El actor protagoniza junto a Federico D’Elía una adaptación teatral de la película El jefe de todo esto de Lars von Trier. En el marco de una gira nacional, llegan al Radio City de Mar del Plata para dos funciones el sábado 31 de octubre y el domingo 1° de noviembre.
La sátira y el humor absurdo de la película El jefe de todo esto (2006), dirigida por el danés Lars von Trier, tiene su versión teatral argentina adaptada por Ricardo Hornos y Pablo Kompel, con dirección de Javier Daulte.
La pieza teatral está protagonizada por Diego Peretti y Federico D’Elía y se trata de una de las producciones más convocantes del año en calle Corrientes, distinguida como Comedia del Año en los Premios Pinti. El elenco lo completan Juan Isola, Victoria Sarchi, Aymará Abramovich y Cristian Jensen.
En El jefe del jefe, Peretti y D’Elía vuelven a compartir proyecto tras dos series televisivas muy populares: Los Simuladores y Poliladron.
En el marco de una gira por Argentina y Uruguay, la obra desembarcará en Mar del Plata el sábado 31 de octubre y el domingo 1° de noviembre, a las 20, en el Teatro Radio City (San Luis 1750). Las entradas se pueden adquirir por Plateanet o en la boletería del teatro.
“Nos encanta viajar por todo el país, es una obra de probada eficacia y nos encanta escuchar las carcajadas en los diferentes lugares donde vamos. La gente nos recibe hermosamente bien”, cuenta a Bacap Diego Peretti.


Los hilos del poder
La obra sigue a Gabriel (D’Elía), dueño de una empresa que años atrás inventó un presidente ficticio para no cargar con las decisiones impopulares del negocio. Cuando unos compradores extranjeros exigen reunirse cara a cara con “el jefe”, Gabriel no encuentra mejor salida que contratar a un actor desempleado, Cristian (Peretti), para que se haga pasar por él. Lo que sigue es un enredo de mentiras y actuación.
“La película tiene un humor muy danés, muy a cara de perro. Nosotros la hicimos más expresiva, más caricaturesca, y el fondo de la historia, que se respetó, adquiere una notoriedad más cómica, más graciosa, más de una comedia rioplatense o más de nuestro país. Y eso hace que la obra funcione. Es una mezcla de humor entendible con una reflexión bastante mordaz del poder y de la tecnología. Me parece una combinación y un contraste que genera algo muy bueno en la gente”, indica el actor.
Peretti señala que “no es una comedia de living” y destaca que “es una obra bastante reflexiva con respecto a cómo se maneja el poder en un lugar de trabajo, cómo se lo manipula y las consecuencias que puede traer esa manipulación”.
“Habla más que nada del poder, de la imagen del poder, de la forma de manipular lugares de poder con los empleados, y tiene un devenir bastante absurdo, bastante disruptivo, no inentendible, la gente la va siguiendo, pero hay un personaje, que es el mío, que es el actor que se hace pasar por jefe y que provoca una cantidad de malos entendidos que ponen de relieve el manejo del poder. Y eso genera mucha gracia”, comenta.
El teatro como parte de la rutina
Para Peretti, el teatro ordena a los actores por las rutinas y los horarios establecidos para las funciones.
“El teatro tiene esa cosa de saltar sin red, esa cosa milenaria que tiene el arte teatral, que es pararse frente a la gente y empezar a contar una historia. La ceremonia te atrae con la gente dispuesta a entrar en la convención. Es la esencia de la actuación, la disciplina teatral”, reflexiona.
Asimismo, resalta que le gusta del teatro la posibilidad de formar parte de elencos que deben llevarse bien y comparten el ritual teatral.
“El teatro me llena de energía. Después de hacer cada función, me siento como con la tarea hecha. Es algo muy agradable. Me gusta mucho”, agrega.


El universo de Shakespeare
En El jefe del jefe, Peretti es dirigido por Javier Daulte, con quien ya había trabajado en la obra Los vecinos de arriba.
“Mantuvo esa disciplina que tiene para montar las obras, que es una cosa muy ordenada, muy metódica, muy elaborada de parte de él para cada uno de los ensayos. Entonces, el actor no se desorienta, sabe a dónde se dirige. Para esta obra, que es menos lógica desde la estructura que Los vecinos de arriba, también tenía la propuesta de agregar ciertos números musicales, que la película de Lars von Trier no tiene y que queda muy bien en la puesta”, describe.
El año que viene juntos encararán un nuevo proyecto teatral, con la producción de Pablo Kompel y Adrián Suar: Ricardo III de Shakespeare.
“Es un director que estimo mucho, respeto y quiero”, reconoce y adelanta que tiene ganas de trabajar en ese “personaje tan significativo y tan icónico de Shakespeare”. Los ensayos comenzarán en febrero y el estreno está proyectado para mayo.
