Gastón Gurrea lleva más de una década dedicado a la cultura del whisky, dio cursos, participó de eventos internacionales y probó más de 600 etiquetas. En la previa del MDQ Whisky Fest, habló sobre los mitos de la bebida, las diferencias entre los distintos estilos y recomendó qué probar en la primera edición del festival que se realizará este sábado en Mar del Plata.
El whisky suele estar rodeado de rituales, reglas no escritas y cierta aura de exclusividad. Pero para Gastón Gurrea, uno de los mayores divulgadores de la cultura del whisky en Mar del Plata, hay una idea que está por encima de todas las demás. “El whisky se toma como más te guste”, resume.
La frase puede sonar provocadora para los puristas, pero refleja una filosofía que construyó durante más de una década de catas, cursos, eventos y cientos de etiquetas probadas. Este sábado será uno de los anfitriones del MDQ Whisky Fest, el encuentro que reunirá destilerías nacionales e internacionales en el Hotel de la Bancaria.
“Nos vamos a encontrar, sobre todo, con mucho whisky”, anticipa entre risas. Habrá etiquetas escocesas, estadounidenses y argentinas, además de destilerías locales como Cabo de Lobos, una de sus recomendaciones principales para quienes quieran descubrir la producción nacional.
“Es un whisky espectacular. Tiene un ahumado muy bueno y un clásico madurado en barriles de bourbon que está realmente muy bien. Diría que es uno de los mejores nacionales que probé”, asegura.
Pero el festival también ofrecerá la posibilidad de acercarse a etiquetas mucho más exclusivas. Entre ellas menciona expresiones de Macallan y algunas botellas difíciles de encontrar incluso para los aficionados más experimentados.
De la curiosidad a la pasión


Gurrea tiene hoy 38 años y recuerda que sus primeros acercamientos al whisky fueron cuando tenía entre 18 y 19.
“Lo tomaba como algo especial con un amigo. Arranqué con Johnnie Walker Black Label, pero recién cerca de los 27 o 28 años empecé a interesarme de verdad y a estudiar más”, cuenta.
Aquella curiosidad inicial terminó convirtiéndose en una actividad profesional. Dio cursos avalados por el Museo del Whisky Argentino, participó en la Whisky Live Buenos Aires y durante años organizó catas en Mar del Plata.
Según explica, uno de los puntos de inflexión para cualquier aficionado llega cuando descubre el universo de los single malt.
“Los blends son los que conocemos todos: Johnnie Walker, Chivas o Ballantine’s. Son mezclas de whiskies de distintas destilerías. En cambio, el single malt proviene de una sola destilería y no contiene whisky de grano. Ahí empezás a notar otras complejidades y otras características”, explica.
Aclara, sin embargo, que no se trata de una competencia.
“Ninguno es mejor que el otro. Son distintos. Hay blends extraordinarios y muy costosos. Lo importante es entender qué estás tomando”.
¿Con hielo o sin hielo?
Pocas discusiones generan tantas opiniones como la forma correcta de tomar whisky. Para Gurrea, la respuesta es sencilla: “El whisky se toma como más te guste”.
Aunque reconoce que durante una cata profesional el procedimiento es diferente. Allí primero se prueba puro y luego se agrega apenas unas gotas de agua.
“Cuando le echás un chorrito de agua al whisky lo abrís. Empiezan a aparecer aromas y sabores que estaban escondidos detrás del alcohol”, explica.
Por eso, en las degustaciones suele utilizarse agua mineral de muy baja mineralización para evitar alterar las características de la bebida.
Un momento para compartir
A diferencia de cierta imagen romántica del whisky asociado a la soledad, Gurrea prefiere compartir la experiencia. “Es mucho mejor acompañado”, sostiene.
Y argumenta que cada persona percibe aromas y sabores distintos.
“Cuando alguien encuentra una nota que a vos se te escapó, empezás a buscarla y muchas veces también la encontrás. Eso es lo lindo de compartir una cata”.
Su momento ideal llega al final de la tarde. “Entre las siete y media y las ocho y media, antes de cenar. Ahí es cuando más lo disfruto”.
El whisky que nunca olvidó
Después de más de 600 etiquetas probadas, elegir una favorita no es sencillo.
Entre los recuerdos que más atesora menciona un Bowmore de 20 años embotellado por la firma independiente Hunter Laing y un Glenfiddich de 30 años que probó en el Museo del Whisky.
Sin embargo, aclara que muchas veces la experiencia pesa tanto como la botella.
“Algunos de los mejores whiskies los probé en situaciones especiales, con poca gente, en encuentros más íntimos. Eso también forma parte del recuerdo”.
Una puerta de entrada al whisky
La primera edición del MDQ Whisky Fest buscará precisamente acercar ese universo a nuevos públicos.
El evento se realizará este sábado desde las 19.30 en el Salón Versailles y Rooftop del Hotel de la Bancaria. Participarán marcas como Johnnie Walker, Chivas Regal, The Glenlivet, Jameson, Jack Daniel’s, Talisker, Cardhu, Aberlour, The Macallan y The Matsui, entre otras, además de propuestas gastronómicas, chocolates, habanos, coctelería y espacios de maridaje.
¿La recomendación de Gurrea para quienes asistan?
No duda demasiado.
“No se pueden perder el whisky de Cabo de Lobos. Es una destilería marplatense y estoy seguro de que no va a decepcionar”.
