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Mar del Plata, AR
abril 10, 2026

Científicos marplatenses expresan sus motivaciones y preocupaciones en medio de una crisis presupuestaria 

investigadores marplatenses
En el marco del Día Internacional del Investigador y la Investigadora Científica en Argentina, desde Bacap dialogamos con cinco profesionales que llevan adelante su trabajo en la ciudad. De la vocación a los estímulos y de la falta de financiamiento a mensajes de aliento para los jóvenes.

 

Por Agustín Casa

El sistema científico nacional atraviesa una crisis presupuestaria que impacta muy fuerte en los salarios, el financiamiento de proyectos de investigación −nuevos y en proceso− y en la incorporaciones de recursos humanos para potenciar las líneas de trabajo.

En un escenario con diversos obstáculos y con un ambiente algunas veces hostil, los y las científicas de Argentina continúan trabajando en sus proyectos, con los escasos recursos a disposición, y con un compromiso enorme por su oficio.

Este de 10 de abril, día que se celebra el Día del Investigador y de la Investigadora Científica en la Argentina −fecha que coincide con el nacimiento del Premio Nobel de Medicina Bernardo Houssay−, es una oportunidad para resaltar las motivaciones de hacer ciencia en Argentina, los esfuerzos de los y las científicas por llevar adelante su trabajo cotidiano en el contexto actual y la importancia de estimular vocaciones científicas.

Luciana Barbini
Luciana Barbini es doctora en Bioquímica e investigadora del CONICET en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNMDP.

Una carrera apasionante

Las trayectorias académicas no se construyen de un momento a otro. Son años y años de investigación, motorizados por la convicción de contribuir a la sociedad desde el área de la ciencia. En mucho casos, nace de una curiosidad o inquietud desde la infancia o la adolescencia.

“Desde chica siempre me gustó aprender cosas nuevas, siempre fui muy curiosa y preguntaba el porqué de todo, más que nada de temas relacionados a la naturaleza y a la salud. Me interesaba saber cómo se producían y se podían explicar las cosas desde ´lo chiquito´. Esto me llevó a tener una vocación muy marcada desde niña para la Bioquímica”, cuenta a Bacap Luciana Barbini, doctora en Bioquímica, investigadora del CONICET en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNMDP y profesora de la misma facultad.

Esa curiosidad por entender se mantiene durante la actividad profesional. Las y los científicos conservan esa búsqueda del conocimiento y de explicaciones para los fenómenos que ocurren en la Tierra. Me apasiona encontrar el porqué de las cosas. Es fundamental, para mí es importantísimo encontrar una explicación a montones de cosas que suceden”, detalla Valeria Pettarin, doctora en Ciencia de Materiales, investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA) y profesora de la Facultad de Ingeniería de la UNMDP.

Para la historiadora Bettina Favero, la investigación científica es más que un trabajo. “Es una forma de habitar el mundo, de hacerme preguntas y de no conformarme con las respuestas fáciles. Con los años entendí que investigar implica una disposición permanente, una especie de atención sostenida hacia lo que otros a veces pasan por alto. Lo que más me apasiona es la posibilidad de construir conocimiento que tenga anclaje social y humano”, señala la doctora en Historia e investigadora del CONICET en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS).

La forma de habitar el mundo tiene que ver con la manera de ver y pensar, no solo temas en el ámbito académico, sino en la vida en general. “Dedicarse a este trabajo influye en la manera de pensar, en la manera de analizar las cosas que te van pasando en la vida, más allá de los sentimientos y las emociones, y también tiene mucho que ver con lo que soy, con cómo vivo. Pero hay cierta inclinación hacia el pensamiento racional, que me parece que está bastante marcado por dedicarme a esto”, comenta Fernando Poo, doctor en Psicología en el Instituto de Psicología Básica, Aplicada y Tecnología (IPSIBAT) y profesor de la UNMDP.

Bettina Favero
Bettina Favero es doctora en Historia e investigadora del CONICET en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS).

Entender lo desconocido

A veces, el trabajo científico permite sorprender a cada paso y conocer lugares inexplorados. Es el caso Ezequiel Mabragaña, quien formó parte de la histórica campaña científica al cañón submarino Mar del Plata, que fue seguida por miles de personas en vivo por streaming.

Conocer la diversidad de peces marinos y su biología son el eje fundamental de mi trabajo, e incluye cosas muy apasionantes. Por un lado, el trabajo de campo, en mi caso ´el Mar´, donde se colecta el material de estudio y se conoce su ambiente. Tuve oportunidad de participar en muchas campañas científicas en el mar Argentino, la más reciente al Cañón submarino Mar del Plata. Por otro, me apasiona todo el trabajo posterior en el laboratorio, para arribar a resultados y generar nuevas preguntas”, relata el doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC).

Asimismo, la ciencia permite estudiar virus y bacterias para encontrar futuros tratamientos. Me interesa investigar sobre los virus que infectan al humano, pensando que en algún momento nuestros descubrimientos puedan mejorar la vida de las personas, ya sea evitando las infecciones, o alivianando el proceso de la enfermedad o mejorando los tratamientos”, destaca Barbini.

Los profesionales coinciden en que la investigación científica no es una actividad monótona y que permite acceder continuamente a nuevos conocimiento. En esta línea, Poo reconoce: Hay un desafío constante, de tener que estar aprendiendo algunas cosas nuevas, y el trabajo tiene algo que es muy lindo y es que estás casi todos los días renovando la información y ocupándote de cosas distintas, estudiando cosas distintas”.

“Me encanta de mi trabajo que no es nada monótono, cambia día a día, cambia todo el tiempo. Aunque parezca que estamos haciendo cosas parecidas, siempre nos encontramos frente a un desafío diferente, con cosas nuevas para aprender. Todos los días aprendemos algo nuevo. A pesar de la experiencia, se puede modificar y generar algo positivo y algo nuevo”, agrega Pettarin.

Fernando Poo
Fernando Poo es doctor en Psicología en el Instituto de Psicología Básica, Aplicada y Tecnología (IPSIBAT).

Hacer ciencia ante la adversidad

La crisis presupuestaria impacta fuertemente en el desarrollo de la ciencia argentina y en el normal funcionamiento de las universidades públicas y los institutos de investigación. Y los actores del sistema científico −las y los investigadores− así lo sienten.

“La situación actual es la peor que me ha tocado vivir en toda mi carrera científica. Se están desfinanciando la ciencia, los institutos de investigación y las universidades públicas. Es decir, se está desmantelando el sistema científico tecnológico, el cual ha llevado muchísimos años construir y mejorar. Es lamentable la situación, ya que se están destruyendo los grupos de investigación y es difícil seguir con los proyectos vigentes sin financiamiento del Estado”, alerta Barbini.

Mabragaña coincide en que el sistema científico argentino está atravesando un momento muy difícil” y subraya el problema de la reducción de equipos de trabajo y del éxodo de jóvenes investigadores que no pueden consolidarse en el sistema científico local por falta de inversión y oportunidades.

“Nos afecta tanto la falta de inversión en ciencia, como el menosprecio hacia la actividad que se da en algunos sectores. El trabajo de investigación se hace en equipo, y la falta de inversión hace que, entre otras cosas, hoy estemos perdiendo parte de esos equipos, personas muy formadas y con clara vocación científica que buscan otros horizontes”, apunta el biólogo.

Para Favero, “los recortes presupuestarios, la reducción de becas, el desfinanciamiento de proyectos y la incertidumbre institucional, afectan las condiciones concretas en las que producimos conocimiento, y generan un desgaste que va mucho más allá de lo económico”. Además, resalta el prejuicio que enfrentan en su campo de estudio: “En las ciencias sociales y las humanidades, este impacto se potencia, porque históricamente debemos justificar nuestra relevancia ante quienes reducen el valor del conocimiento a su aplicación inmediata o su rentabilidad”.

Por su parte, Poo dice que la crisis presupuestaria genera problemas a nivel personal por el ingreso que perciben docentes e investigadores, les genera más trabajo y, por ende, genera una carga de trabajo mayor y dificultades para estar al día con la tareas. Sobre el financiamiento de proyectos de investigación, si bien aclara que en su campo no utilizan equipos o instrumentos costosos, igualmente les genera problemas.

En tanto, Pettarin remarca que es muy difícil trabajar sin financiamiento, es muy difícil pensar en un proyecto y no tener el fondo para hacer el ensayo necesario o que el equipo esté roto y no haya fondos para arreglarlo, porque en este momento hay muy pocas líneas de financiamiento”. No obstante, reconoce que, al trabajar en ingeniería aplicada, hay algunas líneas de investigación y algunos aporte de la industria, pero que no ocurre lo mismo con las ciencias básicas, que son fundamentales para los investigadores que trabajan en ciencia aplicada.

“Es muy difícil encontrar un resultado si no tengo las herramientas para hacerlo, en eso básicamente nos afecta la situación actual”, sostiene.

Ezequiel Mabragaña
Ezequiel Mabragaña es doctor en Ciencias Biológicas e investigador del CONICET en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC).

Seguir las vocaciones científicas

Pese al contexto difícil para iniciar un carrera de investigación, hay coincidencia en que es importante que los jóvenes sigan con convicción la carrera y el camino profesional que eligieron.

“Realmente vale la pena si tienen la vocación de hacer ciencia en nuestro país. A pesar de la situación actual, creo que puede cambiar, que tenemos que seguir resistiendo y con el compromiso de hacer ciencia nacional y aportando desde nuestros laboratorios para mejorar la calidad de vida de todos los argentinos”, indica Barbini.

Pettarin cuenta que ha pasado por varios ciclos, por momentos altos y bajos en el sistema científico. En esta línea, su mensaje para los jóvenes es: “Si les gusta la ciencia, que lo intenten, que es una carrera que te da muchos muchos placeres, muchas satisfacciones y les va a dar también sus cosas malas, como en cualquier otro ámbito, cualquier otro trabajo, pero que vale la pena”.

“A los jóvenes que quieran dedicarse a la ciencia, les digo que si es su pasión, no dejen que el momento actual empañe sus sueños. Hay mucho por investigar”, añade Mabragaña.

En paralelo, Favero recuerda a las nuevas generaciones que “el conocimiento que producimos —sobre la sociedad, sobre la memoria, sobre los procesos que nos constituyen como comunidad— no es prescindible, es parte de lo que nos permite pensarnos y transformarnos”.

Valeria Pettarin
Valeria Pettarin es doctora en Ciencia de Materiales e investigadora del CONICET en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA).

“Creo firmemente en la ciencia pública, la universidad pública y la salud pública y estoy segura de querer seguir aportando y trabajando en ellas. Ojalá esto cambie pronto”, cierra Barbini.

Porque más allá de la coyuntura, las trayectorias científicas se construyen a lo largo de los años. Y la preocupación y la desazón por el contexto actual convive con la esperanza de que en algún momento las universidades públicas y los institutos de investigación reciban el financiamiento que les corresponde.

 

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