El concejal Diego García advirtió sobre un fuerte aumento de víctimas fatales en siniestros viales y anunció que presentará un proyecto para declarar la Emergencia en Seguridad Vial en el partido de General Pueyrredon.
El concejal Diego García, del bloque Unión por la Patria, advirtió sobre el aumento sostenido de muertes por accidentes de tránsito en el partido de General Pueyrredon y anunció que presentará un proyecto para declarar la Emergencia en Seguridad Vial. La iniciativa fue anticipada en sesión del Honorable Concejo Deliberante, donde el edil expuso cifras que, según afirmó, muestran una tendencia creciente y preocupante.
De acuerdo a los datos presentados por García, los fallecimientos por siniestros viales vienen aumentando de manera significativa en los últimos años. En 2023 se registraron 40 muertes, en 2024 la cifra ascendió a 47 y en 2025 trepó a 75 víctimas fatales, lo que representa un incremento del 85% respecto al primer año de la serie.
En lo que va de 2026, el concejal señaló que ya se contabilizan 26 fallecidos en apenas 106 días, lo que equivale a un promedio de una muerte cada cinco días en las calles del distrito.
Según detalló, el 85% de los siniestros fatales ocurridos en 2025 involucraron motocicletas y afectaron principalmente a varones jóvenes.
El impacto en el sistema de salud
El aumento de los accidentes viales también se refleja en el sistema sanitario. García sostuvo que en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) los siniestros viales se convirtieron en la principal causa de ingresos por lesiones.
Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, el hospital atendió a 2.255 personas por este tipo de hechos, lo que representa cerca del 40% de todas las lesiones registradas en la guardia.
Denuncian un “apagón estadístico”
Durante su intervención en el Concejo Deliberante, el edil también cuestionó la falta de datos oficiales actualizados sobre seguridad vial. Según afirmó, el Observatorio de Seguridad Vial municipal dejó de publicar informes recientes.
“El último informe disponible corresponde al año 2023 y el reporte de 2024 ni siquiera está terminado”, sostuvo.
“Sin datos no hay política pública; el Estado dejó de medir el problema que tiene que resolver”, agregó.
Presupuesto sin ejecutar para semáforos
Otro de los puntos señalados por García fue la ejecución presupuestaria del área encargada del mantenimiento de semáforos.
Según indicó, durante 2025 el presupuesto asignado para ese rubro superó los 433 millones de pesos, pero la ejecución real fue de apenas 4,7 millones, lo que equivale a cerca del 1% del total previsto.
“Mientras vemos columnas caídas y semáforos deteriorados en la ciudad, los números muestran que prácticamente no se ejecutó el presupuesto destinado a su mantenimiento”, afirmó el concejal.
“No es falta de recursos, es una decisión política de no ejecutar”, agregó.
Controles y prevención
El edil también cuestionó la falta de controles de alcoholemia desde el verano, la escasa señalización vial y la ausencia de campañas de prevención, pese a los recursos que ingresan al municipio a través del sistema de fotomultas.
En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar con medidas más estrictas en materia de seguridad vial, como la aplicación efectiva de la tolerancia cero en el uso del casco para motociclistas y ciclistas.
“Los golpes en la cabeza son mortales o dejan secuelas de por vida. No se están llevando adelante acciones para cambiar conductas”, advirtió.
Y agregó: “Hoy tenemos miles de siniestros que derivan en lesiones graves y secuelas físicas permanentes”.
Proyecto de emergencia vial
Ante este escenario, García adelantó que presentará un proyecto de ordenanza para declarar la Emergencia en Seguridad Vial en todo el Partido de General Pueyrredon.
Según explicó, la medida apunta a establecer prioridades en políticas públicas, mejorar la infraestructura vial y fortalecer los controles y campañas de prevención.
“Esta situación no da para más, es necesario tomar decisiones de fondo para cuidar a los marplatenses y batanenses”, sostuvo.
Para el concejal, el problema tiene un costo humano directo. “Cuando el Estado falla en su rol preventivo y ordenador, lo que crece no es la gestión, sino el número de víctimas fatales en nuestras calles”, concluyó.
