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junio 1, 2026

De Mar del Plata a la Antártida, un viaje de ciencia y aprendizaje

Cristian Battagliotti
Un biólogo del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC) de Mar del Plata fue parte de la reciente campaña de verano en la Antártida, donde realizó tareas científicas en el marco de las investigaciones del grupo de Macroalgas del Instituto Antártico Argentino.

 

Por Agustín Casa

El biólogo Cristian Battagliotti, quien trabaja en el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC) de Mar del Plata, participó de la campaña de verano 2025/2026 en la Antártida.

Durante poco más de dos meses, el joven científico realizó tareas de campo en la Base Carlini, ubicada en la caleta Potter en la Isla 25 de Mayo, en el marco de los estudios que lleva adelante el grupo de investigación Macroalgas Antárticas del Instituto Antártico Argentino (IAA).

“Mi experiencia antártica fue de aprendizaje, colaboración, desarrollo y descubrimiento”, cuenta a Bacap Battagliotti, licenciado en Ciencias Biológicas y becario doctoral del CONICET en el IIMyC, donde integra el grupo de Biotaxonomía Morfológica y Molecular de Peces (BIMOPE).

Desde hace tiempo, el biólogo conocía el trabajo científico que se realiza en el continente blanco y le interesaba participar de la convivencia anual en la Antártida. El año pasado, se postuló en el IAA para realizar una estadía anual en la Base Carlini. Si bien no quedó seleccionado para ese rol, fue invitado a participar de la campaña de verano para desempeñar tareas científicas para el grupo de Macroalgas Antárticas de la institución.

Battagliotti despegó del aeropuerto de El Palomar el 13 de enero a bordo del avión Hércules y arribó a la Base Marambio el 16 de enero. Cuando llegó a la Antártida, al observar la inmensidad del hielo, sintió alegría, calma y sorpresa. Al día siguiente, viajó en helicóptero hasta la Base Esperanza. Finalmente, el 21 de enero desembarcó en la Base Carlini, luego de viajar por mar en el buque logístico polar Aviso Puerto Argentino. La campaña de verano en la Antártida se extendió hasta el 25 de marzo.

Estudio de las condiciones ambientales

Durante su estadía en la Isla 25 de Mayo, su tarea consistió en recolectar información sobre luminosidad, temperatura y salinidad del agua en diferentes sectores de la caleta y medir datos de las comunidades algales en el intermareal. Asimismo, participó de trabajos de campo de otros grupos que realizan investigaciones científicas en la Base Carlini.

El grupo de investigación de Macroalgas Antárticas del IAA toma muestras y realiza mediciones en la isla desde hace más de treinta años. “Este grupo ha evidenciado cómo el retroceso del glaciar (de 1,5 km2 desde 1956 hasta la actualidad) genera nuevas oportunidades de nichos para microalgas, luego para crustáceos, peces y macroalgas”, comenta.

Battagliotti enumera que los científicos que realizan campañas en la Base Carlini llevan adelante estudios sobre micro y macroalgas, hongos, bacterias, ADN ambiental, ARN, fisio-farmacología, fisiología de aves, mamíferos marinos, peces, bentos, contaminantes, microplásticos, sedimentos en lagos, oceanografía física y socioantropología, entre otros.

“Me sorprendió la cantidad de líneas de investigación. Solamente en la Base Carlini, hay 14 proyectos anuales y muchísimos más temporales (primavera/verano). La Antártida es un ambiente de condiciones extremas (viento, temperatura, acidez, minerales del suelo, etc.) que han generado gran variedad de estrategias adaptativas para su supervivencia. Cada grupo de investigación aporta líneas de trabajo básicas y aplicables para innumerables áreas”, detalla.

De su experiencia científica en la Antártida, regresó con anotaciones, fotos, videos, nuevas amistades y anécdotas para recordar. “Creo que la Antártida me enseñó lo que ya sospechaba, que la vida en su totalidad es increíble y aún nos queda muchísimo por aprender”, confiesa.

Su trabajo científico en Mar del Plata

En el IIMyC, Battagliotti estudia la tararira Hoplias argentinensis, una especie continental y de interés para la pesca deportiva y comercial, cuya distribución se extiende por América Latina. Se trata de un pez que cumple un rol importante en las cadenas tróficas de los ecosistemas acuáticos. 

Desde el grupo BIMOPE, en los últimos años identificaron tres nuevas especies que solo habitan en ríos, lagos y lagunas de Argentina.

En una de sus tareas en la Base Carlini fue tomar datos de las comunidades algales de la Antártida.

“Mi trabajo consiste en caracterizar poblaciones de una especie de tararira (Hoplias argentinensis) a partir de metodologías integrales (genéticas, morfológicas, morfométricas y merísticas), e identificar patrones de historia de vida exclusivos de esta especie, comparándola con las otras del país y del continente”, describe.

Si bien su trabajo de tesis doctoral no tiene relación con las tareas realizadas en la Antártida, Battagliotti afirma que seguirá leyendo trabajos científicos antárticos y aplicará los saberes aprendidos en su área de estudio.

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