El nuevo intendente de Mar del Plata comenzó su gestión. La transición con Montenegro, la seguridad, la temporada de verano, su relación con el gobernador y el Presidente y la intención de darle continuidad al trabajo hecho en la ciudad en los últimos años.
Por Juma Lamacchia
El intendente del municipio de General Pueyrredon, Agustín Neme, transita sus primeros días en el cargo que heredó de Guillermo Montenegro y, sin haber sido electo, confía que la legitimidad a los dos años que tiene por delante se la dará los vecinos y no los acuerdos políticos.
Neme recibió la intendencia de Guillermo Montenegro (intendente reelecto en 2023), quien a mitad de su segundo mandato fue elegido como senador por la quinta sección de la provincia de Buenos Aires tras un acuerdo entre el PRO y LLA para intentar la victoria en el territorio bonaerense, lo que sucedió a medias. Antes que la noticia se hiciera pública, tuvo la confirmación un sábado a la noche en pleno festejo del Día del Amigo, cuando Montenegro lo llamó para contarle que su candidatura no sería testimonial. A partir de allí, supo que iba a suceder lo que es un hecho desde el 10 de diciembre. En lo personal, confiesa que era un sueño y describe ese momento con mucho orgullo, emoción y responsabilidad.
El mandato de Neme como el jefe comunal más joven en la historia de la ciudad comenzó con cambios en el gabinete, reclamos vecinales y una inesperada tragedia en un geriátrico céntrico. En el primer día hábil del 2026, recibió a Bacap en su despacho para una entrevista en la que habló de sus aspiraciones, el desafío de la seguridad, la limpieza de la ciudad, los nuevos carteles publicitarios, Punta Mogotes y el objetivo de poder caminar como “un vecino más” con la frente el alto.
— ¿Desde que recibiste la noticia ya empezaste a trabajar para la intendencia? ¿Cómo conviviste esos meses hasta el 10 de diciembre?
— Lo que uno tiene a favor es que desde el 2019 yo vengo al lado de Guille, y como presidente de bloque los últimos años ya al equipo uno lo conoce. Había que esperar también algunas cuestiones electorales porque eso, si bien fue anterior a la de septiembre, después faltaba la de octubre. El día a día de la gestión, como concejal o presidente de bloque, lo tenés, con reuniones de gabinete y reuniones con equipo. Tuvimos muchas sesiones también en ese proceso, expedientes importantes. Así que mi rol estaba enfocado a eso y paralelamente con Guille y con todo el equipo en la diaria de lo que estábamos ya cumpliendo los objetivos, lo que nos faltaba y todavía lo que podemos tener de cara a mediano y corto plazo. Era un doble trabajo desde la responsabilidad del Concejo, más todo lo que se podía venir, pero fue un proceso normal, natural. Como siempre dijimos, y quizás creo que más para el afuera se instalaba algo, yo siempre que lo hablé o hice algo público dije que no esperaran grandes cambios en cuanto al equipo porque es un equipo que venía siendo sostenido. No importa la cuestión partidaria e ideológica, para nosotros lo único que importa es si están de acuerdo con el proyecto de ciudad que estamos llevando adelante.
—¿Está confirmado el gabinete? ¿No hay por lo pronto cambios nuevos?
—El gabinete está completo y después algunas cuestiones de detalles que pueda llegar a haber, pero en líneas generales, o por jubilación o por otra cuestión… pero el gabinete, como se ve, es prácticamente el mismo equipo que venía trabajando con Guille sumado a La Libertad Avanza con dos figuras en OSSE en el EMTUR (Tomás Amato y Diego Juarez respectivamente).
—En la transición con Montenegro tuviste esa doble función con el Concejo y lo que se venía en la Intendencia. ¿Cuáles fueron los principales puntos de trabajo en esa transición?
—Respecto a mi última etapa en el Concejo era generar el laburo para que esos expedientes que eran importantes y necesitábamos que salieran de la sesión se lograran los consensos. Y respecto a la gestión, Guille con total libertad me deja poner mi impronta en lo que se viene. Estamos en tres o cuatro barrios por día cerca del vecino, tratando de recuperar esa cuestión del metro cuadrado: la luminaria, el asfalto, el espacio público, la limpieza. Es un eje fundamental para nosotros. Lo importante es establecer prioridades en distintos barrios, llevarnos las inquietudes y poder llevarles mejoras.
—Aparecieron hace días carteles publicitarios en la avenida Colón, que luego explicaron desde el Municipio que eran también para cámaras de seguridad. En las redes la gente se sorprendió y hubo muchos comentarios adversos. Ese uso del espacio público cómo se puede explicar.
—Eso tiene que ver con un expediente que nosotros aprobamos en el Concejo Deliberante que tiene que ver con todo lo que es publicidad en la vía pública en nuestra ciudad. Tiene que ver con un ordenamiento. Lo del cartel de Colón, no sé si fueron negativas las opiniones, yo recibí personalmente muchas positivas también. Nosotros vamos a implementar lo que es inteligencia artificial; son cuestiones que se vinculan a la estructura urbana, en este caso mobiliario urbano de publicidad acoplado a la seguridad.
—Mar del Plata es una ciudad que tiene realidades muy diferentes a donde mires. ¿Cuáles son las problemáticas que más se repiten? ¿Es la seguridad, es otra cosa?
—En términos macro, para nosotros la seguridad es una prioridad: recordarán que adquirimos 25 patrulleros totalmente equipados, la patrulla municipal… un montón de cuestiones para enfrentar la problemática y muchas veces excediendo el ámbito de gestión de un intendente. Hemos enfrentado problemas que Mar del Plata tenía desde hacía 30 años, como por ejemplo la zona roja. Fue Guille (Montenegro) y lo acompañé desde el Concejo. El otro día lo hicimos también con las motos, un operativo en el ámbito municipal y una reunión pedida por mí con muchas áreas con la intervención de la policía de la Provincia de Buenos Aires. Siempre me van a escuchar decir: vamos a poner todos los recursos que tenemos, pero entendiendo que la seguridad es una potestad del gobernador de la provincia de Buenos Aires (Axel Kicillof)
—¿Y en cuanto a los barrios?
—En cuanto a los barrios cada uno tiene sus cuestiones y prioridades. Para mí es fundamental ir, escuchar y nunca mentirle al vecino. Que sean los propios vecinos los actores de esas demandas. Ellos mismos establecen las prioridades. Uno después tiene que volver con las respuestas. Las prioridades de la gestión están abocadas a trabajar con los vecinos y sobre todo en lo que es la limpieza, que es una obsesión que tengo personal con los espacios públicos.
—¿Cuál es tu relación con el gobernador de la provincia de Buenos Aires?
—La relación es cordial. Estuve con él y su equipo en la presentación del Operativo Sol y la verdad que yo me puse a disposición. A mí no me interesa quién trae una obra a Mar del Plata mientras sea bueno para la ciudad, bienvenido sea.
—¿Y tu relación con el arco del presidente de la Nación?
—Nosotros estamos en una alianza de gobierno. Yo represento y sigo en el PRO y eso está en esa alianza con La Libertad Avanza como hemos demostrado en Mar del Plata. Excelente relación.
—Montenegro en su gestión instaló el tema de “recuperar” Punta Mogotes, ¿qué va a pasar con el reclamo?
—Eso está judicializado. Soy una persona que no se mete en situaciones de otros poderes. Ojalá que prime la cordura y ese espacio, que es de los marplatenses, sea gestionado por los marplatenses.
—¿Qué temporada esperan? ¿Cuál es la expectativa?
—Nosotros no concebimos la temporada como de tres meses o el verano; para nosotros son los 365 días del año. Mar del Plata hace años tiene la producción, en este caso de música electrónica, que es la misma que acaba de terminar en Ibiza, en España. La gente viene a esos eventos y ni hablar del polo gastronómico. Puntualmente de este verano, yo creo que va a ser muy buena. Ya las vacaciones de los argentinos cambiaron; hoy son esas salidas cortas de cuatro o cinco días.
—¿Y tenemos la infraestructura de ambulancias, patrulleros para estar en toda la ciudad a la vez cuando estén todos esos eventos masivos?
—Todo lo que es evento privado también lleva su protocolo particular; el organizador tiene que cumplir con los requisitos: bomberos, ambulancia. El municipio apoya también con cortes de tránsito. La infraestructura está en la ciudad y hay mucho profesionalismo también por parte del sector privado, que hace eso mucho más fácil también. El municipio acompaña y trata de ayudar, porque en definitiva el sector privado es el genera trabajo, el que atrae al turista y a los vecinos.
—Guillermo Montenegro pidió licencia, es decir que técnicamente él podría retornar a su puesto cuando lo desee. ¿Qué significa ese detalle en la conducción política de la ciudad?
—Para mí no implica nada. Yo con Guillermo tengo el sostenimiento diario, aprendí muchísimo de él y es una persona a la cual yo acudo y podré acudir siempre que tenga que tomar una decisión para compartirla con él. No porque me lo pida, sino porque sé que es una persona que me va a dar su mirada y su experiencia. El tema administrativo de eso a mí no me cambia nada y me siento totalmente respaldado.
—¿Te dio algún consejo?
—Que siga siendo yo.
—¿Y estos dos años hasta 2027 son un camino a una candidatura?
—No, no. No me van a escuchar a mí hablar mucho de cuestiones electorales, políticas o de legitimidad. A mí la legitimidad me la dan los vecinos. Yo tengo la responsabilidad de hacer las cosas bien. Mi único objetivo es hacer las cosas bien, poder caminar con la frente en alto. Quiero seguir siendo yo, poder caminar por la ciudad y no abstraerme de la responsabilidad. Eso te lo da el contacto con la gente. El futuro dirá, Dios dirá, pero no pienso en eso.
Para Agustín Neme no hay “nada más grande” que ser intendente de su ciudad, un sueño que tenía desde chico. Se define como autoexigente y cree que los vecinos tienen la potestad siempre de exigirle lo que crean a su intendente. Pero más allá de eso, le gustaría llegarle a la gente con trabajo y humildad. Comenzó su gestión que tendrá, al menos, dos años al frente del Municipio de General Pueyrredon y desafíos que una ciudad arrastra por muchos más.
