El CONICET y el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires concretaron un convenio clave para la costa que pone en marcha un sistema de monitoreo marino-costero a largo plazo con estaciones en Mar del Plata, Santa Teresita, Villa Gesell y Mar Chiquita.
El acuerdo fue rubricado por Vera Álvarez, directora del CONICET Mar del Plata y la Ministra de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, Daniela Marina Vilar, y establece la colaboración técnica entre la Red de Investigación de Estresores Marinos Costeros en Latinoamérica y el Caribe (REMARCO) conformado por investigadores del CONICET en Argentina y el Programa Pampa Azul – Gestión Integral Marino-Costera del Ministerio. El acto se realizó en el marco del Primer Encuentro de Trabajo del Consejo Asesor Científico-Tecnológico (CACiT) del Programa Pampa Azul Bonaerense.
Además, estuvieron presentes Betina Lomovasky, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinos y Costeras (IIMyC, CONICET-UNMDP), coordinadora de REMARCO para Argentina y responsable técnica por el CONICET, y Juan Emilio Sala, coordinador del Programa Pampa Azul Bonaerense.


Sistema de observación para políticas públicas
El objetivo principal del convenio es la definición e implementación de un sistema de observación marino-costero en la provincia de Buenos Aires. La finalidad es desarrollar el monitoreo continuo de las condiciones del ambiente marino-costero, incluyendo las costas y zonas de transición, fortaleciendo así las capacidades del sistema científico-tecnológico para contribuir a las políticas públicas relacionadas con el mar.
En esta primera instancia se comenzará la colaboración con la instalación de estaciones de monitoreo autónomos continuas con datos atmosféricos y de calidad del agua del mar en las ciudades de Santa Teresita, Villa Gesell, Mar Chiquita y Mar del Plata, detalló Lomovasky.
El monitoreo que impulsará REMARCO y el Programa Pampa Azul Bonaerense se enfocará en la observación de variables oceanográficas, químicas y biológicas, el estudio de estresores como microplásticos y otros contaminantes emergentes, floraciones de algas nocivas (FAN/HABs), eutrofización y la acidificación costera-oceánica y sus efectos sobre ecosistemas marinos costeros, cruciales debido a las crecientes presiones del Cambio Climático y las actividades antrópicas. Además del aporte de datos específicos para los indicadores del ODS 14 («Vida Submarina»), e información que responde a las metas del convenio de Biodiversidad de Kunming-Montreal.


“Esta articulación es fundamental tanto para el Ministerio como para las y los bonaerenses, ya que gracias al trabajo conjunto con la REMARCO podremos monitorear en tiempo real, y a lo largo de toda la costa bonaerense, las variables ambientales más sensibles y así anticipar procesos que van desde la acidificación oceánica hasta la contaminación por microplásticos, entre otros temas estratégicos. Además, podremos reportar desde la Provincia de Buenos Aires a las Naciones Unidas el ODS 14, vinculado con la vida en el mar; algo que desde el Gobierno nacional no solo no hacen sino que niegan, así como niegan el cambio climático”, expresó la ministra Daniela Vilar.
Verá Álvarez valora este acuerdo porque permite poner a la ciencia al servicio del cuidado de nuestro mar y de la toma de decisiones públicas. ”Desde el CONICET venimos generando conocimiento sobre los ecosistemas marino-costeros, y contar ahora con un sistema de monitoreo continuo en distintos puntos de la costa bonaerense nos va a permitir entender mejor fenómenos como la contaminación, los microplásticos o las floraciones algales, y anticipar problemas ambientales. Creo que es un ejemplo concreto de cómo la articulación entre el sistema científico y el Estado puede generar información estratégica para proteger nuestros recursos naturales y planificar el futuro de la región”, señala la directora del CONICET Mar del Plata.
El convenio representa un hito dentro del componente de monitoreo y gestión ambiental de la Iniciativa Pampa Azul Bonaerense, asegurando que la gestión de los 1.200 kilómetros de costa se base en evidencia científica.
