El Observatorio Universitario de la Ciudad analizó precios de 24 productos idénticos de consumo masivo en Mar del Plata. Aunque la dispersión global de la canasta fue moderada, algunos artículos mostraron diferencias relevantes entre puntos de venta.
El Observatorio Universitario de la Ciudad de la Universidad FASTA presentó una nueva edición de su estudio sobre dispersión de precios en alimentos de consumo masivo en Mar del Plata. El relevamiento, realizado a partir de datos del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA), correspondientes al 5 de mayo de 2026, analizó 1.061 precios informados en cincuenta sucursales de la ciudad.
El estudio evalúa cuánto pueden diferir los precios de productos idénticos ofrecidos en un mismo mercado y en un mismo momento. En principio, cabría esperar que esos valores fueran similares. Sin embargo, la experiencia del Observatorio desde 2014 muestra que esa convergencia no siempre ocurre.
La dispersión de precios puede estar ligada a distintos momentos de actualización, diferencias en costos de reposición, disponibilidad de productos, estrategias comerciales y problemas de información. En una economía como la argentina, atravesada por una inflación elevada y persistente, estos factores pueden contribuir a que los precios no se ajusten al mismo tiempo ni con la misma intensidad entre comercios.
En esta edición, la dispersión general de la canasta fue moderada. El coeficiente de variación global ponderado alcanzó el 8,23 %, lo que indica que, en conjunto, los precios no estuvieron excesivamente alejados de su promedio. Sin embargo, esa lectura general convive con diferencias relevantes en algunos artículos.
Al mirar producto por producto, la mayor dispersión relativa se registró en el arroz de 1 kg, con 19,1 %; seguido por el cacao en polvo de 180 gramos, con 14 %; y el queso rallado de 40 gramos, con 12,2 %. En términos absolutos, la brecha más alta correspondió a la gaseosa de 2,25 litros, con $ 3.050 de diferencia entre el precio mínimo y el máximo informado.
A partir de los precios relevados, el Observatorio estimó tres valores de referencia para la canasta. La canasta mínima, construida con el menor precio observado para cada producto, alcanzó los $69.407. La canasta promedio se ubicó en $78.412 y la canasta máxima llegó a $88.185.
La diferencia entre la canasta mínima y la máxima fue de $18.778, equivalente al 23,9 % del valor promedio. El dato muestra que, aun con una dispersión general moderada, el punto de venta elegido puede incidir en el gasto final cuando se observa la canasta completa.
Esta brecha no surge de comparar productos distintos ni promociones puntuales, sino precios regulares informados para productos idénticos. Por eso, el estudio permite observar el grado de desalineamiento que existe entre comercios dentro del mercado local.
Uno de los hallazgos centrales es que la canasta más económica no se encuentra completa en una sola sucursal. Para alcanzar el valor mínimo posible fue necesario combinar precios de siete puntos de venta distintos. Además, de las 50 sucursales con al menos un producto relevado, solo cuatro registraron cobertura completa de los 24 artículos seleccionados.
Esto muestra que la dispersión no divide simplemente a los comercios entre “baratos” y “caros”. Un mismo punto de venta puede ser conveniente para algunos productos y no serlo para otros. El ahorro potencial depende, entonces, de comparar artículo por artículo y de contar con disponibilidad efectiva en los comercios.
El estudio también permite dimensionar los límites prácticos de esa estrategia. Acceder a la combinación de precios mínimos implicaría recorrer 30,5 kilómetros, con un tiempo estimado de 102 minutos de traslado y 137 minutos si se consideran paradas mínimas.
La medición de mayo de 2026 muestra una dispersión global moderada, pero persistente. Algunos productos mantienen diferencias relevantes entre comercios y la brecha entre canastas sigue siendo significativa. En ese contexto, ahorrar recorriendo puede ser posible, pero también difícil y costoso: requiere información, tiempo, movilidad y acceso efectivo a los productos.
