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Mar del Plata, AR
septiembre 12, 2026

Celulosa bacteriana, una alternativa sustentable para desarrollar biomateriales

materiales laminares flexibles
La bióloga Melina Nisenbaum recupera residuos como polvo de yerba mate o borra de café para alimentar bacterias que generan celulosa bacteriana, la cual puede puede emplearse para producir materiales laminares flexibles. Por su trabajo, recibió la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026.

 

Por Agustín Casa

La científica marplatense Melina Nisenbaum lidera una investigación que busca producir celulosa bacteriana, a partir de subproductos de la industria alimentaria y de bebidas, para desarrollar biomateriales que reemplacen al plástico. La iniciativa vincula biotecnología, aprovechamiento de residuos y desarrollo de nuevos materiales. 

Por su proyecto, titulado “Proceso de biofabricación de celulosa bacteriana a partir de residuos industriales para la producción de biomateriales flexibles sustitutos de plásticos sintéticos”, fue premiada esta semana en la categoría junior de la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026.

Para Nisenbaum este premio “tiene un valor enorme, tanto en lo personal como en lo profesional” y destaca que el mismo reconoce la búsqueda de resultados más allá del laboratorio y el intento de dar respuestas a necesidades del sector productivo.

“También abre una oportunidad muy valiosa de intercambio y cooperación con Francia, que puede ayudarnos a fortalecer el proyecto, incorporar nuevas capacidades y avanzar hacia una mayor escala”, cuenta a Bacap la doctora en Ciencias Biológicas e investigadora del CONICET en el Grupo de Ingeniería en Bioprocesos de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP).

Melina Nisenbaum
Nisenbaum fue premiada en la categoría junior de la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2026.

Uso de residuos orgánicos para generar celulosa bacteriana

Nisenbaum utiliza subproductos de la industria alimentaria y de bebidas para alimentar bacterias que producen celulosa bacteriana. “Es un biomaterial producido naturalmente por determinados microorganismos”, define. 

Para este trabajo, usa residuos vegetales como polvo de yerba mate, borra de café y botánicos provenientes de la elaboración de gin. Además, avanza en un estudio con bagazo de la producción cervecera. Nisenbaum subraya que estos subproductos todavía contienen nutrientes que pueden ser aprovechados por los microorganismos.

“A partir del consumo de estos ´residuos´ como fuente de alimento, las bacterias producen celulosa bacteriana, una red de fibras de celulosa de alta pureza que se forma en la superficie del cultivo. Esa celulosa puede recuperarse y posteriormente procesarse para obtener distintos biomateriales”, describe.

Asimismo, la especialista remarca: “Por un lado, buscamos reemplazar los componentes convencionales del medio de cultivo por residuos orgánicos industriales que todavía contienen nutrientes aprovechables; y, por otro, avanzar en el escalado del proceso para que esta tecnología pueda salir de una escala estrictamente de laboratorio”.

biomateriales
Nisenbaum y su equipo utilizan residuos orgánicos para alimentar bacterias que generan celulosa bacteriana. A partir de su procesamiento, se pueden desarrollar biomateriales flexibles.

Una alternativa a los plásticos sintéticos

A partir de la celulosa bacteriana se pueden producir materiales laminares flexibles —en reemplazo de plásticos sintéticos— que pueden emplearse para el diseño y desarrollo de distintos productos: accesorios, encuadernación, etiquetas, merchandising, decoración o componentes de calzado.

“El objetivo no es solamente obtener un nuevo material, sino trabajar sobre toda la cadena: desde qué recursos utilizamos para producirlo hasta cómo podemos llevar esa producción a una escala cada vez más cercana a una aplicación real”, detalla Nisenbaum.

La investigadora del CONICET trabaja junto a Rocío Errecaborde del emprendimiento +USO, quien desarrolla biomateriales basados en celulosa bacteriana. A partir de esa vinculación, pensaron en una producción propia de la materia prima. 

En esta línea, Nisenbaum indica que emplean la celulosa bacteriana para el desarrollo de “materiales laminares flexibles, como Revium™, desarrollado por +USO, que es similar a un biotextil y visualmente parece cuerina o cuero”.

biomateriales
A partir de la celulosa bacteriana, se pueden producir materiales laminares flexibles que reemplacen a los plásticos sintéticos.

“Desde el ámbito científico trabajamos en comprender y optimizar el proceso de producción de celulosa bacteriana, evaluar el aprovechamiento de residuos y desarrollar estrategias de escalado, mientras que la interacción con +USO permite incorporar desde el comienzo los requerimientos que aparecen cuando ese material se lleva a aplicaciones concretas”, resalta.

Uno de los principales desafíos del proyecto es alcanzar una escala mayor y más controlada. El reciente premio permitirá fortalecer la etapa experimental, adquirir equipamiento e insumos y avanzar hacia el escalamiento de la producción del biomaterial.

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