Un documento firmado por empresarios y referentes de distintas instituciones plantea fuertes críticas por la inseguridad, la falta de controles, las excepciones urbanísticas y el manejo del patrimonio público. Entre los firmantes aparece Florencio Aldrey, propietario del Multimedios La Capital y del Paseo Aldrey. El texto termina con un cuestionamiento directo a la conducción municipal y pregunta quién toma actualmente las decisiones en Mar del Plata.
Un grupo de empresarios y referentes de instituciones de Mar del Plata firmó un duro documento en el que expresó su preocupación por la situación de la ciudad y reclamó respuestas ante la inseguridad, la falta de controles, el deterioro del espacio público, la venta ambulante, las excepciones urbanísticas y el manejo del patrimonio.
En su tramo final, el documento introduce un cuestionamiento directamente político hacia la conducción municipal: “¿Quién gobierna hoy Mar del Plata?”.
Entre los firmantes aparece Florencio Aldrey Iglesias, propietario del Multimedios La Capital y del Paseo Aldrey, junto con representantes de diferentes sectores empresariales y entidades de la ciudad. La nómina que acompaña el documento incluye, entre otros, a Blas Taladrid, Jorge Pérez, Raúl Olmos, Patricio Gerbi, Luis Terry, Claudia Álvarez Argüelles, Daniel Suffredini, Guillermo Fasano, Guillermo Rossi, Norberto Pezzati, Gustavo Crego, Carlos Pagni, Marcos Cabrales, Marcelo Cardelino, Miguel Martínez Allue, José María Brandinelli, Carlos Rottemberg, Nelson Díaz Aguirre, Juan Carlos Zamora, Antonio Solimeno, Daniel Consorti, Guillermo Bianchi y César Trujillo.
El texto lleva como título “Una ciudad que reclama seguridad, transparencia, respeto por su patrimonio y reglas claras para crecer” y comienza con una advertencia: quienes lo suscriben observan “con preocupación” un proceso que, por distintos motivos, “amenaza con deteriorar la calidad de vida, la identidad y las posibilidades de desarrollo” de Mar del Plata.
Los firmantes aclaran desde el comienzo que no buscan plantear una discusión partidaria ni posicionarse a favor o en contra de una gestión determinada. El objetivo, sostienen, es poner sobre la mesa problemas concretos y una sensación que consideran extendida entre los vecinos: “Los marplatenses estamos preocupados por nuestra ciudad”.
“No podemos acostumbrarnos al miedo”
La inseguridad ocupa un lugar central en el documento. Empresarios y referentes sostienen que el incremento de los hechos delictivos y la sensación de inseguridad modificaron conductas cotidianas: vecinos que dejaron de salir de noche, familias que cambiaron sus hábitos y comerciantes que trabajan con temor.
Frente a ese escenario, el planteo apunta a los distintos niveles del Estado. Reconocen que Municipio, Provincia y Nación tienen responsabilidades diferentes, pero advierten que para el vecino existe “una sola realidad” y reclaman que las autoridades trabajen coordinadamente en lugar de mantener una discusión permanente sobre las responsabilidades.
También cuestionan la proliferación de trapitos, a los que vinculan en muchos casos con episodios de intimidación, conflictos y violencia en la vía pública, y sostienen que una ciudad turística como Mar del Plata necesita recuperar plenamente el espacio público.
Venta ambulante, controles y “competencia desigual”
Otro de los ejes es el crecimiento de la venta ambulante y de actividades comerciales sin controles. Allí el documento busca marcar una diferenciación entre la situación social de quienes encuentran en esas actividades una forma de subsistencia y las obligaciones que enfrenta el comercio formal.
Los firmantes reclaman “reglas iguales para todos” y argumentan que quienes pagan alquileres, salarios, cargas sociales, impuestos y tasas municipales no deberían quedar sometidos a una competencia desigual con actividades que no afrontan las mismas obligaciones.
“El Estado debe encontrar soluciones sociales para quienes las necesitan, pero también debe garantizar igualdad ante las reglas comerciales y tributarias”, sostiene el texto.
Cuestionamientos al intendente
En uno de sus apartados más políticos, titulado “Una conducción política con libertad y responsabilidad”, el documento reclama una administración con capacidad para gobernar, tomar decisiones y establecer prioridades.
Allí aparece una definición que anticipa el cuestionamiento del final: “El intendente debe poder ejercer plenamente las facultades que le corresponden, pero también debe asumir la responsabilidad política por sus decisiones”.
También advierten que una ciudad de las dimensiones de Mar del Plata no puede quedar “atrapada en disputas internas, condicionamientos permanentes o discusiones” que terminen paralizando las soluciones. Y reclaman una conducción capaz de dialogar con los diferentes sectores, pero también “de decir que no cuando corresponde”.
Patrimonio y urbanismo
Las críticas alcanzan además a las licitaciones, concesiones y decisiones relacionadas con espacios que forman parte del patrimonio y la identidad marplatense.
“Los bienes públicos no son propiedad de una gestión de turno. Pertenecen a todos los marplatenses”, sostiene el documento, que reclama transparencia, reglas claras, antecedentes comprobables, garantías suficientes y planes concretos de inversión.
El planteo se extiende a las excepciones urbanísticas. Los firmantes aseguran que no se consideran “patrimonialistas” y que defender la identidad de la ciudad no implica oponerse al crecimiento. Sin embargo, cuestionan que se aprueben excepciones para construir torres allí donde las reglas urbanísticas deberían impedirlas o proyectos que puedan afectar el paisaje costero y generar sombras sobre las playas.
En ese punto utilizan una comparación particularmente crítica sobre la función de la autoridad: “Decir que sí a todo también es una forma de irresponsabilidad”. Gobernar, agregan, también implica establecer límites, defender reglas y tener capacidad para rechazar decisiones particulares cuando puedan perjudicar al conjunto.
El documento sintetiza luego una serie de preocupaciones: la degradación de la ciudad, la inseguridad, el deterioro del espacio público, la competencia desigual, la pérdida de patrimonio, la falta de controles y las excepciones urbanísticas. Frente a ese diagnóstico, reclama una “agenda de ciudad” que trascienda gobiernos, partidos y elecciones.
“¿Quién gobierna hoy Mar del Plata?”
El último tramo es el más contundente y coloca directamente bajo la lupa la relación entre Agustín Neme y Guillermo Montenegro.
Luego de reclamar una agenda basada en seguridad, transparencia, patrimonio, desarrollo sustentable, inversión, trabajo y calidad de vida, los firmantes introducen una pregunta explícita: “¿Quién gobierna hoy Mar del Plata?”.
El documento señala que Agustín Neme ejerce como intendente interino y mantiene el equipo de gobierno de la gestión anterior, para inmediatamente formular otra pregunta: “¿Quién toma hoy las decisiones en Mar del Plata?”.
A partir de allí, el planteo avanza sobre la relación de poder dentro del oficialismo local.
“Si gobierna Neme, debe tener la autoridad y autonomía necesarias para hacerlo. Y si Montenegro mantiene una influencia política sobre las decisiones, también corresponde que quede claro”, expresa el documento.
Los firmantes aseguran que no buscan encontrar “culpables”, sino establecer responsabilidades: “Quien decide debe tener autoridad y quien gobierna debe asumir la responsabilidad”.
El documento cierra con una definición que transforma el conjunto de reclamos sectoriales en un cuestionamiento sobre la conducción política de General Pueyrredon: “Los marplatenses tienen derecho a saber quién conduce la ciudad y ante quién deben reclamar cuando las cosas no funcionan”.
