“Ctrl”, la obra que nació de una pregunta que atraviesa a toda una generación

Escrita y dirigida por Catalina Arismendi y Cecilia Cherro, la obra se estrenará este sábado en El Club del Teatro. Con una fuerte apuesta visual, música original y un elenco de ocho artistas, propone reflexionar sobre el momento en que la búsqueda de estabilidad puede alejarnos de aquello que realmente queremos ser.

Ctrl es una obra escrita y dirigida por Catalina Arismendi y Cecilia Cherro que invita a pensar qué pasa cuando la rutina nos aleja de aquello que deseamos. Se trata de la primera producción de las directoras y tendrá su estreno el sábado 25 de julio a las 21 hs. en El Club del Teatro. Las entradas están disponibles en Alternativa Teatral.

En 2023 Catalina Arismendi tuvo una idea para escribir una historia de teatro. Imaginó dos mundos paralelos, uno gris y estructurado y otro más relajado y de color. En el medio, dos personajes se enamoraban, provocando el encuentro entre uno y otro mundo.

En aquel momento, Catalina tenía quince años. El proyecto no prosperó. Pero dos años después decidió retomarlo. Para eso, decidió llamar a su amiga Cecilia Cherro y proponerle trabajar juntas. Entonces la obra ya era otra. No había dos mundos, sino uno solo: el gris, estructurado y rutinario.

“Creo que nos basamos un poco en nuestros propios miedos y en las cosas que vemos a nuestro alrededor con la gente adulta, de que tal vez terminan en un trabajo que no los hace felices pero sí les trae dinero y se quedan en ese lugar para siempre porque es un lugar estable y cómodo, pero no es lo que realmente los hace felices. Y creo que al terminar el secundario y elegir una carrera, con todo el cambio que eso conlleva, como que empezaron a aparecer esas preguntas. Si esto va a ser lo mejor para mí, si me va a rendir, si me va traer plata. Pero la propuesta es un poco recordarle a la gente que no tiene que perder su esencia solamente por un trabajo que les trae dinero, como que no pierdan el foco en lo que realmente ellos quieren perseguir”, cuenta Cecilia.

Catalina agrega: “Al principio la idea surgió también de esto de que, siempre que uno termina la secundaria, la típica pregunta es qué vas a estudiar. Y si vos respondés: ‘Soy artista o quiero hacer tal cosa’, quizás no está bien visto para la sociedad. O esto de: ‘Te vas a morir de hambre’. Es la típica frase que creo que todos los artistas la hemos escuchado en algún momento. Y es como muy difícil salir adelante teniendo 17 o 18 años después de esa respuesta, porque te planteás si en verdad te vas a morir de hambre o no. Bueno, nosotras lo planteamos desde ese lado que es por donde nosotras lo vivimos y después dijimos, bueno, esto puede ser para muchas carreras, no solo las carreras artísticas, porque la idea del mensaje que queremos dar es que persigan sus sueños. Y que si su sueño no es estar en una oficina 24/7, que no estén ahí. Eso es a lo que queríamos ir”.

La música

La obra fue escrita durante el verano entre 2024 y 2025. Una vez que el texto estuvo listo, el siguiente paso fue buscar a los músicos. Ctrl cuenta con música original, compuesta por Samuel Musa Wassoof y Selena Anselmo y esta es, dice Cecilia, “el esqueleto de la obra”.

“La música marca todo el ritmo. Es una obra que trata todo el tiempo del ritmo, de la repetición, de lo monótono y la música le da mucha esencia, tanto a las escenas más monótonas como las que son más fluidas. No sería lo mismo sin la música”, explica Cecilia Cherro.

En el equipo está también Victoria Rodriguez, coreógrafa de la obra. “Es una apuesta mayormente visual, más coreográfica, de música, realmente no tiene tanto texto. Y tiene escenas que son coreografiadas en los movimientos y otras que son coreografiadas en el contexto del baile y de la danza”, sostiene Cecilia.

Dirigir

El proceso de dirección, cuentan Cecilia y Catalina, estuvo principalmente guiado por la intuición. Ambas actúan desde hace tiempo, con lo cuál encararon la tarea de dirigir pensando en aquello que les gustaría que dijeran si estuvieran actuando. Sin embargo, también decidieron formarse. Hicieron cursos y talleres de los que tomaron herramientas, y consultaron a profesores y familiares que trabajan en el ámbito teatral. Además, en todo momento, el trabajo en equipo fue fundamental para hacer posible esta primera experiencia.

Catalina: —Lo más lindo es que, creo que, bueno, personalmente lo digo, la mejor decisión que pude haber tomado es haberle dicho a Ceci de haber escrito y dirigido esta obra, porque siempre digo que somos opuestos complementarios. Porque yo tengo mucha energía y es como que siempre digo: “Sí, sí, vamos, vamos, vamos, sí, sí”. Todo sí, todo sí. Y Ceci como que me baja y me dice: “Poné los pies en la tierra”. Y lo mismo al revés, o sea, a veces es como que también, creo yo, no lo sé. 

Cecilia: —Sí, sí. A veces me apachucho, como que me estanco en un lugar y Cata me saca para arriba.

Catalina: —Entonces, eso es precioso porque podemos llegar a un equilibrio. Y nos ha pasado de, al dirigir o al escribir la obra, quizás tener pensamientos, opiniones diferentes y decir: “Lo charlamos y vemos cómo llegamos a un punto medio para salir adelante”. Y creo que siempre, siempre, siempre pudimos salir adelante y nunca hubo una discusión o algo entre nosotras dos, siempre fue como: “Bueno, yo tengo esa opinión, vos tenés esta, la juntamos y hacemos una sola”. Eso estuvo muy lindo. 

Para ambas, Ctrl significó la posibilidad de conocer el proceso de creación teatral desde un lugar distinto al que estaban acostumbradas.

“Personalmente le estoy agarrando mucho cariño a la parte del detrás: dirigir, escribir. Porque si bien actuar es encarnar una historia, un personaje, una emoción, que es bellísimo obviamente, escribir y dirigir es encarnarla y hacerla realidad por fuera de vos y siento que no es nada que yo haya experimentado antes y la verdad que me re gusta y siento que como que encontré otra de mis pasiones, si se puede decir”, sostiene Cecilia. Y agrega: “Desde la dirección como que lo podés ver de adentro, lo podés ver de afuera, lo podés ver desde el público, lo podés ver desde todos los ángulos”.

Catalina, por su parte, considera: “Creo que la dirección es algo a lo que no se le da tanta importancia a veces. Yo como que tampoco tenía mucha idea de cómo iba a ser dirigir y es una cosa totalmente diferente a actuar o a presenciar una escena aportar ideas. Dirigir es estar constantemente pensando en todos los actores, en todos los mínimos detalles y es muy, muy pesado, muy pesado. Por eso yo creo que habría que darle mucha más importancia y valor a los directores, porque no es cualquier cosa”.

Con una historia que nació cuando una de sus autoras todavía estaba en la escuela secundaria y que terminó convirtiéndose en su primera experiencia como directoras, Ctrl también funciona como una declaración de principios. Mientras la obra invita al público a preguntarse cuánto de su vida responde al piloto automático y cuánto a sus verdaderos deseos, Catalina Arismendi y Cecilia Cherro parecen haber respondido esa misma pregunta fuera del escenario: en lugar de elegir el camino más seguro, apostaron por crear la obra que ellas mismas querían ver. El resultado podrá verse desde este sábado en El Club del Teatro, donde esa invitación a recuperar la propia esencia finalmente encontrará a sus primeros espectadores.

Ficha artística y técnica

Libro y dirección: Catalina Arismendi Amadeo y Cecilia Cherro. Producción ejecutiva: Sofía Parrado Morilla. Música original e interpretación: Samuel Musa Wassoof y Selena Anselmo. Diseño y realización escenográfica: Inés Castro. Diseño de iluminación: Inés Castro. Coreografía: Victoria Rodriguez. Fotografía: Valentina Vera Benitez.

Elenco: Mateo García (Juan), Amparo Coronello (María), Francisco Gracián (Carlos), Melina Paget (Laura), Matías Maturano (Jorge), Victoria Rodriguez (Rosa), Catalina Arismendi Amadeo (Ensamble) y Faustino Florentin (Ensamble).

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