Durante tres días docentes, nodocentes y estudiantes instalarán una carpa universitaria con clases públicas, charlas y actividades abiertas a la comunidad. El martes el reclamo se trasladará al centro con un festival frente a la Catedral.
Docentes, nodocentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Mar del Plata realizan desde este lunes una serie de actividades públicas en la ciudad para reclamar que el Gobierno nacional aplique la Ley de Financiamiento Universitario. Durante tres días instalarán una carpa con clases abiertas, charlas y un festival artístico para visibilizar el conflicto que atraviesa el sistema universitario.
La iniciativa forma parte de una convocatoria federal impulsada por la federación docente CONADU y se replica en distintas universidades del país. En Mar del Plata, la organización está a cargo de los gremios Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM) y Asociación del Personal Universidad Nacional Mar del Plata (APU), junto con distintos sectores de la comunidad universitaria.
Tres días de actividades en la ciudad
Las actividades comenzarán este lunes en el complejo universitario de Funes y Rodríguez Peña, donde se instalarán gazebos y espacios para clases abiertas entre las 10 y las 18.
El miércoles la propuesta se repetirá en el mismo lugar y horario, con nuevas clases públicas, charlas y encuentros de debate sobre la situación de las universidades públicas.
El momento central de la semana será el martes, cuando la carpa se trasladará al centro de la ciudad. Desde las 12 del mediodía se instalará frente a la Catedral, en Mitre y la Peatonal San Martín, y durante la tarde se realizará un festival artístico en defensa de la universidad pública, abierto a toda la comunidad.
Desde la organización explicaron que la propuesta busca llevar el reclamo al espacio público y generar un punto de encuentro entre la comunidad universitaria y la sociedad marplatense.
El reclamo por la ley
La protesta se enmarca en el reclamo por la implementación de la ley de financiamiento universitario aprobada por el Congreso el año pasado, que establece una recomposición salarial para docentes y nodocentes y la actualización periódica del presupuesto universitario en función de la inflación.
“Estamos pidiendo simplemente que se cumpla una ley que fue votada seis veces por las dos cámaras del Congreso y que tiene fallos judiciales a favor. Sin embargo, hace más de cinco meses el Gobierno nacional la está incumpliendo”, señaló la secretaria general de ADUM, Abigail Araujo.
De acuerdo con la secretaria general de ADUM, la normativa establece que los salarios docentes y nodocentes, así como las becas estudiantiles, deberían recomponerse hasta alcanzar el poder adquisitivo que tenían en diciembre de 2023 y luego actualizarse trimestralmente según la inflación.
Por su parte, la secretaria general de APU, Victoria Schadwill destacó que la Ley, aprobada por el Congreso nacional “permite la actualización del presupuesto universitario y de los salarios que están totalmente denigrados«. «Vamos a seguir en las calles hasta que se aplique la ley. Las universidades nacionales no se crean por decreto, se crean por el Congreso, y es el Congreso el que tiene que garantizar el presupuesto universitario. Por eso Mar del Plata sigue en las calles”, expresó.
El impacto en las universidades
Delfina Ascencio, del Centro de Estudiantes de Psicología, como representante del cuerpo estudiantil dijo: «Estamos transitando el tercer año de ahogo financiero a las universidades nacionales. A lo largo y ancho del país el movimiento estudiantil ha estado movilizado por estos reclamos. Primero, porque entendemos que con salarios de miseria no se puede sostener la universidad, porque la universidad no se sostiene únicamente por vocación, por amor o por voluntad, como se está sosteniendo actualmente, pero también porque impacta nuestras condiciones de cursada. Los estudiantes sabemos que esto no puede seguir así”.
Desde el sector docente advierten que el atraso salarial y el recorte presupuestario ya generan consecuencias en el funcionamiento de las universidades.
Araujo señaló que en la Universidad Nacional de Mar del Plata “alrededor del 30% de la docencia cobra cerca de 6000 pesos por hora y no tiene aumento salarial desde hace más de un año”, lo que provoca renuncias y dificultades para sostener las actividades académicas.
También advirtió que el crecimiento de la matrícula estudiantil contrasta con el deterioro de las condiciones de financiamiento. “La universidad sigue siendo muy valorada socialmente y cada vez se inscriben más estudiantes, pero las condiciones de infraestructura son cada vez más limitadas porque se suspendieron obras”, afirmó.
Según explicó, la situación también impacta en los estudiantes, especialmente en quienes dependen de becas o ayudas económicas para continuar sus estudios. “Con becas de 35.000 pesos congeladas desde hace dos años es muy difícil sostener una carrera”, agregó.
