El referente del entretenimiento infantil se presentará el 14 de febrero en Bendu junto a Soy Muni, Pim Pau y Los Mellis Kids en un festival pensado para disfrutar en familia. “Todo lo que vivís en la infancia te queda en el corazón para siempre”, dice.
El 14 de febrero no será solo el Día de los Enamorados. En Mar del Plata será también el día del juego, de la música y de forjar nuevos recuerdos en familia que quedan para siempre con la presentación de Topa en Bendu Arena en el Festival Kids, una propuesta que reunirá en un mismo escenario a Soy Muni, Pim Pau y Los Mellis Kids.
Con una trayectoria que lo convirtió en una de las figuras más influyentes del entretenimiento infantil en Argentina y América Latina, Topa no es solo un artista que canta canciones: es una referencia emocional para generaciones enteras. Sus shows combinan música, juego, narrativa y mensajes que atraviesan tanto a chicos como a adultos, construyendo un puente entre la diversión y el acompañamiento afectivo.
El festival, que comenzará a las 19, propone música en vivo, baile, humor y una experiencia pensada para compartir en familia. “Cuando es un festival así, cada uno hace el show que viene haciendo. En mi caso, como Muni es mi hermana y trabajamos tanto tiempo juntos, vamos a hacer una canción en el final del show”, adelanta Topa, dejando entrever que habrá momentos especiales.
Estrenar un escenario, crear un recuerdo


Topa habla mucho de recuerdos. No es casual: entiende la infancia como una etapa que deja huellas profundas. “Todo lo que vos vivís en la infancia te queda en el corazón para siempre”, afirma. Por eso elige el 14 de febrero como una fecha cargada de sentido. “El Día de los Enamorados en realidad es el día del amor. El amor por los hijos, por los amigos, por la familia, por la pareja. No hay nada más lindo que celebrar el amor. Yo creo que el amor es el que mueve todo”.
Y en ese marco, un festival infantil se convierte también en un acto afectivo: “Es una forma de regalar amor y generar un nuevo recuerdo para ellos”.
Diversión con mensaje
Con más de dos décadas de trayectoria, Topa ha visto pasar generaciones enteras frente a sus escenarios. “Yo creo que la infancia sigue siendo igual. Lo que pasa es que tienen menos poder de atención. Esto de los shorts, de TikTok… cambian todo el tiempo. Es como que no se bancan algo constante”, reflexiona.
Sin embargo, su respuesta artística no es competir con la velocidad, sino volver a la raíz. “Siempre trato de volver un poquito a la fuente: a que se conecten con la historia, con el juego, con la imaginación”.
Su repertorio incluye canciones que funcionan como apoyo emocional para chicos y chicas que atraviesan situaciones complejas. “Hay mucho bullying en la escuela. Que puedas ser libre sin preocuparte en cómo bailás, cómo te vestís, cómo querés ser… Imaginate que se lo canta el referente. Es un punto de apoyo y de confianza desde el amor”, explica sobre temas como Sé como tú quieres ser.
En ese sentido, su trabajo no busca ser un “escape” del mundo, sino acompañar a chicos, chicas y familias enteras con una mirada luminosa. “Más que escaparse, yo busco una connotación positiva. Canciones o letras que puedan acompañarte en algún estado emocional. Que cuando sean grandes digan: ‘Mirá lo que nos cantaba Topa’. Para mí es hermoso eso”.
Lo que nunca se debe perder


La defensa del juego atraviesa toda su mirada. “El juego no se tiene que perder ni para los más chiquitos ni para los más grandes. Cuando uno pierde la capacidad de juego, pierde muchas cosas. El juego es fundamental en la amistad, en la pareja, en la conexión”.
En tiempos acelerados y muchas veces caóticos, la propuesta de Topa parece ir a contramano: detenerse, cantar, bailar, imaginar. Volver a creer en la magia. “La infancia es hermosa. Poder creer en la magia genera algo muy fuerte en los más chiquitos. Y a nosotros nos vuelve a conectar con nuestra alma de niño”.
El sábado 14 de febrero, en pleno verano marplatense, esa invitación tomará forma de festival entre artistas queridos y cientos de familias para compartir canciones que ya son parte de su historia.
Porque, como dice Topa, celebrar el amor también puede ser cantar, jugar e imaginar juntos.
