CAMETAP respondió al paro de la UTA y aseguró que el sistema de colectivos de Mar del Plata atraviesa una “crisis terminal” por la falta de actualización tarifaria y demoras en subsidios nacionales.
Luego de que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunciara una retención de tareas por falta de pago de salarios, la Cámara Marplatense de Empresas del Transporte Automotor de Pasajeros (CAMETAP) difundió un duro comunicado en el que aseguró que el sistema atraviesa una situación “crítica” y advirtió sobre el riesgo en la continuidad del servicio.
Desde la entidad empresaria confirmaron que la medida de fuerza anunciada por el gremio implica “la paralización total de los servicios a partir de las 18” y atribuyeron la imposibilidad de pagar los salarios a un fuerte deterioro de la situación económica y financiera de las compañías.
CAMETAP sostuvo que “la ecuación económico-financiera de nuestras empresas se ha quebrado” y afirmó que incluso “peligran las fuentes laborales”. En ese marco, recordó que el pasado 6 de abril presentó ante el Municipio un pedido de reconsideración tarifaria que todavía no obtuvo respuesta. Según detallaron, existe “una brecha de más del 65% entre la tarifa vigente y la que debiera tener el sistema para propiciar su viabilidad”.
Además, las empresas apuntaron contra el Gobierno nacional por la demora en el pago de las compensaciones correspondientes a los atributos sociales nacionales, es decir, los descuentos que reciben jubilados, pensionados y beneficiarios de programas sociales en la tarjeta SUBE. Según explicaron, esas partidas representan el 55% del valor del boleto y registran una deuda desde el 1 de febrero de este año.
“La deuda equivale a tres meses de sueldos de la totalidad del personal de las empresas”, advirtieron desde la cámara empresarial.
En el comunicado, CAMETAP aseguró que “la recaudación por los pasajes ya no alcanza para afrontar la totalidad de los costos” y alertó sobre un “escenario de crisis terminal” del transporte público de pasajeros en Mar del Plata.
Finalmente, solicitaron la “intervención inmediata” de autoridades locales, provinciales y nacionales para destrabar la situación y garantizar la continuidad del servicio. “La sostenibilidad del servicio público está agotada”, concluyeron.
