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Llega la Feria de camisetas “5 de Copas” a Mar del Plata

La Feria 5 de Copas llega a Mar del Plata el 17 y 18 de enero. Ezequiel Longo, uno de los organizadores, cuenta lo que nos podemos encontrar, las joyas, las compras en china y lo que uno puede llegar a hacer por una camiseta.

Por Juma Lamacchia

Las camisetas de fútbol forman parte de nuestro ritual de identificación cultural y social. Las usamos en cualquier parte del mundo con el orgullo de sabernos parte de un anticuario tan pasional como absurdo. Pasaron de ser prendas deportivas a objetos situados en estándares de reliquias. 

El sábado 17 y domingo 18 de enero a partir de las 16hs (hasta las 20 y 21 respectivamente) en Antares Faro ubicado en Guillermo Magrassi 5511 (Mar del Plata) estará por segundo año consecutivo la Feria 5 de Copas a disposición de compradores de camisetas de fútbol. La feria surgió hace un año, pero en realidad fue un bautismo en el que se le otorgó este nombre -en clara referencia al naipe que nos sacó campeón de América en 2021-. El grupo de amigos que la lleva adelante comparó su experiencia también en Antares Faro el año pasado como el viaje de Los Redondos a Salta en su debut porque a partir de ahí dijeron “vamos a ponernos las pilas”, luego de unos 3 años sumergidos en el mundo del coleccionismo y llevando adelante ferias y demás eventos. 

En un lugar que mezcla playa, cerveza y fútbol vas a poder conocer a los distintos feriantes que ofrecen, en diferentes temáticas, las mejores piezas de colección. La feria no es una exposición, allí quien quiera podrá comprar la prenda que más deseé. Por lo que es una gran oportunidad para hacerte un lindo regalito de verano.

En la previa a su llegada a Mar del Plata, hablamos con Ezequiel Longo, uno de los organizadores:

Antes del nombre Feria 5 de Copas, ¿eran amigos que coleccionaban camisetas, vendedores que se movían por todas partes? ¿Cómo lo llevaban?
– Claro. Vendedores la mayoría, creo que casi todos, sin un lugar físico. Todo venta online y nos conocíamos de otras ferias. En Capital Federal hay mucha feria y bueno, es como que ya nos conocemos todos, por eso también pintó el viaje a Mar del Plata porque ya veníamos de una amistad, así como una camaradería.

¿En la feria hay alguna exposición tipo museo o es todo compra y venta de camisetas?
– Nosotros nos quisimos un poco diferenciar de eso porque ya hay una acá en Buenos Aires que se llama Encuentro Camisetero que va más para el lado de la exposición. Entonces como que se chocaba mucho porque sino la persona quedaba desorientada. “¿Che, puedo comprar?”, “No”. “¿Y para qué vengo?”. “Che, me estás mostrando tus camisetas y no las puedo comprar”. Entonces había gente que se iba con bronca y gente que estaba “uy, mirá qué copado lo que tenés” y se quedaban charlando una hora. Entonces dijimos: “No, che, vamos por el lado de la venta y entonces somos solo vendedores”.

¿Durante el año se mueven por distintos lugares de Capital, de la provincia, del país?
– Por ahora hicimos siempre Capital. Nos movimos por lo que es Palermo, San Telmo, Caballito, Microcentro. A partir de que fuimos creciendo nos fueron invitando a un montón de lugares: nos invitaron a Rosario, nos invitaron a Córdoba, pero bueno, es toda una logística. Uno hasta no tener todo bien armado y que lo pueda bancar la feria, cuesta. Entonces por ahora solo nos movemos en Capital. La idea de ir a otras provincias está.

¿Y cuántas personas trabajan en la organización de la feria? ¿Y expositores cuántos hay? ¿Los eligen ustedes? ¿Hay algún criterio, un cupo?
– Somos tres. Soy yo y después está Didi con la mujer, Cata. Expositores tenemos más o menos siete u ocho fijos. Después depende mucho del espacio del lugar. Ahí es donde nos empezamos a abrir y tratamos de meter un poco de merchandising, que también es lo que la gente busca: llevarse algún recuerdo. Hay mucha gente que no puede comprar una camiseta original, pero quiere venir y llevarse algo: un mate, un cuadrito, stickers. La idea es que todo el público se pueda llevar algo.

En cuanto a las camisetas que se venden, ¿tienen algún criterio? ¿Pueden traer camisetas de cualquier parte del mundo? ¿Hay algún filtro en cuanto a la calidad, los precios y el origen?
– Sí, lo primero es todo original.

¿Es decir, no chino?
– Nada chino, nada de réplicas, salvo que sea una reedición de la marca original. Yo soy medio hincha bola y trato de ir perchero por perchero, porque a veces son tan buenas que pasan. Si no sos alguien especializado, pasan. Por eso hay que tener el ojo afilado. Con los precios, lo único que les pido a los vendedores es que no armen un canasto de ofertas. Si querés poner una remera barata, colgala en el perchero. También decidimos no invitar a gente que baja demasiado los precios solo para vender, porque eso termina pudriendo el mercado.

¿El precio lo van conociendo por experiencia de ferias o hay un precio estándar en el mercado?
– Más o menos hay un mercado. Una camiseta arranca en los 50.000 pesos para arriba. Menos que eso es porque está muy usada o tiene algún detalle. Después hay camisetas de todos los valores: he visto camisetas de 1.500 o 2.800 dólares. Yo tengo camisetas de 300 o 400 dólares, pero no las llevo a la feria, son parte de una colección más privada.

¿Y la variedad que tienen en la feria? ¿Fútbol argentino, del exterior, selecciones, retro, nuevas? ¿Eso varía?
– Cuando armé la feria busqué siete u ocho vendedores que no nos pisemos. Yo tengo dos proyectos: uno de River y otro de fútbol internacional, más enfocado en indumentaria. Tengo camperas, chalecos, buzos. Después hay otros con más Boca, otros de ascenso, otros de Asia o Medio Oriente. Entrás a un mundo donde te encontrás de todo.

¿Qué creés que está pasando en estos años, donde la camiseta dejó de ser solo deportiva y pasó a ser una prenda de moda y un objeto cultural?
– Es un círculo que va y viene. En un momento se pone de moda tal modelo o tal template y las marcas empujan eso. Ahora Adidas está sacando ediciones 2006, se la pone De Paul y todos quieren verse como De Paul. Después está el coleccionista nato, que va a morir en la suya. La moda cambia, las marcas imponen, pero siempre hay de todo.

Con esta nueva ola de compras desde China, ¿interfiere en el mundo del coleccionismo o las ferias?
– El coleccionista nato va a lo original. Es muy difícil que compre algo chino. Puede hacerlo en caliente, pero no lo va a exhibir como un trofeo. Después están los pibitos que empiezan y dicen “me compro tres chinas en vez de una original”, y cuando se meten más en el mundo, venden las chinas y pasan a las originales. También tiene que ver con el poder adquisitivo. A veces pasa en la feria: tenés una camiseta de 200.000 pesos y un pibe prefiere llevarse tres de 70.

También hay mucho negocio con la compra de camisetas chinas y la venta online.
– Eso siempre existió. Lo que pasa es que este gobierno levantó la persiana. Ahora está mejor visto comprar en China. Antes era más oculto: tardaba 90 días, venía por atrás. Para los que ya estamos en el mundo no es que revolucionó nada. Se volvió más legal, ponele. Es como con la música: yo prefiero un vinilo original de los 80 o 90 antes que una reedición.

Pensando en la feria que se viene, ¿hay alguna joyita que sepas que va a estar o alguna camiseta que destaques?
– Yo tengo ahora la última del Inter de Miami, versión de juego, que no salió en la Argentina. Es la celeste, la traje de Estados Unidos. Traje dos, talle L y XL. Es hermosa, con muchos detalles y obvio con el 10 de Messi. Acá solo se vendió la versión comercial y se agotó.

¿Viajás específicamente para comprar camisetas o es algo que aparece cuando estás de viaje?
– Viajo más por camisetas que por vacaciones. Tengo familia en Estados Unidos y aprovecho para juntar camisetas. También se viaja mucho a Chile y hay una movida muy grande de ferias en Sudamérica. Participamos en Chile, Guatemala, Brasil, México. En México hay ferias enormes en el DF y Monterrey. Ahora en febrero hay en San Pablo y Río. No siempre vamos todos, pero siempre alguno de los siete u ocho viaja y hace toda la movida: trae, compra, vende. Estamos recolectando todo el tiempo de todos lados.

Para ir ganándole a la manija, te dejo esta nota a nuestro amigo Freddy, el mayor coleccionista de camisetas de Aldosivi. La cita de este fin de semana promete más de 1000 camisetas en lo que es la feria más importante de Buenos Aires. De todos los gustos, colores, orígenes y campeonatos. Si el diablo viste a la moda, será de algún equipo. No es solo fútbol.

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