La presentación de un proyecto que busca modificar la ordenanza que regula las actividades nocturnas que pueden realizarse en locales gastronómicos y bares, ha generado opiniones contrapuestas dentro y fuera del Concejo Deliberante.
En Mar del Plata, la discusión acerca de la reglamentación de la nocturnidad en locales gastronómicos persiste desde, por lo menos, abril, cuando fue presentado el proyecto de modificación de la Ordenanza Nº 14000. La propuesta, impulsada por el concejal Marcelo Cardoso (bloque Vamos Juntos), busca extender horarios y posibilidades de actividades nocturnas en bares, locales gastronómicos y centros culturales.
La Ordenanza Nº 14000, que rige desde el año 2001, autoriza espectáculos públicos (entendidos como músicos, grupos de bailes o bailarines solistas, representaciones teatrales y títeres) en locales gastronómicos, de expansión nocturna, centros culturales y/o exposiciones, clubes, hoteles, salones de convenciones y patios de comidas de centros comerciales, como actividad comercial no principal y en un horario de 10 a 13 horas y de 18 a 2 horas. La actividad “baile” por parte del público se encuentra prohibida, así como el desarrollo de espectáculos que requieran amplificación, excepto en los casos en los que esta sea indivisible del funcionamiento del instrumento. En el caso de utilizar amplificación, se debe solicitar una autorización, cuya validez es de tres meses, y la capacidad no puede exceder a las 150 personas, salvo en los locales de expansión nocturna. Además, la norma indica que “el sonido que trascienda al exterior del local, no podrá superar los 8 Db.A. sobre el ruido del fondo medido”.
El proyecto de modificación, por su parte, busca habilitar el baile, permitir la incorporación de DJ’s y “performances y disciplinas que requieran espacio escénico” o “sean promocionadas por el establecimiento” y extender el horario de actividad permitido hasta las cuatro de la mañana. También propone ampliar la validez de la autorización para el uso de amplificación sonora a seis meses y eliminar el requisito que limita la capacidad de estos eventos a 150 personas. Por otra parte, introduce la modalidad de autorización de “evento único”, que podría solicitarse para fechas puntuales.
Dentro y fuera del Concejo Deliberante, la iniciativa ha suscitado opiniones contrapuestas. Tanto el PRO como la Unión Cívica Radical Radical consideraron que modificar la ordenanza N° 14000 es una actualización necesaria para el crecimiento económico, así como para diversificar la oferta de entretenimiento. Por su parte, desde Unión por la Patria, manifestaron ciertos reparos. En diálogo con Infobrisas, el concejal Pablo Obeid planteó: “No hay ninguna restricción en la propuesta de días, esto podría ser de lunes a lunes, todo el año y en toda la ciudad, porque la norma es para toda la ciudad. Creemos que hay que planificar muy bien y de manera responsable la actualización”.
“Existen actividades y formatos que en el año 2001, cuando se sancionó esto (la ordenanza vigente), no existían, con lo cual está bien no dejarlas fuera de la ley, pero buscar el equilibrio para que tampoco se descontrole y que impacte en zonas residenciales”, concluyó Obeid.
Por otro lado, Gustavo Pulti, concejal del bloque Acción Marplatense —que era intendente cuando se reglamentó la Ordenanza N° 14000—, propuso llevar adelante una consulta pública para conocer la opinión de los vecinos que podrían verse afectados por la modificación de la ordenanza.
📣 Si quieren cambiar las reglas de la nocturnidad, los vecinos tienen que ser informados y poder decidir.
▪️ Proponemos una consulta participativa en cada una de las zonas donde se pretende habilitar música amplificada hasta las 4 de la mañana.
▪️ Está bien actualizar las… pic.twitter.com/LPUT759Vst
— Gustavo Pulti (@GustavoPulti) June 11, 2026
Para Marcelo Cardoso, impulsor del proyecto, esta propuesta busca frenar la reforma. Durante las discusiones en el Concejo, el concejal y exsubsecretario de Inspección General alegó: “Nosotros no estamos en contra de escuchar a los vecinos, porque los he escuchado durante todo el tiempo que he trabajado con la nocturnidad en mi inspección general, los he escuchado cuando trabajamos con la provincia de Buenos Aires…”.
La modificación de la Ordenanza 14.000 no puede quedar rehén de consultas interminables que solo buscan frenar la actividad nocturna. Mar del Plata necesita reglas claras, trabajo, turismo y seguridad, no discursos que disfrazan prohibicionismo de “participación vecinal”. La… pic.twitter.com/7JO1EHN5SL
— Marcelo Cardoso (@marcecardoso10) June 13, 2026
“La denuncia debe ser inspeccionada y cuando hay incumplimiento debe ser sancionada, pero una cosa es escuchar a los vecinos y otra cosa es usar a los vecinos como excusa para paralizar una reforma”, sostuvo.
Las voces de los vecinos
Quienes frecuentan zonas de la ciudad como la calle Olavarría y aledañas, saben que hay algunos bares en los que, los fines de semana, la propuesta se extiende más allá de la posibilidad de “tomar algo”. Hay, actualmente, bares que, sin ser boliches habilitados, forman parte del circuito de lugares a los que se puede ir a bailar.
En diálogo con este medio, Carlos Carricart, vecino de Playa Grande, apuntó contra la deficiencia de los controles actuales: “Hoy, habiendo legislación que no lo permite, ocurre”. En ese sentido, señaló que la ordenanza es una herramienta que hoy tienen los vecinos para poder reclamar frente al municipio.
Los vecinos de las zonas que podrían verse afectadas —zona Güemes y Playa Grande, principalmente—, han realizado numerosas presentaciones en contra de la modificación de la ordenanza. Carricart, quien fue uno de los oradores que defendió en el Concejo Deliberante una nota firmada por 300 vecinos del barrio en contra de la propuesta de Cardoso, expresó que esta representaría tanto una degradación de la calidad de vida, como la pérdida de valores patrimoniales de las viviendas. “Hay un daño al derecho al descanso y a la vida saludable, que está contemplado en el artículo 41 de la Constitución Nacional”, sostuvo.
“Somos muchas personas, muchos frentistas, muchos comerciantes, no solamente vecinos residenciales, que están sumamente preocupados por esto porque altera las reglas de convivencia”, expuso el vecino.
Por otra parte, ha habido también presentaciones ante el Concejo Deliberante en apoyo a la modificación de la ordenanza por parte de comerciantes, representantes de establecimientos nocturnos y vecinos de la zona de Hipólito Yrigoyen que argumentan que el proyecto “no debe interpretarse como una desregulación, sino como una herramienta para establecer un marco más claro, legal, seguro y controlado, que contemple la realidad de los comercios, los trabajadores, los vecinos y el movimiento turístico”.
La postura del sector gastronómico
Tanto la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata como UTHGRA Mar del Plata se manifestaron a favor del proyecto. Desde el sector empresarial, argumentaron que la propuesta “constituye una herramienta para regularizar y ordenar una realidad que actualmente ya se desarrolla en numerosos establecimientos gastronómicos de la ciudad”. Para la asociación, “la iniciativa representa una oportunidad para ampliar los espacios destinados a la expresión artística y cultural, generando nuevos escenarios para músicos y artistas locales, al tiempo que contribuye a fortalecer la identidad cultural marplatense”.
Por su parte, desde UTHGRA Mar del Plata, consideraron que la modificación de la ordenanza “puede generar más trabajo y fomentar el consumo en un momento crítico para el sector”, a la vez que advirtieron que debe implementarse “con controles y respeto tanto por los trabajadores como por los vecinos”. “No somos necios ni tampoco confiados. De ninguna manera puede haber un libre albedrío en la nocturnidad. La implementación debe contemplar mecanismos de control adecuados y garantizar que la actividad se desarrolle dentro de los alcances previstos por la modificación”, sostuvo Pablo Santín, secretario general del gremio.
Quienes defienden el proyecto evocan la posibilidad de llegar a un acuerdo con los vecinos, sin embargo, los intereses de una y otra postura parecen ser muy disímiles. Los locales gastronómicos que ofrecen actividades como baile por fuera del horario permitido existen, es cierto. Ahora bien, mientras la propuesta de modificación de la ordenanza ofrece como solución incorporar en la normativa lo que ya sucede de hecho, los vecinos que se oponen a ella sostienen otra alternativa: controlar lo que no se cumple.
