En medio de los cuestionamientos por la falta de obras, el empresario Marcelo Fígoli desembarcó en la concesión del estadio mundialista. El nuevo tributo ya empezó a cobrarse en las facturas de luz.
Lo que era una sospecha finalmente se confirmó. El empresario Marcelo Fígoli, propietario de Fénix Entertainment Group, se sumó como socio a Minella Stadium, la concesionaria del estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes.
Fígoli tiene una vasta experiencia en la organización de eventos y espectáculos masivos, tanto de índole nacional como internacional. El desembarco se da ante las dificultades económicas de Revee, la firma brasileña que integra Minella Stadium junto a Pro Enter.
Esto se ha manifestado en las dilaciones para avanzar con el plan de obras y en varias cuestiones incluso elementales en los últimos meses. Por ejemplo, la falta de pago a prestadores de servicios, o incluso no abonar la factura por los consumos de gas en el Minella, todas cuestiones establecidas en el contrato de concesión, según pudo confirmar Bacap.
El arribo de Fígoli, quien ya había mostrado interés en la licitación realizada el año pasado, aunque finalmente no se presentó, le brinda un mayor respaldo económico a la inversión prometida de 40 millones de dólares.
También otorga mayor capacidad para la organización de espectáculos. En el gobierno local esperan un esquema más dinámico, con la posibilidad de eventos (recitales, congresos, espectáculos, etcétera) durante todo el año, tal como estaba estipulado en la oferta inicial de Minella Stadium.
En medio de varios cuestionamientos por parte de la política local y hasta de la Justicia, con causas todavía en curso como la del fiscal general Juan Manuel Pettigiani, ahora comienza una nueva etapa en la concesión en el Minella.
Tasa
Tal como adelantó este medio, las empresas de distribución de energía eléctrica comenzaron a cobrar la Tasa de Alumbrado Público.
Se trata de la principal novedad en materia de recaudación para este ejercicio. El importe del tributo se ve reflejado en los vencimientos de este mes en la tarifa de luz.
No obstante, la tasa no figura con su denominación real, sino con el nombre “Ley 10.740”, una norma provincial sancionada en 1989, que le permite a los municipios cobrar el alumbrado público a través de las empresas de energía eléctrica.
A nivel local, esto se concretó a partir de la firma de convenios entre el municipio y las prestadoras del servicio. A su vez, previamente había sido respaldado con las ordenanzas Fiscal e Impositiva del Presupuesto 2026, tal como lo dispone la Ley 10.740.
De esta manera, el gobierno local avanza con una herramienta nueva para garantizarse ingresos por $16.500 millones este año, de acuerdo a las proyecciones del Presupuesto.
Los fondos están afectados al mantenimiento, instalación, reemplazo y repotenciación de la red de alumbrado público del distrito.
Según lo establecido por el Ejecutivo, los importes de la tasa se determinan en función de la cantidad de luminarias por poste o por columna en un radio de hasta 100 metros de cada inmueble.
En el caso de solo un alumbrado barrial, los ciudadanos abonan $1.000; hasta dos luminarias, $3.500; hasta tres luminarias en columna, $6.000; cuatro luminarias, $6.400; más de cuatro luminarias, $6.700.
Estos valores se actualizarán cada dos meses en base a la inflación informada por el Indec (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos).
