Este lunes, la nave Orión, durante su sobrevuelo en la cara oculta de la Luna, llegó al récord de 406.640 kilómetros de distancia de nuestro planeta.
Desde su despegue de la nave Orión el jueves 2 de abril, el mundo observa con atención las imágenes de lo que ocurre a cientos de miles de kilómetros de la Tierra con la misión Artemis II, que marcó la vuelta de la humanidad a la Luna desde 1972, con la misión Apolo 17.
Este lunes la misión Artemis II cumplió dos grandes hitos. Por un lado, realizó un sobrevuelo lunar de siete horas que permitió a su tripulación —integrada por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch y Jeremy Hansen— tomar imágenes de la cara oculta de la Luna. Asimismo, la tripulación batió el récord de distancia de la Tierra: 406.640 kilómetros. Nunca antes una misión tripulada había llegado tan lejos. La anterior marca era de la misión Apolo 13, que había llegado a los 400.171 kilómetros.
Durante una pérdida de señal prevista de 40 minutos mientras Orión pasaba por detrás de la Luna, la nave espacial y su tripulación alcanzaron su máxima aproximación al satélite a la 8 de la noche de Argentina. Sobrevolaron el satélite a unos 6.545 kilómetros sobre la superficie. Dos minutos más tarde, la tripulación alcanzó la distancia máxima de la misión respecto a la Tierra, 406.640 kilómetros, un nuevo récord para los vuelos espaciales tripulados.
Mientras sobrevolaban la cara oculta de la Luna, la tripulación fotografió y describió características del terreno, como cráteres de impacto, antiguos flujos de lava y grietas y crestas superficiales formadas a medida que la Luna evolucionaba lentamente en el tiempo.
También apreciaron variaciones de color, brillo y textura que ofrecen pistas clave sobre la composición y la historia de la superficie lunar. La tripulación presenció además una ‘puesta de la Tierra’, cuando el planeta se ocultó tras el horizonte lunar mientras Orión pasaba por la cara oculta, y una ‘salida de la Tierra’, al reaparecer la nave por el borde opuesto de la Luna.


Eclipse solar desde la nave
Al finalizar el periodo de observación lunar, la tripulación presenció un eclipse solar de casi una hora de duración, cuando la nave, la Luna y el Sol se alinearon. Con una vista de una Luna casi totalmente oscurecida, la tripulación analizó la corona solar —la atmósfera más externa del Sol— tal y como aparecía alrededor del borde de la Luna.
Durante el eclipse, la tripulación tuvo la oportunidad de buscar algunos fenómenos poco comunes que solo son visibles en una parte no iluminada de la Luna. Los astronautas informaron de seis destellos de luz creados por meteoritos que impactaban en la superficie lunar mientras viajaban a muchos miles de kilómetros por hora.
Los científicos esperan con interés las imágenes, junto con las muchas otras tomadas durante el sobrevuelo. Una vez que los datos lunares se hayan descargado de la nave espacial durante la noche, los científicos examinarán las imágenes, el audio y otros datos para determinar con mayor precisión las horas y ubicaciones de los destellos, y solicitarán la colaboración de los aficionados que estuvieran observando la Luna al mismo tiempo.
Una vez concluido el periodo de observación lunar, la tripulación de Artemis II recibió las felicitaciones del presidente Donald J. Trump, en una conversación en directo que se retransmitió como parte de la cobertura en directo de la misión por parte de la NASA. También hablaron con el administrador de la agencia espacial, Jared Isaacman, y respondieron a preguntas de las redes sociales.
Fuente: SINC y NASA
