente disputas armadas y hechos asociados al narcotráfico.
El número no alcanza por sí solo para explicar el impacto real de cada muerte. Pero es suficiente para encender todas las alarmas y exigir respuestas al Estado, sobre todo en los barrios de la periferia.
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