El Foro de la Construcción advirtió sobre la desaceleración de la actividad y pidió medidas para impulsar obras públicas y privadas. Desde la UOCRA señalaron que ya se registran obras paralizadas y menos trabajadores en algunos proyectos, en un contexto económico que frena inversiones.
La actividad de la construcción en Mar del Plata encendió señales de preocupación en distintos actores del sector. Empresarios, colegios profesionales y trabajadores coincidieron en advertir sobre una desaceleración de la actividad y reclamaron medidas para impulsar inversiones y obras de infraestructura.
El planteo fue formalizado a través de un documento difundido por el Foro de la Construcción de Mar del Plata, integrado por distintas entidades vinculadas al sector. En la declaración, la organización alertó sobre el impacto que la actual coyuntura económica tiene sobre la continuidad de proyectos y el empleo.
La entidad advirtió que el aumento sostenido de costos, la desaceleración de inversiones y la incertidumbre macroeconómica configuran un escenario complejo para la actividad, con consecuencias directas sobre empresas, trabajadores y proyectos en desarrollo.
Entre los indicadores que expusieron, señalaron que el país pierde cerca de 25.000 millones de dólares anuales por la falta de mantenimiento adecuado de la infraestructura, mientras que el sector ya registra una fuerte caída en el empleo y en la actividad.
Según los datos difundidos, se perdieron 76.000 puestos de trabajo en la construcción, más de 4.000 empresas dejaron de operar y el consumo de cemento se ubica por debajo de los niveles registrados durante los años de pandemia.
Para el Foro, la falta de un plan integral de infraestructura y la paralización de obras públicas profundizan un déficit estructural que impacta en la competitividad logística, la seguridad vial y la calidad de vida.
Obras aprobadas, pero inversiones que no arrancan
El diagnóstico del sector contrasta con los indicadores que muestran que la ciudad venía registrando un fuerte movimiento en materia de proyectos inmobiliarios.
Entre enero y noviembre de 2025 se registraron 592.877 metros cuadrados correspondientes a obra nueva y expedientes ingresados para aprobación municipal, lo que representó un incremento del 70,6% respecto a todo 2024, cuando se habían contabilizado 347.500 metros cuadrados.
Desde la Secretaría de Obras y Planeamiento Urbano habían atribuido ese crecimiento a una batería de ordenanzas de incentivo al sector, estímulos fiscales y procesos de simplificación administrativa orientados a facilitar el desarrollo de inversiones privadas.
Durante ese mismo año también se tramitaron alrededor de 4.500 certificados de escribanía, una cifra que superó en más del 40% los registros de 2024.
Sin embargo, desde el sector advierten que ese volumen de metros aprobados no se traduce necesariamente en nuevas obras en ejecución.
Propuestas concretas para reactivar el sector


Ante este escenario, el Foro de la Construcción planteó una serie de medidas destinadas a impulsar la actividad y generar nuevas inversiones.
Entre las principales propuestas se encuentra la creación de un Régimen de Incentivos a la Construcción, similar al esquema del RIGI, que contemple beneficios fiscales y herramientas para facilitar el desarrollo de obras privadas y de infraestructura.
También propusieron fomentar la construcción de viviendas destinadas al alquiler mediante exenciones impositivas, así como avanzar en la securitización del sistema hipotecario a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES, con el objetivo de garantizar financiamiento para nuevos proyectos y no solo para la compra de viviendas terminadas.
Al respecto, en conferencia el presidente del Colegio de Ingenieros, Joaquín Negri, explicó: «No es la cuestión usar los fondos de los jubilados, sino que sean de respaldo de garantía para que se puedan dar créditos hipotecarios a la construcción y al desarrollo, que es una una una dimensión que no está desarrollada».
Otra de las iniciativas planteadas es la resolución urgente del mantenimiento de los 30.000 kilómetros de rutas nacionales que actualmente no están concesionados, un aspecto que consideran clave para mejorar la conectividad del país.
El Foro también remarcó que incluso en los países con mayor desarrollo de esquemas de participación público-privada, la inversión privada en infraestructura no supera el 20% del total, por lo que consideró imprescindible que el Estado nacional, las provincias y los municipios mantengan un rol activo en la ejecución de obras.
“Hoy estamos parando obras”
La preocupación también fue expresada por el secretario general de la UOCRA Mar del Plata, César Trujillo, quien sostuvo que la actividad comenzó a desacelerarse para un sector que cuenta con alrededor de 15.000 trabajadores registrados.
“Hace dos o tres años veníamos con pleno empleo, pero hoy la realidad cambió. La obra empieza y la obra termina, y muchas obras nuevas no arrancan”, explicó.
Según el dirigente gremial, el principal problema que enfrenta el sector es la caída en las ventas inmobiliarias y la dificultad de los desarrolladores para avanzar con nuevos proyectos.
“Los empresarios no venden, no hay inversión y los costos siguen subiendo. Hay empresas que no tienen espalda económica para continuar las obras”, señaló.
Trujillo aseguró además que en distintos proyectos se observa una reducción del personal. “Hay obras donde deberían trabajar 20 o 30 compañeros y hoy hay cinco”, afirmó.
Finalmente, el titular de la UOCRA remarcó que «hace falta» un aumento salarial en el sector «para que los trabajadores puedan llegar a fin de mes».
