En diálogo con Bacap, diferentes actores de la actividad pesquera en Mar del Plata describieron las principales problemáticas que atraviesa el sector.
Diversos sectores de la actividad pesquera en Mar del Plata atraviesan un momento complejo por las políticas nacionales actuales, el aumento del precio del combustible y posibles cambios que impulsa el Ejecutivo nacional que impactarían en las fuentes de trabajo en el puerto de la ciudad.
El secretario general del Sindicato Marítimo de Pescadores (SIMAPE), Pablo Trueba, ve con preocupación el intento del Gobierno nacional de transferir permisos de pesca de barcos fresqueros a congeladores.
“La Ley Federal de Pesca, en su artículo 27, tácitamente prohíbe la transferencia de cupo de los barcos fresqueros hacia los congeladores y el artículo primero de la ley dice que el recurso, en este caso el recurso natural, debe ser puesto en manos de mayor mano de obra”, señala Trueba a Bacap.
Según el referente del SIMAPE, de avanzar esta iniciativa, y de traspasarse las cuota de pesca a los congeladores, “quedarían cuatro o cinco buques de gran porte trabajando en lo que es fresco, el resto sería todo congelador y más del 90 % del potencial de fuerza de trabajo que tiene Mar del Plata con los buques fresqueros se perdería”.
Por su parte, el presidente del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata, Marcos Gutiérrez, considera que “es un error muy negativo el que se puede cometer si se transfieren los cupos de la flota fresquera costera a la flota de congeladores, porque generaría un retroceso en la demanda de trabajo, un retroceso en la cantidad de puestos de trabajo que hay en tierra”.
El funcionario recuerda que el puerto genera “casi un 30 % del producto bruto geográfico de toda nuestra ciudad” y que más de 65.000 personas trabajan de manera directa e indirecta en el ámbito portuario.
“De darse este retroceso y este cambio, se generaría una situación muy incómoda, ya no solamente para el puerto de Mar de Plata, sino para toda la ciudad”, afirma.
Actualidad laboral e impacto del precio del combustible
Gutiérrez resalta que en el primer trimestre de 2026 hubo más descargas y el balance es más positivo que en el mismo período de 2025. Pero advierte: “En términos económicos, fue más negativo que el año anterior. Entonces, la no generación de políticas públicas destinadas a este sector hace que hoy los diversos sectores pesqueros estén perdiendo”.
El referente del Consorcio Portuario resalta que “la preocupación es una”. “Lo que viene en contra son las políticas del Gobierno nacional con el aumento de los combustibles, con el aumento de determinados costos, con un costo también de vida que viene generando una complicación diaria”, sostiene.
En tanto, el presidente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera, Sebastián Agliano, asegura que el aumento del combustible encareció el costo de la actividad en un 40 %.
“Nos licuó completamente la operatoria para ir a buscar ciertas especies que no compiten el valor comercial que tienen con el insumo que tenemos hoy”, amplía.
El referente de la cámara empresarial apunta que están pagando “un gasoil más caro que el del surtidor y lo tengo que pagar de contado” y agrega que los costos en muchos casos no les permiten estar alejados de la costa más de un día o dos.
Un sector con retenciones
Durante el Gobierno de Javier Milei se quitaron retenciones para la actividad agraria y la minería, pero la pesca no ha sido incluida en ese beneficio.
“Después de dos años de gestión, no nos extrañó porque no estamos dentro del parámetro de lo que entiende el Gobierno como un sector productivo”, indica Agliano y añade: “Estamos siendo castigados desde hace un montón de tiempo”.
A la vez, el referente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera considera que “lo que no ha podido hacer en el pretendido proyecto de modificación para la Ley Federal de Pesca, lo está haciendo en los hechos”.
“Como cámara que nuclea a la flota menor, nos perjudica habida cuenta de que el exportador es el que nos paga y nos saca de cualquier tipo de negociación para reclamarle al exportador que pague más el producto en banquina”, reconoce.
Uno de los principales problemas que observa Agliano es que, al ser una actividad exportadora, “los mercados afuera no cambian y no hay una instrumentalización interna política de acompañamiento para que cambie el proceso de nuestros productos en la Argentina y podamos salir a competir afuera”.
Trueba, por su lado, también observa falta de medidas del Gobierno nacional para apoyar a la actividad pesquera. “Para mejorar y reactivar al sector del campo y la ganadería, hicieron quita de retenciones, ¿por qué no a la pesca? Se lo dan a la minería y no a la pesca. Nosotros notamos que este Gobierno políticamente no apunta a ayudar al sector pesquero bajo ningún punto de vista”, asegura el secretario general del SIMAPE.
Polémica por la cuotificación del langostino
Otro de los temas de debate en el ámbito pesquero es la posible cuotificación del langostino. Trueba aclara que es un tema que se habla hace años y opina que se debe considerar que los barcos marplatenses trabajan con esta especie desde hace una década.
“Lo importante es tomar el parámetro de los años que se van a tomar para el promedio”, advierte. En ese sentido, Trueba entiende que se deben tener en cuenta los últimos ocho años “así entran todos los actores que realmente han estado trabajando, invirtiendo y participando en las capturas”.
En paralelo, Agliano comenta que las principales provincias donde se pesca langostino —Chubut y Santa Cruz—, son las que emplean menos mano de obra al producto. “El pescado se reprocesa casi todo en países limítrofes —el reproceso, no el entero—. Se reprocesa en países limítrofes y los principales detentadores de esas cuotas son empresas de capitales extranjeros radicadas en la Argentina. En muy pocos casos son pymes familiares”, describe.
En este sentido, reclama: “El drama que sostenemos es que no tenemos igualdad de condiciones entre otras provincias para competir con estas y con esas empresas. Entonces, toda la flota fresquera de Buenos Aires, que tiene acceso a recurso porque está en sus permisos históricos, con un régimen de cuotificación así va a perder el derecho de ir o se lo va a recortar de tal forma que tengan cada vez menos acceso”.
Conformación de la Mesa Bonaerense de la Pesca
El viernes 29 de mayo se conformó la Mesa Bonaerense de la Pesca, convocada por Axel Kicillof, como parte de los encuentros del Congreso Bonaerense del Trabajo celebrado en Mar del Plata. Este espacio está integrado por el Ministerio de Trabajo bonaerense, el Ministerio de Producción y el Ministerio de Desarrollo Agrario —que también tiene bajo su órbita la actividad pesquera—, sindicatos portuarios y cámaras empresarias del sector.
“Es un paso muy importante la convocatoria que hizo el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto con el ministro de Trabajo (Walter Correa), en la conformación de un espacio que aglutine a los diversos sectores de la pesca, tanto cámaras empresariales como el ámbito de representación de los trabajadores”, opina Gutiérrez.
En esta línea, el funcionario afirma que en tiempos donde el Gobierno nacional impulsa políticas negativas para el sector, la convocatoria del gobernador demuestra “un interés muy importante sobre todo este sector”.
Para Trueba, el consenso principal que se debe alcanzar es que en el Consejo Federal Pesquero —que sesiona este miércoles 10 y jueves 11 de junio— se ponga sobre tablas “la eliminación y el archivo del expediente donde habla de traspasar la cuota de fresquero a congelador”. Trueba asegura que no alcanzan meras expresiones públicas y que mientras el tema esté sobre la mesa puede avanzar.
Por su parte, la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera participó del congreso, pero sus representantes no llegaron a formar parte de la reunión. “Esta mesa es recontra importante para fortalecer ese vínculo y ese rol que necesitan nuestros funcionarios en el Consejo Federal Pesquero para ser cada vez más fuertes, para que sepan que estamos presentes y les respaldamos las decisiones que ellos tomen en nuestra representación”, cuenta Agliano.
A su vez, reconoce que es un ámbito para llevar reclamos cuando no se ocupen de las problemáticas que atraviesa el sector.
“Apoyamos todas estas iniciativas. A nivel provincial hace rato que la estamos pidiendo, y a nivel nacional también una mesa federal, que no creo que vayamos a tener”, indica.
Si bien asegura que tienen diálogo con la Subsecretaría de Pesca de la Nación, reclama que necesitan más apoyo y medidas concretas para problemáticas como el precio del combustible, que genera grandes altos costos a la operatividad.
