El Senado convirtió en ley la reforma del Régimen de Zona Fría y terminó con el descuento generalizado que desde 2021 alcanzaba a los usuarios de Mar del Plata. La ayuda quedará focalizada según la situación socioeconómica y el consumo de los hogares. Cómo fue la votación, quiénes podrán mantener el beneficio y cuánto puede impactar el cambio en las facturas.
Mar del Plata dejará de tener el descuento generalizado en la tarifa de gas que recibió durante los últimos cinco años por integrar el Régimen de Zona Fría. El Senado de la Nación convirtió este jueves en ley la reforma impulsada por el Gobierno nacional y modificó el sistema vigente desde 2021.
La iniciativa obtuvo 38 votos afirmativos y ocho negativos, sin abstenciones, mientras que 26 senadores estuvieron ausentes al momento de la votación. La mayor parte del bloque Justicialista se retiró del recinto antes del tratamiento con la intención de dejar la sesión sin quórum, pero el oficialismo y sus aliados consiguieron sostener el número necesario para avanzar.
El cambio no significa, sin embargo, que todos los marplatenses vayan a perder cualquier tipo de subsidio ni que todas las facturas aumentarán en el mismo porcentaje.
Lo que desaparece para Mar del Plata es el derecho automático a recibir un descuento por integrar geográficamente una zona considerada fría. A partir del nuevo esquema, la asistencia estará vinculada principalmente con la situación socioeconómica de cada hogar y con determinados niveles de consumo.
Qué era la Zona Fría en Mar del Plata
El régimen tiene sus antecedentes en el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, creado para compensar el mayor consumo energético de las regiones con bajas temperaturas.
En 2021, mediante la Ley 27.637, el universo alcanzado fue ampliado considerablemente. Mar del Plata y otros municipios bonaerenses pasaron a recibir el beneficio por sus características climáticas.
La particularidad era que el descuento general no dependía de los ingresos del usuario: correspondía por vivir en una localidad incorporada al régimen.
Además, determinados usuarios considerados vulnerables podían acceder a un beneficio mayor, que llegaba al 50%.
Ese es el criterio que ahora cambia.
La reforma vuelve a concentrar el régimen histórico en la Patagonia, Malargüe y la Puna. Los aproximadamente 3,36 millones de usuarios incorporados a la denominada Zona Fría ampliada en 2021 dejan de tener automáticamente ese tratamiento y pasan a un sistema focalizado.
Mar del Plata está dentro de ese universo.
Del lugar donde vive una familia a cuánto gana
El cambio puede resumirse en una diferencia central: hasta ahora, un usuario residencial de Mar del Plata accedía a Zona Fría porque vivía en Mar del Plata. El criterio era esencialmente geográfico y climático.
Ahora, para conservar asistencia estatal será determinante la situación socioeconómica del hogar, junto con los límites de consumo establecidos.
La modificación se articula con los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) que comenzaron a funcionar en 2026 y reemplazaron la anterior segmentación de usuarios residenciales en los niveles N1, N2 y N3.
El nuevo régimen unificó a los beneficiarios en una sola categoría: hogares que requieren asistencia para acceder al consumo indispensable de energía.
Quienes estaban anotados en el antiguo Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) no necesitan inscribirse nuevamente: esa información fue incorporada al nuevo Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF). Los usuarios sí pueden actualizar los datos correspondientes a integrantes e ingresos del hogar.
¿Quiénes podrán conservar el subsidio?
Uno de los principales parámetros del sistema son los ingresos del grupo conviviente.
Como regla general, podrán acceder a los subsidios focalizados aquellos hogares cuyos integrantes tengan en conjunto ingresos netos iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT) correspondientes a un “Hogar 2” del INDEC, siempre que no se verifiquen criterios patrimoniales que permitan presumir capacidad de pago.
Actualmente, ese límite ronda los $4,8 millones mensuales por hogar.
También existen criterios específicos para hogares en los que algún integrante posea Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP o una Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur. En el caso de hogares con integrantes que tengan Certificado Único de Discapacidad, la normativa contempla una evaluación particular de la necesidad de asistencia.
Qué significa “Hogar tipo 2”
“Hogar 2” no es una categoría de usuario de gas ni tiene relación con el antiguo Nivel 2 de los subsidios.
Es una unidad de referencia que utiliza el INDEC para calcular el costo de la Canasta Básica Total. Se trata de un hogar compuesto por cuatro integrantes.
El valor de tres de esas canastas es utilizado como límite de ingresos para el régimen de subsidios energéticos.
Por eso, ese techo tampoco queda fijo: se modifica cada mes cuando el INDEC actualiza el valor de la Canasta Básica Total.
Quiénes pagarán más gas en Mar del Plata
El impacto más claro recaerá sobre los hogares que hasta ahora recibían Zona Fría por vivir en Mar del Plata pero que no califican para ingresar al sistema de subsidios focalizados.
Esos usuarios perderán el beneficio territorial. La situación será diferente para los hogares que sí cumplen las condiciones socioeconómicas.
El nuevo sistema establece una bonificación sobre determinados consumos de gas para los usuarios beneficiarios. El SEF contempla una bonificación base del 50% durante los meses de mayor consumo de gas y, de manera extraordinaria durante 2026, existe una bonificación adicional que se reduce progresivamente hasta desaparecer en diciembre.
Además, existe otro elemento fundamental: el subsidio no alcanza a cualquier cantidad de gas consumido.
Se establecen bloques de consumo base. Una vez superado ese volumen, el excedente se paga sin la bonificación correspondiente.
Por eso, dos familias con ingresos similares pueden terminar teniendo facturas diferentes según cuánto gas consuman.
¿El gas aumentará un 30%?
No necesariamente. La eliminación de un descuento del 30% no significa matemáticamente que lo que efectivamente pagaba el usuario aumentará un 30%.
Un ejemplo simplificado permite entenderlo: si el valor sin beneficio fuera de $100.000 y sobre ese monto se aplicara un descuento del 30%, el usuario pagaría $70.000.
Si perdiera completamente ese beneficio, pasaría de pagar $70.000 a $100.000.
La diferencia entre ambos montos es de $30.000, pero respecto de los $70.000 que efectivamente pagaba representa un aumento del 42,9%.
Si un usuario tuviera un beneficio del 50% y lo perdiera por completo, en ese mismo ejemplo pasaría de $50.000 a $100.000: pagaría el doble.
Pero esos cálculos no pueden trasladarse automáticamente a una factura real.
La razón es que algunos usuarios continuarán subsidiados, existen límites de consumo y la nueva ley modifica además la base sobre la cual se aplica el beneficio.
La reforma establece que los subsidios se concentren sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) y no sobre la totalidad de los componentes de la factura, que también incluye transporte, distribución e impuestos.
Por eso, el impacto final para un usuario marplatense dependerá de su condición socioeconómica, consumo y composición de la factura.
El argumento del Gobierno: focalizar los subsidios
Durante el debate en el Senado, la presidenta de la Comisión de Minería, Energía y Combustibles, Flavia Royón, defendió la modificación y puso números al universo alcanzado.
“Tenemos 9.000.000 de usuarios de gas natural. La zona fría histórica son 940.000 usuarios. La zona fría ampliada son 3.360.000 usuarios”, detalló.
También planteó otra comparación: fuera de quienes cuentan con conexión a la red existen alrededor de 6,21 millones de usuarios que dependen de garrafas.
Para Royón, el sistema debe avanzar hacia subsidios focalizados de acuerdo con las condiciones socioeconómicas y los consumos.
Durante su exposición aclaró además un punto central para comprender qué ocurrirá en ciudades como Mar del Plata: la reforma no significa necesariamente retirar toda asistencia a los usuarios de la Zona Fría ampliada, sino abandonar el beneficio generalizado por ubicación geográfica y pasar a un modelo focalizado.
El Gobierno calcula que la modificación permitirá reducir significativamente el costo fiscal del régimen. Las estimaciones oficiales difundidas después de la sanción proyectan un ahorro de alrededor de $272.000 millones de pesos.
Abad: “Perjudica a mi provincia y a mi ciudad”
El senador nacional marplatense Maximiliano Abad fue uno de los ocho legisladores que rechazaron la iniciativa.
Durante el debate cuestionó que el nuevo esquema deje afuera del beneficio territorial a ciudades bonaerenses con inviernos de bajas temperaturas.
“Se cometen actos de enorme injusticia: mansiones y hoteles de lujo de la Patagonia van a pagar menos por el gas que una familia de clase media de Mar del Plata, Tandil o Necochea”, sostuvo.
También planteó que la eliminación del criterio geográfico afectará a alrededor de 1,3 millones de usuarios bonaerenses.
Abad dijo estar de acuerdo con avanzar hacia una focalización de los subsidios, pero cuestionó el contexto económico elegido para hacerlo.
“Porque esta ley perjudica a mi provincia y a mi ciudad, Mar del Plata. Yo no voy a acompañar esta ley”, afirmó.
Cómo votaron los senadores
La reforma fue aprobada por 38 votos contra ocho, sin abstenciones. Hubo además 26 ausentes.
Los votos afirmativos fueron aportados por 20 integrantes de La Libertad Avanza, cuatro de la Unión Cívica Radical, tres del PRO, tres de Convicción Federal, dos de Encuentro Misionero y representantes de Independencia, La Neuquinidad, Primero los Salteños, Despierta Chubut, Provincias Unidas y un senador sin bloque.
Dentro del radicalismo acompañaron Eduardo Vischi, Flavio Fama, Silvana Schneider y Mercedes Valenzuela.
Los ocho votos negativos correspondieron a los radicales Maximiliano Abad, Mariana Juri, Daniel Kroneberger, Carolina Losada, Eduardo Galaretto y Rodolfo Suárez, junto con los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano.
El bloque Justicialista, con 21 integrantes, no participó de la votación. La mayoría de sus miembros se había retirado del recinto antes del debate con la intención de dejar sin quórum la sesión.
El acuerdo con las provincias del Norte
La votación tuvo además otro componente político.
El Gobierno consiguió el respaldo de legisladores de provincias del Norte después de negociaciones en torno a un régimen diferencial para el consumo eléctrico en regiones con temperaturas elevadas.
El compromiso apunta a establecer bloques de consumo eléctrico subsidiado más altos durante los meses de calor para las denominadas zonas cálidas y muy cálidas.
La compensación no forma parte estrictamente del régimen de Zona Fría sancionado, sino que deberá instrumentarse a través de la regulación correspondiente.
El argumento es el inverso al utilizado históricamente para subsidiar el gas: mientras las regiones frías necesitan mayor consumo energético durante el invierno para calefaccionarse, las provincias de temperaturas más elevadas incrementan fuertemente el uso de electricidad durante el verano para refrigeración.
Las repercusiones en Mar del Plata
La aprobación generó cuestionamientos entre dirigentes políticos marplatenses.
La senadora provincial Fernanda Raverta recordó que la ciudad había sido incorporada al régimen en 2021 y sostuvo: “Nuestra ciudad fue incorporada a un régimen que reconocía una realidad evidente: acá el frío dura meses y calefaccionarse es una necesidad”.
“La Zona Fría fue una conquista de los marplatenses. Y la vamos a recuperar”, agregó.
El concejal Juan Manuel Cheppi también cuestionó la reforma y afirmó que la eliminación del beneficio general afectará económicamente a unas 270.000 familias marplatenses.
Por su parte, Gustavo Pulti cuestionó el impacto de la decisión sobre la ciudad y reclamó que los representantes locales defiendan los intereses de Mar del Plata frente a medidas que inciden en las familias, comercios, industrias e instituciones.
Desde el oficialismo local, el intendente Agustín Neme ya había expresado su respaldo a la modificación cuando el proyecto avanzó en la Cámara de Diputados. En aquel momento sostuvo que focalizar la asistencia en quienes realmente la necesitan constituía un criterio “equitativo y justo”.
Un cambio de lógica para Mar del Plata
Desde 2021, el punto de partida para Mar del Plata era geográfico y climático: los hogares recibían un beneficio porque estaban ubicados en una región en la que las bajas temperaturas generan una mayor necesidad de calefacción.
Ahora, esa condición territorial dejará de garantizar por sí sola el descuento general.
La asistencia quedará concentrada principalmente en los hogares que cumplan con las condiciones socioeconómicas establecidas por el sistema focalizado y dentro de determinados límites de consumo.
Para una parte de los marplatenses, el cambio significará conservar algún nivel de subsidio bajo nuevas reglas. Para quienes superen los límites de ingresos y no estén contemplados por otras condiciones especiales, implicará perder el beneficio que desde 2021 aparecía todos los meses en su factura de gas.
