Entre jóvenes de 20 a 24 años, los datos nacionales muestran una tasa de sífilis 68% mayor en mujeres que en varones. AHF advierte que el aumento de casos en esta población requiere ampliar las estrategias de prevención y diagnóstico y resulta especialmente preocupante por el riesgo de transmisión durante el embarazo y sífilis congénita.
En el marco de la campaña “La sífilis es cosa seria”, AHF Argentina alerta sobre el crecimiento de esta Infección de Transmisión Sexual (ITS) y pone especialmente el foco en las mujeres, una población que no suele ser considerada clave en las estrategias de prevención del VIH, pero que presenta indicadores preocupantes en relación con la sífilis.
Un análisis realizado por AHF Argentina sobre los diagnósticos registrados en 2024 y 2025 en sus Centros Comunitarios de Salud Sexual (CCSS) de Buenos Aires y Rosario mostró que los casos de sífilis aumentaron un 17,5% en un año. Entre las mujeres, el incremento fue aún mayor: alcanzó el 26%.
La situación adquiere mayor relevancia al observar los datos del Boletín Epidemiológico Nacional, publicado en abril de este año*. Durante 2025, las personas de entre 15 y 39 años concentraron el 76% de los casos notificados de sífilis en Argentina. La mayor tasa se registró entre jóvenes de 20 a 24 años y, dentro de ese grupo, alcanzó los 366 casos cada 100.000 mujeres, frente a 218,2 cada 100.000 varones. Es decir, la tasa entre las mujeres jóvenes fue aproximadamente 68% mayor que entre los varones de la misma edad.
Mujeres fuera del radar de la prevención
Históricamente, buena parte de las estrategias focalizadas de prevención del VIH se han dirigido hacia las denominadas poblaciones clave, debido a su mayor exposición epidemiológica. Las mujeres cisgénero de la población general no suelen estar incluidas dentro de esas categorías prioritarias.
Sin embargo, VIH y sífilis no presentan necesariamente el mismo perfil epidemiológico. “Durante muchos años asociamos las estrategias de prevención de las ITS a las mismas poblaciones que presentan mayor prevalencia de VIH, pero la sífilis nos obliga a ampliar esa mirada. Los datos muestran que las mujeres, especialmente las jóvenes, también están teniendo una exposición importante por lo que se requiere un enfoque diferente”, señaló el Dr. Miguel Pedrola, director científico para Latinoamérica y el Caribe en AIDS Healthcare Foundation (AHF).
Una mujer puede no considerarse expuesta al VIH ni identificarse como parte de una población priorizada y, sin embargo, estar expuesta a sífilis e ITS. A esto se suma que la sífilis puede atravesar períodos sin síntomas evidentes, por lo que una persona puede tener la infección sin saberlo.
Alerta frente a los casos de sífilis congénita
El aumento de los diagnósticos entre mujeres requiere especial atención por otra razón: la sífilis congénita. Se trata de la transmisión de la persona gestante al bebe durante el embarazo, que puede producir consecuencias graves para el embarazo y para la salud del recién nacido. En 2025 aumentaron las notificaciones de sífilis en embarazadas en Argentina: hasta la semana epidemiológica 48, se habían registrado 11.335 notificaciones, un 8% más que la mediana registrada entre 2020 y 2024 para el mismo período.
“No podemos esperar al embarazo para empezar a hablar de sífilis. El testeo tiene que formar parte del cuidado habitual de la salud sexual, porque diagnosticar y tratar una infección a tiempo también permite prevenir futuros casos de sífilis congénita”, explicó la Dra. Patricia Trinidad, directora del Centro Comunitario de Salud Sexual que AHF tiene en la Ciudad de Buenos Aires. “Cada caso de sífilis congénita obliga a revisar las oportunidades que existieron para diagnosticar y tratar previamente la infección, tanto a la persona gestante como a sus parejas sexuales”.
Facilitar el acceso al testeo periódico en mujeres sexualmente activas permite detectar y tratar la infección antes de una eventual gestación y contribuye a disminuir el riesgo de transmisión.
Los jóvenes concentran la mayor cantidad de diagnósticos
Los datos de los Centros Comunitarios de Salud Sexual de AHF Argentina también muestran una fuerte concentración de los diagnósticos entre personas jóvenes. A lo largo del 2025:
- El 82,2% de los diagnósticos registrados correspondió a personas de entre 20 y 39 años.
- Entre las personas de 20 a 24 años, los casos aumentaron un 27,4% respecto de 2024, mientras que entre quienes tenían entre 25 y 29 años crecieron un 22%.
- Las personas de entre 20 y 29 años concentraron el 48% de todos los diagnósticos de sífilis registrados en 2025.
Estos datos refuerzan la necesidad de desarrollar estrategias específicas para jóvenes que no se limiten a brindar información, sino que faciliten concretamente el acceso a preservativos, testeo, diagnóstico, tratamiento y servicios de salud sexual.
Más de uno de cada cuatro diagnósticos fue una reinfección
Otro de los hallazgos más relevantes del estudio de AHF Argentina fue el fuerte crecimiento de las reinfecciones por sífilis: mientras los diagnósticos totales aumentaron un 17,5%, las reinfecciones se incrementaron 166% en solo un año. En 2024, las reinfecciones representaban el 12,3% de los diagnósticos. Durante 2025 alcanzaron el 27,8%.
“Que más de uno de cada cuatro diagnósticos sea una reinfección es una señal de alerta. Curarse de sífilis no genera inmunidad: se puede volver a adquirir. Por eso, el tratamiento no puede ser el final de la intervención; tenemos que sostener el testeo y la prevención en el tiempo”, destacó Pedrola.
“La sífilis es cosa seria”
Frente a este escenario, AHF Argentina impulsa la campaña “La sífilis es cosa seria”, que busca recuperar la percepción de riesgo frente a una infección que tiene diagnóstico y tratamiento, pero cuya circulación continúa siendo un importante problema de salud pública. La campaña promueve el uso del preservativo, el acceso periódico al testeo, el tratamiento oportuno, la profilaxis pos-exposición (DoxyPEP), el abordaje de las parejas sexuales y la prevención de las reinfecciones.
Los datos muestran además la necesidad de ampliar la mirada: las estrategias frente a las ITS no pueden limitarse a las poblaciones tradicionalmente consideradas de mayor riesgo frente al VIH. Las mujeres también necesitan estar en el centro de las políticas de prevención de la sífilis.
Detectar una infección a tiempo permite tratarla, interrumpir la cadena de transmisión y, en personas con posibilidad de gestar, contribuir a prevenir casos de sífilis congénita.
La sífilis tiene cura, pero también puede volver. Testear, tratar y prevenir las reinfecciones es clave para cortar la cadena de transmisión.
