La comunidad universitaria, sindicatos, organizaciones sociales y vecinos protagonizaron una nueva movilización federal para reclamar el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y denunciar el ajuste sobre el sistema educativo y científico.
La postal de todo el país volvió a repetirse en Mar del Plata. Banderas, bombos, columnas estudiantiles, docentes y no docentes, agrupaciones sindicales y vecinos coparon este martes por la tarde el centro de la ciudad en una nueva Marcha Federal Universitaria, en defensa de la educación pública y en reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, sancionada hace más de 200 días y todavía sin aplicación efectiva.
La convocatoria comenzó a tomar forma desde temprano en el Complejo Universitario Manuel Belgrano, donde distintas agrupaciones empezaron a concentrarse antes de emprender la movilización, cerca de las 16.30. Pero fue con el correr de los minutos cuando la dimensión de la protesta terminó de hacerse visible: la columna avanzó por Independencia y llegó a extenderse por unas diez cuadras, en una nueva demostración de apoyo social al sistema universitario público.
Al frente de la marcha estuvieron autoridades de la Universidad Nacional de Mar del Plata, con la rectora Mónica Biasone y la vicerrectora Marina Sánchez Herrero, junto a decanos, representantes gremiales de docentes y no docentes, investigadores, estudiantes y referentes sindicales.

La movilización se enmarcó en una nueva jornada nacional de protesta bajo la consigna “Milei: cumplí la ley”, con réplicas en distintas ciudades del país. El eje del reclamo fue el mismo que viene atravesando el conflicto universitario desde hace meses: la falta de actualización presupuestaria, el deterioro salarial de docentes y trabajadores no docentes, y la situación crítica que atraviesan tanto las universidades como el sistema científico nacional.
Ya en el acto central, frente al monumento a San Martín, las intervenciones de los distintos sectores apuntaron contra el Gobierno nacional y remarcaron la necesidad de sostener el reclamo en las calles.
Victoria Schadwill, secretaria general de APU, destacó la magnitud de la convocatoria y vinculó la protesta con un escenario más amplio de conflictividad social.
“Es muy emocionante, no se ve el fin de la marcha. Las calles nos salvan, son resistencia. Estamos en esta situación porque tenemos un gobierno que no escucha”, sostuvo.
En la misma línea se expresó Antonia Muñoz, representante de ATE-Conicet, quien cuestionó la política presupuestaria del Ejecutivo nacional y advirtió sobre el impacto del ajuste en áreas estratégicas.
“No solamente estamos frente a un gobierno que no quiere cumplir una ley sancionada democráticamente, sino que además reordena partidas exceptuando áreas extremadamente sensibles como las universidades y el Conicet”, planteó.
Por su parte, la secretaria general de ADUM, Abigail Araujo, repasó el proceso de conflicto y defensa del financiamiento universitario, y llamó a sostener la movilización.
“Nosotros vamos a seguir peleando por la universidad pública y no la vamos a entregar porque es una conquista y es el orgullo del pueblo argentino”, afirmó.
El cierre estuvo a cargo de la rectora Biasone, que buscó reforzar el valor social de la educación superior pública y rechazó los cuestionamientos sobre su financiamiento.
“La universidad pública no es un privilegio como nos quieren hacer creer. Es un bien social que le pertenece a toda la nación”, expresó.
En un discurso con referencias históricas, también reivindicó el rol transformador de la universidad pública en la formación de profesionales, ciudadanos y producción de conocimiento.
“La universidad pública no solo forma profesionales. Forma médicos que curan, abogados que defienden derechos, científicos que rompen barreras del conocimiento”, sostuvo.
La jornada se desarrolló sin incidentes y replicó una escena que ya se volvió habitual desde el inicio del conflicto universitario: miles de personas en las calles para defender uno de los consensos más arraigados de la Argentina contemporánea, la educación pública como herramienta de movilidad social, producción de conocimiento y construcción democrática.
