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Mar del Plata, AR
marzo 23, 2026

Base Naval y GADA 601: la cocina del terror frente al mar

Con directivas creadas meses antes por el Plan de Capacidades, ambos sitios estaban aceitados y listos para operar el mismo 24. La toma del Palacio Municipal, la llegada de los primeros detenidos y las insólitas arbitrariedades de la dictadura. 

Por Thom Lahitte


Solo 18,7 kilómetros separan al GADA. 601 de la Base Naval. El Ejército y la Marina forjaron una tenaza represiva de norte a sur que convirtió a Mar del Plata en uno de los lugares con mayor proporción de desaparecidos respecto a su población. 

La ciudad fue cabecera de la Subzona 15, donde se registraron 577 personas secuestradas, de las cuales 301 fueron liberadas y 276 continúan desaparecidas. Las potentes cifras del terror se explican, en parte, por la coincidencia de las tres armas. 

Así como ocurrió con el Monumental y la ESMA, donde la tortura y la muerte funcionaban a pocas cuadras de los gritos de gol y una vida “normal”, el GADA y la Base Naval operaron a metros de la playa, símbolo por excelencia de “La Feliz”. 

GADA 601

Del boliche a los camiones del ejército 

Juan Carlos Olivito tenía 20 años y una vida soñada para cualquier pibe. Trabajaba en LU9, que operaba desde la Casa del Puente, y era DJ -oficio que ejerce a día de hoy- en Sunset, una de las discotecas de la era dorada de Constitución. 

“El boliche cerró temprano, era miércoles y había poca gente, pero más allá de eso, se sentía un clima raro”, relató. “Me fui con el encargado del lugar hasta un local que tenía en el centro y tomamos mate hasta las 4. Después arranqué para mi casa en Caisamar y ahí ya empecé a ver a los camiones del ejército por la calle”, rememoró. 

Lo que no sabía aún es que la radio sería intervenida esa misma madrugada del 24 y que él terminaría prestando servicio en el GADA 601 apenas unas semanas después. Allí compartió la colimba con el boxeador -futuro campeón del mundo- Uby Sacco y con Guillermo Volpe, cuya muerte en Playa Grande en 1978 se convirtió en el Día Nacional del Guardavidas. 

“Se escuchaban continuamente gritos y tiros”, asegura Olivito que transcurrió su conscripción como parte de la Batería de Servicio y Comando. Eventualmente, los militares le permitieron volver a la cabina de DJ por las noches. 

Barda, el jefe

Reportes de la época indican que fueron tropas del GADA las encargadas de rodear el Palacio Municipal el 24 de marzo. Al mando estaba el coronel Alberto Pedro Barda, que ofició como jefe de la Subzona 15. 

El Ejército elaboró su Plan de Capacidades meses antes del golpe. En dicho documento ya figuraba la zonificación del país. En 1976, Barda llegó a la ciudad para preparar el terreno desde el predio ubicado en la Ruta 11 que tendría, a su vez, una fluida relación con la Base Área y el centro clandestino conocido como “La Cueva”. 

Además de Mar del Plata tuvo bajo su influencia las ciudades de Necochea, Balcarce y Mar Chiquita y fue responsable de los centros clandestinos de detención ubicados en esa zona.

Falleció en 2011 durante los juicios Base Naval III y IV. Había sido condenado por privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos seguido de muerte y homicidio.

BASE NAVAL 

“Los habían sacado a todos de la cama”

Luis María Muñóz descubrió de forma temprana su pasión por el periodismo. A los 17 años ya trabajaba en el diario El Atlántico. Cómo sabía escribir a máquina, al momento de hacer la colimba, lo ubicaron en la oficina de reclutamiento ubicado en H. Yrigoyen entre Rivadavia y Belgrano. 

“A las 2:30 de la mañana del 24 llamaron a mi casa y me tuve que presentar en la Base”, recuerda Muñóz que durante muchos años se desempeñó como prensa del Sindicato de Trabajadores Municipales. 

“Llegué a las 5 pero no tenía un lugar físico, elegí la zona de la caldera, puse un colchón en el piso y tenía la orden de reportarme cada tres horas con el oficial de servicio por si necesitaba algo”, agregó. 

Unos días después, otra vez cerca de las 2:00 de la mañana, recuerdo la llegada de un camión con gente detenida. “Entre ellos una chiquita rubiecita, pobrecita, que los habían sacado a todos de la cama, algunos que estaban en calzoncillos, no me olvido nunca más”, rememoró. 

Fuerza de Tareas 6: del plan a la ejecución

La Ley 11.378 decretó la fundación, en 1926, de la Base Naval de Mar del Plata. Uno de los objetivos era que la Armada tenga un sitio donde desarrollar a futuro una fuerza de submarinos. Cincuenta años después, esas instalaciones, habitadas por buzos y marinos, se convirtieron en un centro de exterminio. 

En 1975, la Armada presentó el PLACINTARA/75,  en las que creaba que la Fuerza de Tareas 6 con asiento en el edificio de la Agrupación de Buzos Tácticos dentro de la Base. 

Como parte de un mismo circuito, prepararon la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina (ESIM), que funcionaba en el predio del Faro. 

Según archivos del espacio de memoria, entre el 24 y 26 de marzo, un grupo de diez personas detenidas vinculadas al movimiento sindical fueron llevadas a un primer piso del edificio donde funcionaban las aulas y las habitaciones de los estudiantes, suboficiales y oficiales.

“Preso con certificado”: de la Base al GADA

En el año 1976, Alberto Pellegrini tenía 19 años y estudiaba en la Facultad de Derecho y tenía un taller textil en la zona de Avellaneda y San Luis. De su casa, los militares secuestraron a un matrimonio comprometido con la política. Días después, fueron por él pero por 10 minutos, no lo encontraron. 

Su padre fue a ver a un amigo perteneciente a la agrupación de Buzos Tácticos. Este lo reconoció en el relato y dejó una frase escalofriante: “Lo tuve en la mira del fusil”. La “recomendación” del marino fue que se entregara en la Base Naval para no tener problemas.  

Allí comenzaron seis largos meses donde no vio ningún rostro humano, donde sufrió un traslado al Faro y luego a Puerto Belgrano, hasta que finalmente lo liberaron. Al querer retomar sus estudios, contó su historia y las autoridades fueron terminantes: con ese historial, no podían aceptarlo. 

Así comenzó una de las historias más irrisorias de la dictadura. “Fui al GADA 601 y me dieron un certificado firmado por el coronel Barda que decía que ´Alberto Pellegrini, estuvo a disposición del Poder Ejecutivo, se corroboró que no tenía nada que ver con la guerrilla y ahora está libre».

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