Estos comportamientos se ven reflejados en la Encuesta de Percepción de Seguridad de General Pueyrredon 2026, realizada por profesionales del INHUS (CONICET-UNMDP) junto a la red Mar del Plata Entre Todos.
El Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS), dependiente del CONICET y la Facultad de Humanidades de la UNMDP, y la red Mar del Plata Entre Todos presentaron este miércoles los resultados de la Encuesta de Percepción de Seguridad en General Pueyrredon 2026. El trabajo ofrece un diagnóstico de la percepción de inseguridad de la población, las experiencias delictivas que han sufrido los ciudadanos y cómo buscan cuidarse de posibles robos.
Entre los principales resultados del relevamiento, se destaca que el 44,4 % de las personas que respondieron la encuesta declaró haber sufrido uno de los cuatro delitos relevados en este trabajo (robo con violencia, robo sin violencia o hurto, lesiones o amenazas) durante el último año.
Según el informe, los robos y hurtos alcanzan al 35, 6% de los encuestados y la violencia interpersonal –lesiones o amenazas– al 20,4 %. En tanto, el robo sin violencia es el hecho individual más frecuente (27,6 %), seguido por el robo con violencia (18,4 %), las amenazas (17,1 %) y las lesiones (7,8 %). Además, el 46,7 % de las personas que fueron víctimas de alguno de esos delitos indicó haber puesto en conocimiento de la policía al menos uno de los hechos.
Otro de los puntos centrales del estudio es el impacto de la percepción de inseguridad en la vida cotidiana de los marplatenses. El trabajo muestra que el 68,8 % de los encuestados evita dejar la vivienda sola, el 66,6 % utiliza taxis, remises o aplicaciones por razones de seguridad, el 64,9 % dejó de salir de noche, el 63,9 % dejó de circular con objetos de valor, el 45,8 % dejó de utilizar transporte público y el 43,6 % abandonó actividades al aire libre.
En esta línea, el 91,6 % de las personas encuestadas con información completa afirmó haber implementado alguna medida de protección en su vivienda, como rejas, alarmas, perros guardianes o acuerdos vecinales de vigilancia.


El estudio también refleja que la inseguridad subjetiva es más generalizada. En este sentido, el 96,5 % de las personas encuestadas considera que la inseguridad es un problema grave o muy grave y el 88,8 % cree que la delincuencia aumentó respecto del año anterior. Asimismo, la sensación de inseguridad varía según la situación en que se ubica la persona: alcanza al 53,7 % al permanecer solo o sola de noche en la vivienda, al 77,5 % al caminar cerca del domicilio, al 87,1 % en plazas o parques y al 88,8 % en paradas de colectivo. Los autores del trabajo señalan que quienes fueron recientemente víctimas de delitos presentan más altos niveles de percepción de inseguridad.
El informe elaborado por profesionales del INHUS y Mar del Plata Entre Todos también muestra la desconfianza en las instituciones. Entre los encuestados, la confianza en las fuerzas federales llega al 55,1 %, pero desciende a 25,5 % para la Patrulla Municipal, a 20,4 % para la Policía Bonaerense y a 16,5 % para el Poder Judicial. Asimismo, el 79 % de las personas encuestadas evalúa de manera negativa la capacidad de la Policía para controlar el delito en su zona de residencia.
Respecto a soluciones a la problemática de la inseguridad en General Pueyrredon, las respuestas son diversas. El 28,4 % de los encuestados optó por prevención social y reducción de desigualdades, el 27,4 % por endurecimiento penal, el 20 % por reformas institucionales que reduzcan la corrupción y el 15,7 % por el fortalecimiento de la presencia y las capacidades policiales.
La encuesta reunió 1.470 respuestas, entre el 20 de abril y el 30 de junio de este año mediante un formulario online, de personas mayores de 18 años residentes en el partido de General Pueyrredon. Los autores destacan que es una muestra voluntaria y no probabilística y que presenta una composición muy próxima a la población por sexo, pero diferencias por edad, nivel educativo y algunas áreas territoriales, que fueron abordadas mediante procedimientos de ponderación y análisis de sensibilidad. Además, subrayan que los porcentajes deben interpretarse como estimaciones descriptivas ajustadas y no como estimaciones probabilísticas con un margen de error convencional.
