La cámara empresaria pide un voto informado y solicita a los legisladores que consideren el impacto económico que tendría la modificación del régimen de Zona Fría en los municipios bonaerenses, en un marco de retracción de la actividad comercial.
En la antesala de la votación en el Senado del proyecto que modifica el régimen de Zona Fría, UCIP presentó esta semana una carta formal ante la Cámara alta con los datos del comercio marplatense y la exigencia de un voto informado.
El relevamiento de ventas minoristas de la UCIP correspondiente a abril de 2026 registró una caída del 2,6 % interanual en unidades físicas. El comercio formal de Mar del Plata ya absorbe una contracción de la demanda. Sobre ese piso, reducir el beneficio tarifario de 250.000 hogares marplatenses agrava el escenario: cada peso que las familias destinan al pago de tarifas más altas es un peso que no circula en los locales de la ciudad.
“No le pedimos al Senado que haga política energética. Le pedimos que vote sabiendo lo que pasa en el comercio de Mar del Plata. Nuestros datos son claros: el consumo ya está contenido. Un nuevo impacto sobre el ingreso disponible de los hogares lo profundiza”, afirmó Blas Taladrid, presidente de UCIP.
UCIP lleva cinco años pidiendo que el beneficio de Zona Fría se extienda a las actividades comerciales e industriales. En 2025, advirtió sobre el impacto de una quita.
Ahora, la cámara empresarial presentó su posición formal ante el Senado. La exigencia es la misma: el beneficio debe mantenerse para los hogares bonaerenses y ampliarse para los locales comerciales e industriales que también soportan costos de calefacción que impactan en el precio final de los productos y en la viabilidad de las pymes locales.
