Dos diseñadores marplatenses crearon un juego con guiños para el futbolero, que pone sobre la mesa la competencia, la picardía y la rivalidad del deporte.
Fanático del fútbol y aficionado a los juegos de mesa, Matías Raimondo trasladó a un juego de cartas diferentes emociones que siente el futbolero, en una propuesta lúdica que no requiere conocimiento del deporte más popular del mundo.
En “Fulbo!” —se puede jugar de dos a cuatro jugadores, idealmente tres o cuatro— cada participante debe mejorar las características de su equipo para ganar los partidos. Se juega a diez rondas en la que cada jugador tiene un encuentro. Al final de las diez ruedas, el que tenga más puntos será el campeón.
“La idea fue tratar de trasladar lo que a mí me gustaba del fútbol a la mesa”, señala a Bacap Matías, diseñador gráfico y diseñador UX, quien remarca que “´Fulbo!´ refleja bien el dinamismo de la competitividad en el momento de tratar de ganar los partidos a como dé lugar”. Y agrega que comparte con el truco la posibilidad de “picantear” a un contrincante.
“Fulbo!” fue creado, diseñado y producido en la ciudad. El diseño del juego de mesa lo hizo Matías y las ilustraciones y el arte del juego —personajes, íconos, escudos— estuvieron a cargo de su pareja, Aixa Álvarez (diseñadora gráfica e ilustradora). La producción se realizó en una imprenta de Mar del Plata y las piezas 3D también fueron impresas en la ciudad.
Las primeras pruebas del juego las realizaron con grupos de amigos. A medida que más personas jugaban, notaron que todos se divertían. El siguiente paso fue pensar el juego como un producto a vender. Desde la creación hasta su paso a la comercialización pasaron unos cuatro años.
Repercusiones desde Europa
El lanzamiento fue en la previa del Mundial de Qatar 2022. Matías y Aixa pensaron que el juego se movería por Mar del Plata y Buenos Aires. Sin embargo, su participación en los Premios Alfonso —hoy Premios Lúdicos Argentinos— amplió su alcance cuando enviaron copias a diferentes clubes del país. Pronto comenzaron a llegar imágenes de gente jugando en distintas provincias argentinas, como San Juan, Salta y Neuquén. Pero “Fulbo!” también cruzó el océano Atlántico.
“Nos escribió un chico de Chile fanático de los juegos de mesa de fútbol que vivía en Francia. Un día nos llegó por Instagram una foto de él jugando en Francia con amigos y nos contó que se lo explicaba a los demás. Para nosotros fue rarísimo porque no aspirábamos a que alguien lo tenga en otro país”, relata Matías.
El juego está solo disponible en español, aunque Matías afirma que es bastante independiente del idioma porque lo más importantes son los números —las estadísticas—. Si bien algunas cartas incluyen el lore —es decir, la historia de los equipos—, en general no son cartas que ejecuten una acción de juego o modifiquen algo, a excepción de las cartas que suben o bajan puntos.


El juego y las rivalidades
“El juego es un poco malicioso. No es para hacer amistades, sino que es para destruirlas, porque todo el tiempo en el juego estamos tratando de mejorar las características de nuestro equipo, pero también intervenir en los partidos de los demás para que no ganen”, describe Matías.
De este modo, durante algunas rondas un jugador puede ser aliado y en otras rondas puede ser un contrincante que busque perjudicar a otro participante.
Cada ronda está dividida en semana de entrenamiento —los jugadores usan cartas que tienen en la mano y las suman a su ficha para mejorar su equipo— y el fin de semana de partido, donde cada jugador da vuelta el mazo y juega con un equipo predeterminado.
“En cada ronda, cada jugador hace eso y, al cabo de esas diez rondas, el que más partidos ganó, el que más puntos sacó, es el que se lleva el trofeo”, explica.
Hay un momento del campeonato en que un jugador se enfrenta contra otro, que está determinado por el fixture. Es decir, si juegan cuatro participantes, forman parte de una liga de diez equipos donde cuatro son jugadores y seis son equipos predeterminados. Y los demás pueden intervenir en esos partidos perjudicando a los otros tres jugadores. Cada partida dura alrededor de 45 minutos.
Si bien está pensado para que jueguen tres o cuatro personas, pueden participar más jugadores. Por ejemplo, pueden armarse parejas para manejar cada equipo y tomar decisiones en dupla o se pueden combinar dos mazos para que jueguen entre cinco y ocho jugadores.
Guiños para los futboleros
Según Matías, pese a que el fútbol es la temática, cualquier persona puede jugar, porque no es necesario conocer las reglas del fútbol y quienes no son seguidores del deporte también se divierten.
“Simplemente son cartas con las cuales hay que contar unos puntos y con esos puntos metemos un gol o no”, sostiene e indica que la temática de este juego podría ser otra cosa, como bandas de rock.
No obstante, reconoce que quienes no son futboleros pueden perderse algunos chistes, referencias o nombres de jugadores. Por ejemplo, una carta se llama “Agua del bidón”, en referencia al episodio del Argentina vs. Brasil del Mundial de Italia 1990. Otra se llama “Halcones y palomas” y remite al conflicto en el vestuario de Boca en la década del ´90.
“Hay un código en el que yo siento que las personas que les gusta el fútbol, que les gusta la data del fútbol, se pueden sentir representados. Me parece que ahí es donde el juego se hace un poco más fuerte”, comenta.
Nuevos juegos
La versión lanzada del juego tiene fichas 3D, fichas en cartón, tableros, cartas grandes y cartas chicas. Matías y Aixa ya piensan en crear una versión del juego más compacta, con menos elementos, quizás con menos texto, lo que haría al juego más independiente del idioma.
En paralelo, tienen ideas de nuevos juegos, en formatos más sencillos y con diferentes temáticas. Tienen proyectos en curso y varios prototipos armados, algunos de pronto lanzamiento.
