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septiembre 19, 2026

Lourdes Palacios, la ganadora del concurso Yo Joven Creador de Moda

En el marco del Argentina Fashion Week se realizó este concurso que reunió a 16 jóvenes talentos para mostrar sus diseños inspirados en la ciudad de Buenos Aires. La estudiante del Instituto Palladio de Mar del Plata fue la ganadora con una muestra inspirada en los colectivos y el fileteado porteño.

Por Ariana Gaich

El concurso Yo Joven Creador de Moda busca reunir estudiantes de todo el país para que presenten sus diseños propios, inspirándose en la ciudad de Buenos Aires. Lourdes Palacios fue la ganadora con su diseño basado en los colectivos y el fileteado porteño y con la intención de transmitir “el mundo del chofer andante”.

La pasión por la moda de Lourdes nació en su casa, con una familia inmersa en lo artístico. A través de una máquina de coser de su abuela, y otra de su padre, su camino por la costura comenzó desde chica. Es así como su hermana también experimentó con la costura hasta finalmente estudiar Diseño Industrial. “Con mi hermana me llevó 7 años y como todo vínculo así, tengo una admiración absoluta desde que soy chica y siempre estuve muy interesada en lo que hacía ella”. Aunque ese área del diseño no era lo que Lourdes soñaba: “Se llenaba la casa de masilla, telgopor y era como bueno ´no me gusta tanto´”. 

De esta manera, en el último año del secundario realizó un curso de costura libre y, a pesar de que se hacían “cosas mucho más básicas”, la pasión por la costura terminó de florecer. “Cuando conocí el Instituto (Palladio) me terminó de cerrar la idea, es muy lindo estudiar ahí”. 

El camino hasta el Argentina Fashion Week

“La verdad es que la facultad donde estudio te abre un montón de puertas, es super accesible ir a este tipo de eventos”, expresó la estudiante de Diseño y Producción de Indumentaria. “Uno de a poco va formando su camino y siempre le va apareciendo algún que otro desfile chiquito quizás; en Mar del Plata está un poco complicado el tema de la indumentaria”. 

Con la presentación de su final de primer año tuvo la oportunidad de concursar en el Mar del Plata Fashion Week en mayo de este año en el Hotel Costa Galana. Allí se eligieron 20 prototipos entre los 3 años de la carrera. Y uno de esos fue el de Lourdes.

También contó con la presencia de Héctor Vidal Rivas, un gran referente de la moda y es el que se encarga de realizar este tipo de eventos a nivel Argentina. Se eligieron a dos finalistas, compañeros de Lourdes, para que participen en el Argentina Fashion Week. “Ahí es donde empezás a hacer contactos. A mi me contactaron fotógrafos y desde Vorterix para formar parte de un desfile”, dijo la estudiante de Diseño. 

Posterior a esto, en julio le llegó la propuesta de participar en la final del concurso Yo Joven Creador de Moda en el Argentina Fashion Week. “Básicamente tenías que mandar un diseño de frente y espalda, inspirado en cualquier cosa que tuviera que ver con la ciudad de Buenos Aires. Dentro de todas las facultades de Argentina, porque el único requisito para participar era ser estudiante, elegían a 16 finalistas. Entre esos estuve yo. Me llamó la directora de la facultad que la había contactado Héctor (Vidal Rivas) y después me llamó él y me dijo: ´Me encantó lo que hiciste´”.

Para llevarlo a cabo el tiempo fue acotado: en un mes era necesario generar un prototipo, hacerlo y coserlo. “Hay que mandar la idea dibujada, digitalizada o como quieras y un moodboard mostrando en qué te inspiraste, la paleta de colores que pensás usar, qué intervenciones vas a hacer, etc. Tiene que estar todo bien especificado”.

Idea final presentada en el concurso Yo Joven Creador de Moda

Según Lourdes es un proceso muy guiado por los directivos del Argentina Fashion Week. “En el medio nos iba llamando Héctor para ver cómo íbamos, en qué instancia estábamos, cómo lo resolvimos, si llegábamos o no”. Al mismo tiempo desde el Instituto Palladio también hay un proceso de acompañar a quienes participan.

“Es muy importante porque medio que te lanzas a la pileta solo”. Se diferencia abruptamente lo que son las confecciones académicas de la participación de un evento tan importante para el mundo de la moda, y más siendo estudiante: “Tenes que rebuscarte para ver cómo llegás, son prototipos de un nivel mayor”.

“Es impresionante el nivel de ese desfile, a mi abría la boca porque la verdad es que era todo espectacular. Nunca me imaginé poder estar ahí y poder rodearme de gente profesional, tan humana y que te potencie. Para mí ya fue haber ganado”, expresó Lourdes.

El mundo del chofer andante

En el camino para definir la temática de su propuesta, Lourdes recordó el final de su primer año, donde ya se había inspirado en Argentina. “Me habían quedado ciertos temas que no había elegido para hacerlo que me estaban dando vueltas en la cabeza”. Es así como decide enfocarse en los colectivos y el fileteado porteño, marcada por sus viajes a la ciudad de Buenos Aires desde su infancia. 

“Allá los colectivos son de colores, están decorados, es el mundo del chofer andante. Me volaba la cabeza. Encima todo lo que tiene que ver con el fileteado, los colores, las formas, todo eso me apasionaba. Tenía que ser por ahí. Me pareció que los colores eran una paleta que se podía explotar para hacer un montonazo de cosas y te captaba el ojo. De repente veías azul pero se asomaba el rojo y había detalles en dorado. Entonces era como que te atrapaba de verlo”. 

En un principio su idea era ir por una vestimenta urbana, dentro de su zona de confort para diseñar. El problema fue que al ser un concurso de alta costura, Lourdes quería destacarse para que la eligieran. Al tener que ser seleccionada entre diseños de todo el país, quería lograr el asombro de quien viera su diseño, dejar atrapado a quien lo viera. “Tenés que mandar un prototipo que vos de verlo dibujado digas ´che que bueno que está, ansío verlo hecho´”.

El gran problema que se tiene dentro del mundo del diseño es la fina línea que hay entre inspiración y copia, porque hay muchas cosas que ya están hechas. “Al principio quería hacer algo con los tickets del colectivo pero después vi que había una colección muy reciente que tenía que ver con eso”.

En el marco de las vacaciones de invierno de su facultad, Lourdes tomó el receso como tiempo de producción para el proyecto. “Fue todo tiempo dedicado a hacer el prototipo y empecé a dibujar”. La idea principal era hacer un diseño con muchas capas, que tenga una gran caída y no corte la línea al ras del cuerpo, que sea algo bordado y tuviera un accesorio en la cabeza.  “De repente le faltaba algún accesorio y empezaba a pensar en cómo se iba a peinar. A todo esto yo no sabía si me iban a elegir pero había que pensar en ese día por si llegaba a pasar”. 

Además diseñar la performance de quien llevara puesto el diseño, cómo lo iba a lucir. “Lleva mucha investigación pero para mí es de las cosas más lindas porque después es lo que respalda el proyecto, lo define y lo distingue de los demás”.

“Yo cuando mandé mi hoja de información recalqué mucho que quería que el prototipo te atrape primero por lo visual, después que a los colores no los puedas dejar de ver, que te impacte la forma pero que al ver el relato y la inspiración termines de decir ´me encantó´, que sea el broche de oro el relato más que nada”, expresó Lourdes.

El rol de Mar del Plata en el diseño de indumentaria

Además de la ganadora Lourdes Palacios, hubo otros cuatro participantes marplatenses en el concurso Yo Joven Creador de Moda. Con la segunda mención, Mora Duarte realizó una puesta en escena inspirada en Victoria Ocampo como “símbolo de rebeldía“. Además participaron Alejo Francisco Casal con “moda para mantener viva una memoria”, realizando una reflexión sobre la tragedia de Cromañón; Facundo Palacios Zalazar presentó “entre la piedra, la naturaleza y el paso del tiempo”, inspirado en el Cementerio de Recoleta; y Maru Rodríguez con “una identidad que nace entre la calle y la formalidad, reflejando adaptación y supervivencia“. 

“Haber ido con ellos fue tan lindo, yo sentí que nosotros éramos una familia. Íbamos los 5 para un lado y para el otro”, dijo Lourdes. “Fue una experiencia que realmente me abrió mucho la cabeza y valió completamente la pena e incluso si lo tuviera que repetir en menos tiempo, lo volvería hacer porque fue completamente fructífero. Al fin y al cabo es lo que te diferencia esas ganas de querer ir para adelante. Realmente te la tenés que creer porque es lo que te termina haciendo destacar. Uno en esta carrera siempre tiene que estar tratando de que lo miren, entonces tenés que hacer cosas que llamen la atención. Necesitas algo que te diga ´no puedo dejar de ver esto´”.  

– ¿Por qué pensás que “en Mar del Plata está complicado el tema de la indumentaria”?

-Creo que hemos dejado, en general, de apostar a la industria nacional y por sobre todo local. Yo creo que 1 de cada 10 marcas de mardel apuesta a producir con talleres propios. Todo lo demás tiene que ver con traer ropa de afuera, que es super válido porque la realidad es que uno cuando empieza a comparar costos no se si vale la pena meterse a laburar con prendas propias, producir y contratar gente. Son precios sumamente competitivos. Además de lo económico tiene que ver con una responsabilidad muy grande tener gente a cargo tuyo. En Mar del Plata tampoco hay tantos talleres, hay 2 o 3 entonces todos tienen los mismos proveedores, y las casas de telas son bastante más acotadas. Casi siempre se termina cayendo en comprar ropa ya fabricada, que tiene todo el sentido del mundo porque es difícil y te implica un riesgo menor que tiene que ver con no clavarte con tantas prendas. Hoy en día los proveedores han bajado mucho el mínimo de prendas, entonces sirve más primero vender y después comprar, sin tener el riesgo de perder plata. Es algo a lo que nos ha llevado el contexto a nivel nacional, es una resolución que funciona y tiene que ver con poder seguir viviendo y seguir apostando a tener locales abiertos.

«La importación debilitó mucho la industria local», expresó Lourdes y agregó: «Acá no hay tanto trabajo en diseño, no hay tantos talleres y los que hay están colapsados, no hay tanta maquinaria y cada vez cierran más lugares. Siento que todas las oportunidades que se abren hay que aprovecharlas porque cada vez hay más oferta de diseñadores y poca demanda de diseño».

¿Cómo transmitir la pasión en un diseño?

“Siento que lo logré. Después del desfile, que salieron algunas notas con fragmentos de mi presentación, me di cuenta que matcheaba re bien. Siento que se pudo transmitir incluso con solo verlo. Todas muy lindas cosas me dijeron y eso también es lo más lindo del concurso”.

Es un proceso largo y con mucho sacrificio. Lourdes destacó que el diseño de indumentaria es un tema que está difícil a nivel país. Entonces, “lo que te destaca no es ser o no el mejor, es el hambre de querer ir todo el tiempo un poco más lejos con los desafíos y los riesgos que tomás y los objetivos y la vara que uno se pone”. Al ser un área complicada de evaluar por su gran subjetividad, elegir tan solo 16 prototipos “que estaban impresionantes” de todo el país, implica que el estudiante se destaque de alguna manera. 

“Vale la pena apostar por más…pienso que hay que aprovechar las oportunidades de cuando estás estudiando y surgen estas posibilidades. Son cosas que independientemente del premio, que es lo de menos, haber estado en un desfile real te da mucha visibilidad. Pero, más allá de las notas en los medios, de la repercusión, fue un momento tan lindo».

«Ese mes fue complicado, no dormía, me estresaba, me despertaba a la madrugada viendo como resolver y anotando ideas que se me ocurrían. Al final, antes de que dijeran los ganadores, veía mi diseño ahí y se me caían las lágrimas y pensaba ´valió la pena´”, expresó Lourdes.

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