El exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció a los 77 años. Dejó una huella única en la cultura popular argentina. Dueño de una obra inmensa y de una relación irrepetible con su público, se convirtió en uno de los artistas más influyentes de las últimas décadas.
Carlos Alberto Solari, el Indio, murió este viernes a los 77 años. La noticia provocó una inmediata conmoción en todo el país y especialmente entre millones de seguidores que durante décadas encontraron en sus canciones una forma de identidad, resistencia y pertenencia.
Primero al frente de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y luego como solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, construyó una de las trayectorias más influyentes de la historia del rock argentino.
Pocos artistas lograron construir una relación tan intensa con su público. El Indio Solari fue mucho más que un cantante: fue un símbolo cultural, una voz incómoda, una referencia para varias generaciones y uno de los últimos grandes mitos populares de la Argentina. Sus canciones seguirán sonando allí donde haya alguien dispuesto a encontrar en ellas una historia, una pregunta o una forma de mirar el mundo.
Brutto, la última vez


Ahora, un año después, aquella exposición adquiere otro significado: el de una despedida íntima. Solari dejó en esas obras una última invitación a recorrer su imaginación, esta vez desde la mirada y no desde el oído.
