Después de casi cinco años de historia en Mar del Plata, TMT Hamburguesería dio un gran paso: abrió su primer local en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más precisamente en el corazón de Palermo Hollywood. Se trata de la primera hamburguesería nacida en Mar del Plata que cruza los límites de la ciudad para instalarse en la capital del país, y lo hace con la misma receta que conquistó a los marplatenses: calidad, dedicación y mucho sabor.
En Bacap charlamos con Mateo Ayestaran, uno de los fundadores de TMT, quien nos contó cómo fue el camino hasta este presente lleno de logros y nuevos desafíos.
«La verdad que es un orgullo enorme ser los primeros en poder llegar a Buenos Aires con nuestras hamburguesas. Arrancamos hace casi cinco años y si en ese momento nos poníamos a pensar que íbamos a estar en CABA, era una locura. Estamos muy contentos porque se empieza a reflejar todo el esfuerzo que hicimos estos años y nos da mucha fuerza para seguir mejorando día a día», dijo con entusiasmo.
Pero el camino no fue fácil. La decisión de expandirse fuera de Mar del Plata marcó un antes y un después en la historia de la marca. Mateo cuenta que el proceso implicó profesionalizarse, crear un detallado manual de procedimientos, desarrollar contratos con abogados, cerrar acuerdos con proveedores y, claro, enfrentar todos los imprevistos de una obra mientras mantenían a pleno funcionamiento los locales de Garay y Edison en MDP.
«Fueron casi 12 meses de muchísimo trabajo. Tuvimos que tomar decisiones difíciles, aprender mucho y confiar en nuestro equipo. Todo esto mientras seguíamos operando el local de Garay, abriendo el nuevo de Edison y atravesando la temporada, que es el momento más importante del año para nosotros», recordó.
Una buena recepción
Con el local de Honduras 5670 ya abierto y funcionando, el equipo celebra la gran recepción del público porteño.
«La respuesta viene siendo muy positiva. Las reseñas en Google y las apps de delivery nos sorprendieron para bien. Era algo que nos preocupaba por la cantidad y calidad de hamburgueserías en Buenos Aires, pero sabíamos que podíamos estar a la altura», dijo Mateo.
Para lograrlo, replicaron todo lo posible: mismo equipamiento, misma receta, paneles enviados desde Mar del Plata, y carne seleccionada cuidadosamente entre varios proveedores porteños. Además, el equipo de cocina fue capacitado intensivamente en MDP para asegurar la calidad de siempre.
¿Y qué viene ahora? «Sabemos que crecer muy rápido puede ser riesgoso, así que preferimos ir de un poco, pero con pasos firmes. La prioridad hoy es hacer crecer este primer local en Buenos Aires. Después, quizás, pensaremos en otro barrio porteño… o si me tengo que entusiasmar, en Mendoza o Córdoba», cerró.