El comediante vuelve a Mar del Plata con “Quemado”, el unipersonal que ya hizo reír a más de diez mil personas. En su paso por la ciudad, conversó con Bacap sobre hacer humor en tiempos de crisis, corrección política y un público atravesado por las redes sociales.
Fernando Sanjiao lleva más de dos décadas haciendo stand up. Pasó por escenarios de Argentina y de otros países de Latinoamérica, Estados Unidos, Canadá y Australia, y construyó su carrera alrededor de un humor que parte de situaciones muy reconocibles de la vida cotidiana.
Trabajar, tener una buena relación de pareja, llevarse bien con los padres, criar bien a los hijos y ganar dinero. Hay que poder con todo y hacerlo bien. “Estamos todo el tiempo ahí corriendo en la ruedita, pero nunca alcanzando la zanahoria”, reconoce Sanjiao en diálogo con Bacap.
En una hora y cuarto de función, Quemado, su unipersonal más reciente, se mete con esa sensación tan compartida de que “la vida es un montón”. Su creador lo define como un stand-up para “hacer catarsis de esa sensación de estar quemados, desbordados”, por el impacto de la tecnología y todo aquello que muchas veces nos tomamos demasiado en serio.
Ya reunió a más de diez mil espectadores durante 2025 y 2026. Este viernes 5 de septiembre llega a Mar del Plata en la sala Melany del Centro de Arte MDQ a las 21 h.
La comedia como salvavidas
Sanjiao considera que si bien es difícil llevar al público al teatro en momentos de crisis, también hay una necesidad más grande de encontrar un momento para reírse. En sus funciones suele encontrarse con espectadores que ven el show como “una inversión” y a la salida le agradecen y cuentan cuánto necesitaban ese momento. “Poder reírse de lo cotidiano es muy necesario”, sostiene.
Para el humorista, la comedia ocupa un lugar particular frente a lo que sucede todos los días: cuando las personas empiezan a reírse de lo que les preocupa, se da un cambio de perspectiva que hace la realidad más llevadera. Según Sanjiao, la comedia “es un poco lo que usamos para sobrevivir a todas nuestras tragedias cotidianas”.
Después de viajar con su stand-up a más de once países, el comediante descubrió que muchas de esas tragedias no son exclusivamente argentinas: “Si vos hablas de los patacones, no te va a entender ningún latino, pero si hablas de crisis económicas, lo va a entender cualquier latino”, explica.
“Nuestras crisis, nuestra búsqueda de no parar de trabajar nunca, esa culpa con la que crecimos” son algunas de las experiencias que, para Sanjiao, atraviesan las fronteras y permiten que el público de otros países también se reconozca en sus monólogos. “Todos fuimos criados con esos fantasmas”, agrega. “Todos los latinos tenemos en común una cierta crianza, una cierta mirada que nos une, a pesar de que siempre los argentinos nos sentimos un poco únicos. Sí, tenemos cosas muy únicas, pero parecidas a otros”.
Las redes y la corrección política
Las redes sociales ampliaron la participación del público y modificaron profundamente las formas de hacer humor y las cosas con las que está permitido reírse o no, obligando a los comediantes a repensar muchas de estas cuestiones.
Además de preocuparse por hacer reír en su show, el humorista habla de las redes sociales como un trabajo más. “Ahora estamos preocupados por grabarnos, por ver qué subimos, por ver qué se va a entender, cómo arranca el video, cómo termina. Siempre son dolores de cabeza porque uno quiere hacer su show y hacer reír”, cuenta.
Sin embargo, Sanjiao reconoce que no todos los cambios que trajeron las redes son negativos. Por ejemplo, el imperativo de ser políticamente correctos: “La corrección política nos puso en otros lados. Yo creo que por un lado nos dimos cuenta de que hay ciertos estereotipos que pudimos romper un poco. Y ayudó a que los comediantes nos hagamos más cargo de nuestras palabras”.
Para el comediante toda esta reinvención puso a los comediantes en una búsqueda por hacer algo más interesante, convirtiendo el stand up argentino en una referencia del humor en todo el mundo.
Cuando se da la conexión
“El stand up es charlar con el público”, define Sanjiao. A pesar de que el comediante lleva a sus presentaciones un guión mental de los monólogos, buena parte de la magia está en el ida y vuelta con los espectadores.
“Cuando el comediante logra eso con el público, cuando se entiende perfectamente, hay algo ahí de conexión que se produce, el comediante lo registra y se da cuenta. Pensás: “che, estuvo muy bueno, nos conectamos, la gente se ríe mucho, pude contarle bien lo que quería contar”. Cuando podes podés meter eso en tu universo, está buenísimo”, siente el humorista.
Este viernes 4 de septiembre a las 21 h, Fernando Sanjiao se sube al escenario del Teatro Roxy para reencontrarse con el público marplatense.
“Me siento muy bien en Mar de Plata y me encanta ir», cuenta. «Además de que paseo, como bien. Y mejor para ustedes también salir, ¿no?”. Salir con amigos, ir al teatro, encontrar un momento para reírse forma parte de la vida cotidiana que Quemado transforma en una hora y cuarto de risas.
