El dúo de pop indie se presentará este sábado 24 de octubre en Club TRI. En diálogo con BACAP, Tomás Otero habló sobre las colaboraciones de su próximo disco, las nuevas búsquedas sonoras y el vínculo con el público.
Koino Yokan llegará a Mar del Plata este sábado 24 de octubre para presentarse en Club TRI, ubicado en 20 de Septiembre 2650. El show encontrará al dúo en plena preparación de su próximo álbum, del que ya se conocen cuatro adelantos en colaboración con otros artistas.
Formado por Tomás Otero, en voz, y Jeremías Oro, en guitarra y producción, Koino Yokan construyó en los últimos años un recorrido que pasó de la circulación de sus canciones en redes sociales a las salas llenas y las giras por Argentina y otros países de Latinoamérica y Europa. Después de Lo que Ayer Callé (2021) y Desandando Mis Pasos (2023), el grupo prepara un nuevo trabajo que suma cruces con Cruzando el Charco, Benjamín Amadeo, Gauchito Club y Alan Sutton.
En diálogo con BACAP, Otero contó cómo fue trabajar con esos artistas y adelantó que el próximo disco tendrá más experimentación en los sonidos, las estructuras y las letras. También habló sobre el crecimiento del proyecto y sobre lo que espera de sus presentaciones en vivo: un encuentro en el que las canciones funcionen como punto de conexión entre quienes están arriba y abajo del escenario.
—Nos estamos preparando como siempre antes de las fechas, con mucha alegría, porque tocar es una fiesta. Es nuestro momento de celebrar después de semanas de vivir la vida cotidiana y hacer millones de cosas que hay que hacer para el proyecto, pero que no son tocar.
Cuando llega el momento de tocar, es realmente una fiesta para nosotros. Así que estamos con mucha alegría y también grabando: ahora estamos todos los días trabajando en un disco que va a salir dentro de un par de meses. Estamos en eso, entre viajes y grabaciones.
—Este nuevo disco reúne colaboraciones con distintos artistas ¿Cómo fue trabajar con ellos?¿Partieron de canciones que ya tenían escritas o hubo temas que compusieron juntos?
—En cada caso fue distinto. Por ejemplo, con Cruzando el Charco teníamos un par de canciones prácticamente terminadas, pero sin la letra. Pensamos que podían ser canciones que ellos podrían haber escrito, porque tenían un espíritu muy de Cruzando el Charco. Se las pasamos, Fran [Francisco Lago] eligió una, que es la que salió, y le encantó. Un día fuimos a su casa, hicimos la letra juntos y después también trabajamos todos juntos en la producción y la grabación. Fue muy colaborativo.
Después, con Benja [Benjamín Amadeo], la parte de la composición fue todavía más colaborativa. Teníamos un tema que no estaba completo, que tenía solamente una estrofa, y se lo pasamos porque nos hacía acordar mucho a él. Nos mandó otra propuesta sobre el mismo tema, le agregó un estribillo y le cambió un poco la estructura. Después hicimos la letra juntos, nos juntamos a grabarlo y surgió la idea de hacerle otra parte nueva.
—¿Y con Alan Sutton?
—Con Alan Sutton fue la colaboración más compartida de todas. Empezamos desde cero en el estudio: no teníamos nada y nos juntamos a ver qué hacíamos. Empezaron a aparecer la armonía y las melodías; hicimos un tema, después lo cambiamos todo y, cuando ya habíamos grabado la batería, modificamos la estrofa. Hicimos todo juntos: la armonía, la melodía, la letra, el concepto, la estructura y la producción. Fue una experiencia alucinante.
— En este intercambio con otros artistas, ¿aparecen sonidos que antes no estaban en la discografía de Koino Yokan?
—Va pasando el tiempo y uno se va transformando y, al mismo tiempo, sigue siendo el mismo. Es una dualidad que tiene dos partes que son ciertas. En el disco va a haber muchos sonidos nuevos, mucha más experimentación, conceptos nuevos y letras quizás un poco más irónicas. También va a haber cambios en la producción y en la estructura de las canciones. Cuando lo escuchás, suena más maduro, más nuevo, pero al mismo tiempo sigue siendo Koino Yokan. Son las dos cosas.
— ¿Qué músicos estuvieron escuchando durante la preparación del disco y qué influencias aparecen en las canciones nuevas?
—Este disco particularmente tiene muchas influencias, sobre todo en la segunda mitad. Escuchamos muchísimo a Charly, toda su discografía, en el estudio y en los viajes. Viajamos mucho juntos y aprovechamos para escuchar música, sacar ideas, desglosar las canciones, escuchar todo lo que pasa adentro y aprender de eso. Nosotros aprendemos así, escuchando música. Hay muchísimo de él, también de Paul Simon y de Billy Joel.
Son artistas que estuvimos escuchando mucho últimamente y de los que sacamos directamente cosas que nos encantaban y las pusimos en el disco. También estamos influenciados por nuestros amigos con los que participamos, y ahí la influencia es muy visible. Y, obviamente, por todo lo emocional, que inevitablemente terminamos buscando en lo que hacemos. Es parte de nuestra vida: vivir, ir transformándonos y volcar eso en las canciones. Es algo muy abstracto y difícil de expresar, y también la gente lo tomará de una forma abstracta.
—¿Qué te gustaría que encuentre el público de Mar del Plata en el show de este sábado?
—Que logre dejarse llevar, conectar con las canciones y disfrutar de lo que, en principio, todos quieren ir a hacer: estar en comunidad y emocionarse con las canciones que quizás los acompañaron y los emocionaron en algún momento. Y que puedan unirse a la fiesta que es para nosotros estar ahí. Todo lo demás es secundario para mí.
Lo más importante es que se genere un espacio para compartir con el otro y compartir algo tan genuino como la música, que te une con el de al lado. Ese es el objetivo primordial y por eso se siente como una fiesta. No se siente como una fiesta porque muchas personas te adoren, sino porque muchas personas están unidas al mismo tiempo por lo mismo: por la música, que es algo que sale del amor.
Las entradas están a la venta en ticketmas.ar y en el punto de venta físico DBM (Dream Big Moves), en Independencia 2530.
