El grupo santafesino vuelve a Mar del Plata con un show para toda la familia en la sala Radio City del Centro de Arte MDP (San Luis 1750) el próximo viernes 2 de octubre a las 18:30. En diálogo con Bacap, Gonzalo Carmelé, encargado del bajo y coros de la banda para infancias, comentó sus inicios y objetivos.
Canticuénticos vuelve a presentarse en Mar del Plata el viernes 2 de octubre a las 18:30 en la sala Radio City del Centro de Arte MDP (San Luis 1750). La banda nació en 2007 con la idea de hacer un aporte al cancionero popular argentino. “Arrancó como un proyecto muy chiquito, con la idea de que éste aporte sea sobre ritmos folklóricos, argentinos y latinoamericanos con la idea de ofrecer a niños, niñas y familias una alternativa sensible dentro de lo que es el arte y las producciones para las infancias“, expresó Gonzalo Carmelé, encargado del bajo y coros.
Así es como se compone su primer disco “Canticuénticos embrujados“, con la idea fija de hacer canciones originales y artesanales. Un gran faro de la música para las infancias es María Elena Walsh: “Es una gran referente por su extensa producción, su calidad y todo lo que innovó al producir música y contenido para las infancias“. Aunque, “tenemos un montón de referentes“, dijo Carmelé. Cada uno de los músicos que componen el grupo trae sus influencias del afuera, sus maneras propias de hacer música y se forma “un camino que concluye en todo lo que es la producción del grupo actual“.
Actualmente Cuanticuénticos está formado por Ruth Hillar, Laura Ibáñez, Cintia Bertolino, Gonzalo Carmelé, Daniel Bianchi, Nahuel Ramayo, Sebastián Cúneo, Javier Escandell, Darío Zini y Rocío Solís.
Con un séptimo disco ya casi terminado, algunos adelantos ya fueron estrenados como “Superhéroes“ y “Tochi“. En paralelo el grupo trabaja en su octavo disco “Cantiduéticos“, con colaboraciones con La Delio Valdez, Nahuel Pennisi, La Bomba de Tiempo y León Gieco, con la producción de Gustavo “Popi“ Spatocco. “El séptimo disco van a ser todas canciones originales nuevas del grupo y el octavo, Cantiduéticos, es un disco de reversiones con artistas invitados a que compartan esto de cantar para niñes“, adelantó Carmelé.
Canticuénticos acumula un Premio Gardel al mejor álbum infantil (por “Para saber que te quiero“, en 2024, tras haberlo obtenido también en 2022 por “A cocochito“) y el Premio Konex de Platino 2025 en música popular infantil por su trabajo de la última década. A eso se suma el reconocimiento como Mejor Espectáculo Infantil 2018 (AADET), una distinción de la Cámara de Diputados de la Nación por su aporte a los derechos de las infancias y la declaración de interés cultural del Senado argentino.
¿Cómo se piensa el arte dirigido a las infancias?
“Es todo un desafío. Creemos que la clave principal es poder encontrar la forma, el lenguaje de comunicar y expresar lo que se quiere decir en la canción“, aseguró Carmelé. Las infancias son muy diversas y las temáticas de las composiciones buscan acompañarlos en el “espacio cotidiano que habitamos“, en lo cotidiano de quienes los escuchan y a quienes se ven reflejados en sus canciones.
Además, sus composiciones abordan temáticas más complejas de situaciones y políticas de nuestro país, como su canción “Pañuelito blanco“, donde hacen una mirada critica sobre las Abuelas de Plaza de Mayo y sus pañuelos blancos.
“Pañuelito blanco vuela que no te olvidamos…hasta la plaza querés volar“.
“Poder decir presente con esos temas más difíciles de abordar y también proponer juegos, historias y situaciones que tienen que ver con el lugar que habitamos, es una manera de visibilizar“, expresó Carmelé. El gran objetivo que se proponen es desnaturalizar y refrescar la mirada de los adultos sobre el mundo y que se permitan escuchar lo que niños y niñas tienen para decir sobre temáticas que atraviesan al país.
Una de sus canciones más emocionantes es “Hay secretos“, que fue tomada como prueba de abuso infantil en Neuquén en el año 2021 cuando una niña de 7 años se animó a contarlo por los versos de esta composición.
“Hay secretos tan enormes que te vienen a asustar…no se tienen que guardar los secretos que hacen mal“.
“La verdad es que nos emociona un montón la repercusión que tiene esa canción. Es muy necesaria, pero nos encantaría que no tuviera razón de ser. Que no tuviese que existir esa canción. Aborda una temática complicada, que es algo que lamentablemente sucede. A través del arte hay personas de todas las edades que pueden contar y sacar afuera situaciones que les angustian. Estos secretos pueden ser muchísimos, muy amplios, no hay un solo tipo de secreto, sino que en general son situaciones que no son lindas. Que lo puedan contar, pedir ayuda y que la canción permita eso y facilite de algún modo esas situaciones, la verdad es que es muy potente y nos carga de responsabilidad para seguir trabajando en este camino“, aseguró Carmelé.
Su adaptación a distintos formatos
Cuentan con versiones de sus canciones en libros con las ediciones “Canticuénticos en papel“, “Canticuénticos en cartón“ y “Canticuénticos en canciones“. Esta idea nació cuando el grupo conoció a Estrellita Caracol, quien comenzó con sus ilustraciones. Su primer libro fue “El Mamboretá“: “Fue increíble la repercusión que tuvo porque lo empezamos a imprimir y muchísima gente lo empezó a pedir y buscar. La verdad fue muy lindo lo que pasó“, dijo Carmelé. Con casi veinte libros ilustrados, todo se sigue haciendo artesanalmente y les ofrece una relectura de sus canciones. “Podemos decir que los libros nos fueron encontrando a nosotros, no nosotros encontrando a los libros“.
Además, tienen una página web que tiene una sección de descargables para los verdaderos fanáticos. Algunas de sus propuestas son los “Canti imprimibles“, karaokes, canciones con acordes y partituras.
Un gran cambio a lo largo de los casi 20 años de la creación de Canticuénticos fue la tecnología. “Nos fuimos encontrando con esta explosión de las redes sociales y gracias a eso y la difusión de nuestros videoclips, nuestra música pudo llegar muy lejos“. Esta explosión los hizo llegar a todos los países hispanohablantes, como México, Chile, Uruguay, España y Colombia, además de su gran recorrido por todas las provincias argentinas. “Fue un aprendizaje y lo sigue siendo movernos en ese espacio digital y tratar de proponer ahí mismo una alternativa que funcione, que no tenga lo comercial como un fin primordial, sino que lo artístico y lo artesanal sea lo más potente y lo que más aparece“, aseguró Carmelé.
Con este cambio, el grupo se propuso otro objetivo: lograr en ese espacio digital cuidar el sentido sonoro, que las imágenes utilizadas sean todas creadas y animadas a mano y principalmente que no sea un “bombardeo“ para la cabeza de niñas y niños. Sus creaciones tienen que requerir un tiempo de atención, en una realidad inmediata donde esto es lo más difícil de conseguir.
Además, creen que el soporte audiovisual es muy importante para la difusión, pero “somos un grupo de música, así que si nos pueden escuchar mejor por un disco o por audio digital mejor“.
A pesar de todas estas opciones para llegar a las infancias y las familias, Canticuénticos cobra sentido cuando sus shows se hacen realidad. Esta “situación de ritual“ sigue con su línea de creación artesanal. “Nosotros la música la tocamos en vivo y en directo y eso también se percibe“. En sus presentaciones se generan momentos de familia con la invitación al público de participar.
Este viernes 2 de octubre Canticuénticos invita a Mar del Plata a disfrutar hits como “La cumbia del monstruo de la laguna“, “El pulpo cocinero“, “Acá tá“, “El mamboretá“ y “Quiero para mí“, entre otros clásicos que se combinan en el show con nuevas canciones y sorpresas que renuevan cada función. Las entradas se encuentran disponibles a través de Plateanet.
“Están convocados a cantar, bailar, disfrutar y compartir un momento con nosotros, y también entre grandes y chicos, que eso también es un puente muy lindo que se da por la música“, aseguró Carmelé.
