Luego de lanzar su tercer material, un disco que mantiene la identidad de su obra pero se despega de sus trabajos anteriores, el músico, pianista y compositor se presentará en Mar del Plata el sábado 5 de septiembre.
Por Alejandra Bertolami
A sus 22 años, Joaco Burgos transita una etapa de crecimiento artístico en la que el piano, instrumento que lo acompaña desde pequeño, ocupa un lugar central. Entre la formación clásica, el jazz, el rock nacional y una sensibilidad que atraviesa sus composiciones, el músico y pianista encuentra en las canciones una forma de expresar aquello que lo moviliza.
Con tres discos publicados, llega a Mar del Plata para presentar Desde lo profundo, un material nacido con rapidez y, sobre todo, desde la necesidad de expresión, que conserva su identidad y a la vez se anima a despegarse de lo que venía haciendo.
Joaco Burgos se presentará este sábado 5 de septiembre en Chauvin, con funciones a las 21 y 23, acompañado por la banda con la que grabó el disco.
—Con tres discos publicados, ¿sentís que cada álbum representa una etapa distinta o que hay un mismo hilo que los atraviesa?
—Las dos, de alguna manera. Un artista se ve atravesado por distintos momentos, pero sigue siendo la misma persona, así que, al fin y al cabo, siempre hay un hilo. Pero la música va cambiando, depende de lo que vos quieras decir en determinado momento y de cómo quieras expresarlo. Sin duda, los tres discos tienen algo en común, pero a la vez son muy distintos entre sí. Más que nada el último, que es en el que más pude despegarme de lo que venía haciendo y es el que vamos a presentar ahora.
—¿Desde dónde nace Desde lo profundo?
—Es un disco que se dio bastante rápido. Se dio de darse y se dio de ceder. Lo empecé a hacer el año pasado, a mitad de año. Empecé a hacer unas primeras maquetas de lo que iban a ser las canciones, pero también eran canciones todas nuevas, del año pasado mismo. Es un disco nuevo para la gente y para mí también.
Las hice y las grabé a los pocos meses, y eso es muy poco tiempo de tener guardada una canción, salvo uno de los temas, que lo tenía desde muy pequeño, lo había hecho hace varios años. El resto del disco se dio bastante rápido y surgió desde la necesidad de expresión.
—Nombraste que uno de los temas lo compusiste de pequeño. ¿Cómo fue ese acercamiento temprano al piano y a la composición?
—Estudié piano. Es el instrumento más mío, al que le dediqué horas de pequeño y le sigo dedicando de menos pequeño. Sin duda, es con el que más cómodo me siento y siento que domino. Lo estudié mucho de chico y pasé mucho tiempo frente a él.
Empecé estudiando música clásica, después me fui más a lo popular, después al jazz y, en el medio, iba creando algunas cosas. A los 15 o 16 años empecé a componer e hice esta canción que te digo y, hoy, quizás es el único tema viejo del disco. Los otros son todos actuales.
—¿Por qué decidiste incluirlo tanto tiempo después? ¿Qué te llevó a volver a esa canción y sacarla a la superficie?
—Siempre lo renegué un poco, ese tema. Lo sentía distinto al resto, más simple. Capaz, cuando empezaba a hacer los discos, buscábamos una complejidad medio enroscada, en no caer en la simpleza, lo cual es una estupidez. Cada uno en sus épocas y con lo que quiere.
Pero en este disco dije: “¿Por qué no?”. Si es una canción súper linda y va derecho al hueso, es cortita, dice lo que tiene que decir y funciona también. Le faltaba un tema así al disco. Fue el que más pegó también.
—Ahora que venís a presentarlo con músicos que admirás, como Samalea, ¿qué significa para vos compartir escenario con ellos?
—Siempre compartir con gente con experiencia es algo hermoso y distinto para quienes están aprendiendo todo por primera vez. Ahora quizás no tanto, pero cuando arranqué tenía 18 años. Cuando Samalea entró, yo tenía 18 años y lo conocía de más chico, de ver los videos de Charly, de Cerati.
Fue un acelerador en cuestiones que él traía de su bagaje y su experiencia y, para mí, siendo un pibe, era algo completamente genial. Era súper interesante compartir con él la música, anécdotas y vivencias para una persona que está mamando el gen del rock nacional, porque así me gustaba a mí entonces.
Siempre compartir con esa gente es hermoso. En la banda está Sama en la batería, Federico Mindlis en el bajo, Miranda en los coros, Marco Merlo en teclado y Martín en guitarra, y todos grabaron en los temas del disco.
Vamos a presentarlo como defensa del álbum que ya salió, pero a la vez lo tocamos con mucha naturalidad porque son personas que también lo grabaron. No son sesionistas, es un grupo. Lleva mi nombre y es un proyecto solista, pero nos manejamos en conjunto. Tenemos esa cofradía que va más allá de lo musical.
—¿Te cuesta dimensionar que artistas que escuchaste toda tu vida hoy miren y valoren lo que hacés?
—Sí, es lindo mantener una fina línea entre la admiración y también hacer algo en confianza, desde otro lugar. Es mantener siempre esa linda capacidad de sorpresa y de no terminar de asimilar todo al mango.
En realidad, es lindo tenerlo presente porque uno no deja de admirarlos, los sigue admirando. Simplemente, algunos también se dan ese lugar de compartir con uno o hablar de mi obra, compartir un momento en un escenario. Siempre manteniendo el lugar que me tocó estar por primera vez, que era el de espectador, de fan.
—Hablando de ese lugar de fan o espectador, ¿qué escuchás cuando no escuchás tu propia música?
—En este momento estoy escuchando mucho a Bill Evans, mucho jazz, mucha música instrumental. Dos discos de los años 60 del jazz y mucha música de Nueva York. Estoy metido en eso y también escuchando al Negro Rada, que lamentablemente se nos fue hace poco. Entonces, sin duda, cuando alguien se va vuelve a aparecer, se te da por escuchar y es una linda manera de homenajear.
Trato de escuchar música que me guste, pero también de abrirme a escuchar música que sé que es linda y todavía no escuché. No caer siempre en lo mismo.
—¿Qué te depara lo que queda del año? ¿Estás pensando en nuevo material o por ahora te enfocás en la gira?
—Tenemos ganas de hacer las presentaciones que se puedan con la banda y, si no, con el piano en algunas partes del país o países limítrofes. Intentar hacer eso y también juntarme ahora con Cachorro López a sacar un tema nuevo.
Yo nunca saqué simples, siempre fui de disco, pero vamos a juntarnos a ver qué sale y qué pasa. Nos llevamos muy bien. Hay bastantes planes de acá a fin de año, sin prisa pero sin pausa.
