Se llevó a cabo la tercera edición del Internacional de Narración Oral Palabras de Mar

El evento, que se desarrolló durante cuatro días y contó con la presencia de diez invitados de distintos lugares de Latinoamérica, recibió una declaración de interés por parte del Honorable Concejo Deliberante.

Un cuento se sucede tras otro. La diversidad de acentos traslada a quien escucha de un lado al otro del continente. La voz del que escucha también se escucha, porque algunos cuentos son, por momentos, juegos —más de lo que pueda serlo cada cuento en tanto cuento— y, entonces, requieren de su participación. También hay música. El sonido de la guitarra también cuenta. Pero lo que importa, sobre todo, lo que cuenta, es lo que pasa entre una cosa y otra, ese entre que se da en el espacio que es la mente de cada uno y de cada una, y que es una imaginación personal pero, también, en ese momento, compartida.

En el auditorio del Museo MAR, la concejala Valeria Crespo entrega una declaración de interés del Honorable Concejo Deliberante al Tercer Festival de Narración Oral Palabras de Mar. Y es importante, claro que es importante. Se dice, durante aquel evento de cierre del festival, que el apoyo de las instituciones —que fueron Fundación Lined, la Universidad Nacional de Mar del Plata, la sede de la Biblioteca Nacional en Mar del Plata Ricardo Piglia, el Museo MAR, el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires— es importante para que los proyectos culturales puedan materializarse. Pero también es importante el interés de cada uno de quienes hacen el festival con sus manos y sus voces: del colectivo de narración oral Palabras de Mar, de los narradores y narradoras que vienen de Chascomús, CABA, Santa Rosa, Jujuy, Chile, Uruguay, Colombia, Costa Rica, México, y sobre todo, el interés de quienes se acercan a participar de las actividades.

Valeria Crespo, concejala de Unión por la Patria y Cecilia D’Angelo, directora de Palabras de Mar, durante la entrega de la declaración de interés del festival.

El festival tuvo su tercera edición entre el 12 y el 16 de mayo de 2026. Su coordinación estuvo a cargo de Palabras de Mar, un colectivo de narradores orales marplatenses dirigido por Cecilia D’Angelo, y Fundación Lined. Durante esos cuatro días, en diferentes espacios: la Facultad de Psicología de la UNMDP, la sede de la Biblioteca Nacional en Mar del Plata Ricardo Piglia, la Facultad de Ciencias de la Salud y Trabajo Social de la UNMDP, la Villa Victoria, la Biblioteca Central de la UNMDP, el Museo MAR, Casa de Madera, El Séptimo Fuego, la sede del sindicato de casineros y numerosas escuelas, se llevaron a cabo distintas actividades destinadas a difundir y compartir la narración oral.

“Para mí es muy importante el arte de contar historias. El arte de hacer imaginar y poder imaginar cuentos, mundos”, dice Moira Pérez Apablaza, estudiante de Letras y una de las jóvenes que integra Palabras de Mar. Para poner en valor esa práctica, que trabaja sobre la literatura no desde la rigidez del texto leído, sino desde la flexibilidad que admite el contar, el grupo invitó a los narradores Andrea Aguirre (Chascomús), Adriana Castro (CABA), Silvina Barroso (Santa Rosa), Graciela Verónica Joaquín (Jujuy), Alfredo Gibert Flores (Chile), Ricardo Capote (Uruguay), Sebastián Fernández (Colombia), Rodolfo González Ulloa (Costa Rica), Anabella Nixania (México) y Winston Virgen (México). Ellos trajeron propuestas como el espectáculo de narración “Sorginak”, una puesta en escena de cuentos sobre brujas que estuvo a cargo de Andrea Aguirre, o el taller “La voz que cuenta”, un espacio coordinado por Sebastián Fernández, pensado para acercar herramientas de narración a aquellos que nunca se habían acercado a la práctica. También otras.

Sorginak, espectáculo de narración oral de Andrea Aguirre.

Las actividades fueron variadas. Las hubo aranceladas y las hubo gratuitas, las hubo abiertas al público en general y las hubo destinadas a grupos específicos (como las que tuvieron lugar en las facultades de Psicología y Ciencias de la Salud y Trabajo Social, que estuvieron dirigidas a estudiantes de dichas instituciones). Además de la variedad de modalidades, la diversidad se dio, sobre todo, en los estilos de los participantes, signados no solo por sus lugares de origen, sino por sus formaciones, trayectorias e intereses personales.

Cecilia D’Angelo plantea: “Yo creo que este festival internacional lo que trajo como novedoso para la ciudad fue el intercambio de voces y culturas. Al tener voces de México, Costa Rica, Uruguay, Chile, Colombia, Argentina, no solamente hay un intercambio cultural y de historias y de vivencias, sino también de sonidos, sonoridades distintas de nuestra lengua, vocabularios, miradas. Creo que es muy importante eso porque nos permite ampliar la cultura universal y sobre todo latinoamericana, en este caso. Estamos muy contentos porque el festival nos posibilitó, además, conocer historias de Latinoamérica que, sino, no hubiéramos conocido, y que eso llegara a estudiantes de nivel primario, secundario, universitario y público en general”.

“Con respecto a lo intercultural, me pareció una experiencia asombrosa conocer las distintas visiones, versiones, musicalidades y palabras sobre las historias de los países. Y también todo lo que nos vincula como seres habitantes de nuestra América Latina. Tuve la oportunidad de trabajar con algunos y algunas en un espectáculo y me pareció muy enriquecedor”, considera Alfredo Gibert Flores. Silvina Barroso suma: “Me siento honrada y agradecida por haber sido parte de esta construcción colectiva tan valiosa que sigue creciendo y permite que la narración oral se posicione en un lugar de relevancia”.

“Muchas veces nos ocupamos de lo urgente y no de lo importante y a veces lo importante, que en este caso es este reservorio de historias que tiene la humanidad, queda de lado. Entonces, qué importante es ocuparse de lo importante, valga la redundancia, que es también este reservorio magnífico que tenemos en Latinoamérica de historias que nos construyen y que son nuestra identidad”, concluye D’Angelo. Así, el proyecto sigue abriendo camino para consolidarse como un espacio fundamental en Mar del Plata para el intercambio cultural a través de la palabra oral.

Últimas Notas

El frío y las intoxicaciones por monóxido de carbono: cuando calefaccionarse es un riesgo

redaccion

Martín Becerra: “Es preciso alentar el debate público sobre los espacios virtuales”

redaccion

Agustín Canolik: “El misterio es mucho más verdadero que la certeza”

redaccion