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agosto 17, 2026

Tiempo Veggie: un emprendimiento que define la ciudad

El alfajor marplatense se considera dentro del Patrimonio Cultural Intangible de General Pueyrredon por su valor como «souvenir» representativo de la ciudad y el significado que tiene para los ciudadanos. Este emprendimiento renueva y transforma lo tradicional para llevar a todos lados una parte de Mar del Plata.

Por Ariana Gaich

El alfajor marplatense tiene una gran historia de evolución a lo largo del tiempo desde sus inicios, y es por eso que se encuentra dentro del Patrimonio Cultural Intangible del Partido de General Pueyrredon, declarado así por la ordenanza N°25981. Este producto es destacado por su historia, receta, significado y vigencia. No se incluyen solo tradiciones del pasado, sino las que se forman constantemente. La nueva cultura de alfajores marplatenses sigue evolucionando pero se mantiene la memoria de aquellos primeros alfajores vendidos en la Confitería Pueyrredon a fines de los años 30’ del siglo XX en Rivadavia 2732. 

Este producto inmutable se resignifica en diversos contextos históricos y está sujeto al contexto en el que es creado. A lo largo de los años nacieron diversos nombres, como Havanna, que definen a la ciudad y la llevan a diversas partes del mundo. Lo inesperado es cuando la verdadera esencia marplatense viaja por estos lugares naciendo de emprendimientos. Es así como actualmente son ellos quienes definen la nueva cultura de Mar del Plata y fomentan un gran sentimiento de identidad que hace a los consumidores parte de una comunidad.

La Dirección Nacional de Patrimonios y Museos, a cargo de la Convención UNESCO de 2003 junto con la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, es el órgano encargado de llevar a cabo la salvaguarda de este patrimonio en el país. En contacto con Ana Lía Verón, responsable del mismo, fue definido el PCI

Se trata de un conjunto de saberes y prácticas tradicionales que llevan adelante las comunidades, personas y grupos, que permiten construir y definir la identidad cultural nacional pudiendo fomentarla a lo largo del tiempo. Para que una práctica se considere dentro del mismo debe ser tradicional, contemporánea, integradora, representativa y basada en la comunidad. 

Tiempo Veggie: portador de identidad

Este emprendimiento nace con Lucía Miglio, una chica de 18 años que apostó por emprender con alfajores que la distinguieron de los demás. “Mi objetivo es que mis clientes creen momentos solos o compartidos con mis alfajores”. 

Lucía viene de una familia muy emprendedora, donde siempre fue inculcado y buscado el ser independientes, y cada uno de los miembros de la familia es o fue emprendedor. “Yo estaba estudiando para ser contadora en la Universidad Nacional de Mar del Plata”, con la aspiración de tener un trabajo donde tener un jefe era la regla. En ese momento ella comenzó a ser vegetariana y disfrutaba cocinar. Ante la gran insistencia de su hermana para que empiece con algo propio porque se le daba bien y era algo que le apasionaba, nace Tiempo Veggie el 31 de julio de 2020 con el propósito inicial de mantenerse a ella y a los gastos que le generaran su carrera. 

En un principio se trataba de comida y ensaladas vegetarianas y veganas: hamburguesas congeladas, galletitas, brownies, budines, y entre todo esto los alfajores marplatenses, que no eran el producto estrella como hoy en día, sino un complemento. Comenzó con pedidos de conocidos en un contexto de plena pandemia donde no se podían hacer ferias ni publicitar en la calle. Todo era vía Instagram, por pedido e iban a retirar a su casa con barbijos. 

Ya a los dos años y medio de emprender, Tiempo Veggie se basaba en vender solo hamburguesas congeladas y alfajores porque eran los más pedidos. Ese fue el momento de ruptura, donde Lucía abandona su carrera universitaria para abocarse a emprender tiempo completo. A sus 20 años, “en el momento de decidir entre la carrera o el emprendimiento nunca tembló el emprendimiento”. A pesar de no tener tantos seguidores y alcance como actualmente, apostó a seguir su pasión con el apoyo de toda su familia. 

“Por más que emprender siempre da miedo por todo el contexto en el que vivimos, nunca estuvo la duda real de abandonar, es un desafío muy grande y es la mejor decisión que podría haber tomado”.

Así fue como Tiempo Veggie comienza a vender solo alfajores, convirtiéndose en el ícono marplatense que es hoy. Empezó a crecer mucho más, y a los meses la cuenta hizo su “boom” de seguidores, haciéndose conocida en la ciudad, el país y el mundo. 

¿Qué lo hace diferencial?

Tal como su nombre lo indica, los alfajores son vegetarianos y el único cambio que existe en ellos es la confección de la masa. En la mayoría de los alfajores industrializados se utiliza en su preparación grasa animal refinada bobina o vacuna pero en los artesanales es reemplazado con manteca. Antes de comenzar con esta iniciativa, para Lucía “comer un alfajor era elegir una opción vegana”, y así surge la necesidad de un intermedio entre ambas cosas, pensando en que había más gente a la que le hacía falta.

Esto no debe confundirse con el veganismo porque si se utiliza grasa láctea. Muchas veces Lucía se planteó cambiar el nombre por quienes confunden ambos conceptos, pero la esencia del emprendimiento es definida por él.

A los alfajores se les exige una adaptación permanente ante los cambios en la sociedad y las comunidades que nacen en ella que necesitan sentirse representados. Este producto solo puede ser parte del PCI si es reconocido como tal por las comunidades, grupos o individuos que lo crean, mantienen y transmiten. Sin este reconocimiento no existirá su representación en la cultura marplatense.  

Lo más destacado de Tiempo Veggie es la cantidad de variaciones que del alfajor marplatense que se encuentran. Actualmente existen 32 variedades a la venta que aumentan a medida de que pasa el tiempo.  “Tengo una mente muy creativa y eso es lo que ayuda muchísimo a tener un emprendimiento hoy en día con el contenido y demás”. Es una cuestión de prueba y error  ante las ocurrencias suyas y de gente conocida. 

Todos los nombres de los alfajores comienzan con “Marpla” y lo que le sigue distinguiendo su sabor. “Esto no define sólo la ciudad en sí sino el alfajor marplatense que es completamente nuestro”. Arrancó como un juego de palabras y el único que no se encuentra bajo esta regla es el de frutos del bosque. El clásico es el Marplatense, y se destacan otros como Marplanuez, Marplarroc, Marplaní, Marplabon, Marplabec, etc. 

Cuando se empezaron a sumar más variedades el juego de palabras fue más evidente. “Sin querer lo hice algo muy característico y después quedó algo muy marcado en cuanto a Mar del Plata y representación de la marca”.

De Mar del Plata al mundo

El alfajor marplatense como parte del Patrimonio Cultural Intangible no solo se valora por ser un bien cultural, sino por ser socialmente valorado y apropiado por el grupo o comunidad. También por quienes le adoptan un valor de “souvenir” representativo de la ciudad. De esta manera se contribuye al proceso de identidad cultural y a la construcción de la memoria colectiva. 

Con envíos a todo el país, Tiempo Veggie puede llegar a toda Argentina sin ningún problema, aunque no solo se queda en el paladar de los argentinos. Este gran emprendimiento marplatense llega al mundo como si fuera algo normal y cotidiano, “Es muy normal que vengan a retirar un pedido y por ejemplo me digan, ‘se van a Barcelona’ como si fuera algo común”. Han llegado a Italia, España, México, Miami, etc. Dentro de los lugares más extraños donde aterrizaron sus alfajores fue a Maldivas, donde “la familia de un chico le preguntó qué quería que le llevaran cuando lo visitarán y el dijo ‘una docena de alfajores de Tiempo Veggie”. También llegaron a Israel, donde un cliente argentino trabaja y pidió alfajores marplatenses para llevar y compartir con sus compañeros.

Impulsando el rol del emprendedor

Entre tantos sabores de alfajores marplatenses, Tiempo Veggie ofrece a sus clientes recetarios de sus productos. “Fue algo que me generó duda al principio pero salió muy bien”. Mucha gente se animó a emprender gracias a ellos. 

Actualmente existen 10 entre los cuales se enseña paso a paso cómo hacer masas y rellenos básicos, alfajores argentinos, alfajores de kiosco, budines, pan dulces, huevos de pascua, etc. “A los clientes siempre les digo que cualquier duda que tengan me escriban para consultarme”. La idea es dar el siguiente paso y arrancar con los cursos online. 

“Saber que a partir de ellos alguien puede sacar una idea y comenzar su propio emprendimiento generando ingresos me genera satisfacción y me parece fantástico”. Esto es exactamente lo que busca el Patrimonio Cultural Intangible, llevar la cultura que define a Mar del Plata a cada hogar y negocio, fomentando así la transmisión dentro de la comunidad, hasta llegar de generación en generación o a otras comunidades.

Los recetarios son pedidos por marplatenses, gente de otras provincias y hasta de otros países. “Me pidió recetarios una chica de Colombia para poder comenzar a vender alfajores argentinos en su país. Hay argentinos en todos lados del mundo y donde haya uno existe un negocio”. Hay mercado en todo el mundo y los marplatenses son los más tradicionales y pedidos. “Hace poco también un conocido fue a Costa Rica y me mandó una foto de un emprendimiento de argentinos haciendo alfajores”. 

El fanatismo por Mar del Plata

Es tal el amor por la ciudad y las ganas de que cada casa tenga un poco de ella que Tiempo Veggie creó el Club de los Alfajores. Consiste en una suscripción mensual donde se recibe una vez al mes una caja de alfajores artesanales. Cada edición contiene distintos sabores que no se repiten y son sorpresa. A estos los acompaña una figura coleccionable inspirada en Mar del Plata, con una postal que, al completar las 12 figuras a lo largo del año, se pueden acceder a grandes premios.  “La realidad es que a la gente le encantó y lo recibió muy bien. Las figuras en 3D son lo más espectacular y son la mejor parte de la caja…fue una muy buena iniciativa”. 

¿Qué nos hace ser lo que somos?

Para algunos el alfajor marplatense puede representar sólo lo tangible de él, pero para otros este simbolismo es mucho más grande. Al momento de definir y transmitir la sensación de comunidad, cultura y representación, su valor como producto pasa a un segundo plano. El alfajor marplatense es uno de los elementos que define a la ciudad hacia el exterior por su gran valor emblemático

Existen muchas cosas que fijan a Mar del Plata como una ciudad más que turística: es el emprendedurismo quien hace su esencia y son ellos quienes renuevan y transforman las tradiciones transmitidas de generación en generación. En este caso, Tiempo Veggie trae una propuesta inolvidable para el corazón de cada argentino. Transforma el sentimiento de compartir con el otro frente a una necesidad de tener un valor excepcional ante el mundo. 

La vida marplatense es más que un simple alfajor, es una ciudad que existe como referencia del compartir.

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