Según consta en el acta firmada este sábado por la tarde en el Ministerio de Trabajo, las empresas se comprometieron a conseguir los fondos necesarios “a través de un crédito privado” y depositar los salarios adeudados en las primeras horas del próximo lunes.
A partir de ese compromiso, la UTA aceptó aguardar la acreditación de los haberes “en señal de buena voluntad y en resguardo de la paz social”. El gremio indicó que junto a los trabajadores esperarán en las cabeceras la confirmación del pago para retomar inmediatamente las tareas.
Durante la audiencia, el sindicato sostuvo que la retención de tareas fue consecuencia directa del incumplimiento salarial de las empresas y remarcó que los haberes no fueron abonados dentro del cuarto día hábil, como establece la normativa vigente.
Además, la representación gremial destacó que el salario “reviste carácter estrictamente alimentario” y que la demora patronal afecta gravemente a los trabajadores y sus familias.
Por su parte, CAMETAP reiteró el duro diagnóstico económico que ya había expuesto públicamente horas antes. La cámara empresaria aseguró que el sistema de transporte atraviesa una situación “totalmente crítica” y afirmó que la ecuación económico-financiera “se ha quebrado”.
En ese marco, volvieron a reclamar una actualización tarifaria al Municipio y señalaron que existe “una brecha de más del 65% entre la tarifa vigente y la que debiera tener el sistema para propiciar su viabilidad”.
Las empresas también apuntaron contra el Gobierno nacional por la demora en el envío de compensaciones vinculadas a los atributos sociales nacionales, es decir, los descuentos aplicados a jubilados, pensionados y beneficiarios de programas sociales. Según afirmaron, la deuda acumulada equivale a “tres meses de sueldos de la totalidad del personal”.
Finalmente, desde el Ministerio de Trabajo bonaerense informaron que continuarán monitoreando el conflicto y que las actuaciones quedarán reservadas hasta verificar el cumplimiento del acuerdo alcanzado entre las partes.
