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mayo 29, 2024
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Martín Piroyansky: “He hecho locuras para poder filmar”

El actor, director y guionista dialogó con Bacap sobre la actualidad del cine argentino, cómo es grabar una película y su reciente éxito, la serie “Porno y Helado” para Amazon Prime.

Por Max Czajkowski

Martín Piroyansky es uno de los grandes baluartes que tiene la escena audiovisual argentina en la actualidad. Todos los años viene a Mar del Plata. Ya sea por el Festival de Cine, para dar una charla o disfrutar de la playa y gastronomía que ofrece la ciudad. En esta ocasión, Piroyansky estuvo en un evento/debate organizado por Cine Local en el Club Tri para abordar diferentes situaciones del cine argentino y hablar un poco de su carrera. Antes de la realización del evento, recibió a Bacap para dialogar un poco de todo.

La situación actual del cine argentino no es la mejor. Tras la desfinanciación del INCAA, se ve afectado el circuito comercial de la industria cinematográfica y hay muchas personas que se quedaron sin trabajo. Esta cruda realidad a Martín lo afecta porque ve “muchos colegas sin laburo”. “Me duele lo que está pasando, pero no solo por el arte sino la realidad del país. Hay un discurso e ideas muy equivocadas con respecto a la cultura, la educación, la salud y la ciencia que me afecta”, manifiesta el actor. Por otra parte, Piroyansky remarca que “es imposible” que Netflix venga a solventar un festival de cine: “No es así como dicen, hace muchísimos años que existe el INCAA. Genera muchos puestos de trabajo. Netflix y las plataformas pueden producir dos o tres cosas, pero es muy poco lo que pueden hacer”. 

En lo que respecta en su labor profesional diaria, Piroyansky, a la hora de escribir un guion para hacer una película o serie, dice “ser honesto” con lo que quiere contar y cómo lo quiere contar. En cuanto a la creación de obras y la forma en que repercute al espectador, él confiesa que “los artistas no tenemos mucho control sobre lo que hacemos”. Además, expresa que no termina de ver bien en qué se asemejan las cosas que hace: “El humor, quizás, sea algo que las une, pero yo hago lo que me sale no pensás una repercusión”.

– En una nota reciente dijiste que “hiciste muchas locuras por amor”, en cuanto a tu profesión, ¿harías o hiciste  locuras por el cine?

Sí, he hecho locuras para poder filmar. Muchas en los primeros trabajos que hice y por cuestiones económicas, pero estoy orgulloso de haberlas hecho. Ahora, por suerte, *Amazon puede bancar algo mío. Estoy muy contento de poder contar con ese apoyo. Y ahora no hay tanto lugar para la locura y la rebeldía porque hay una plataforma atrás, un sistema. Hay mucha gente. Tenés un equipo, tenés responsabilidad, pero me encanta. Me encantan los equipos de trabajo grandes. En general me importa que el trabajo sea un lugar agradable. Entonces, a la hora de convocar actores y técnicos pienso en gente que me cae bien, principalmente porque vamos a estar juntos por varios meses. Hay momentos del día que ya llevás muchas horas filmando y afloran las cosas difíciles de las personas. Está bueno que haya un clima amable para poder contener porque es hermoso filmar.

*Martín es el creador de la serie “Porno y Helado” producida para Amazon Prime. La buena repercusión de esta producción hizo que se haga una segunda temporada que se estrenará en septiembre.

– Hablando de “Porno y Helado”, hay una escena memorable donde suena “Amor, donde quieras que estés” y un juego de planos increíble. ¿Cómo la pensaste?

– Esa escena por guion estaba cada uno triste en su casa. Peleados entre sí. Bailaban danza contemporánea mientras sonaba “Amor, donde quiera que estés” de Manuel Wirtz. Mientras estábamos filmando, me di cuenta que todos, de pronto, podíamos aparecer en un limbo negro bailando juntos. Esa cosa que estemos todos por separado le faltaba algo. En cambio, si de pronto se nos veía juntos disfrutar, iba a tomar otra dimensión. Se filmó en un cuadrado, pusimos una carpa negra de dos por dos y bailamos. Habremos estado 20 minutos como mucho haciendo toda esa danza loca. También lo que tiene la temporada 1 de “Porno y Helado” es mucha experimentación porque estábamos haciendo algo que no sabíamos bien qué era. Cuando escribíamos con la guionista que es Martina López Robol, todos los chistes entraban. Era como valía todo y eso era peligroso porque hay chistes de todo tipo, de todo tipo de tono. Entonces cuando filmamos yo estaba un poco asustado por si iba a funcionar. Y a la hora de escribir la segunda temporada ya entendemos un poco mejor qué funciona y qué no. Los giros están más sólidos y para mí está mejor la segunda temporada.

– ¿Mismo tono absurdo?

– Igual, igual de absurdo, pero hay como unos ajustes, tuercas que se fueron ajustando para entender esta locura que es “Porno y helado” que es como un monstruo extraño. Creo que pudimos encontrar por dónde ajustar los problemas de la temporada 1.

– Haciendo mención de eso que decís, recientemente Dillon sacó un nuevo disco y dijo que «tenía miedo de que la gente lo tome mal» a esa locura musical que hizo que es “Por cesárea”.  Sin embargo, salir del canon hizo que haya una buena aceptación. ¿Creés que al romper un poco con lo que se viene viendo o escuchando en Argentina, hacer algo diferente, absurdo y apostar, la repercusión que se tiene es buena?

– Es gracioso eso que decís porque vine a Mar del Plata escuchando el nuevo disco de Dillom y un poco pensaba en esto de que decís que él contó, que bueno le salió oscuro y dijo “bueno, me salió así”. Creo que todos hacemos lo que nos sale, no tenemos mucho control sobre lo que hacemos. Excepto que quieras hacer una fórmula, que no existe la fórmula, pero decís “bueno, las películas o las series son de tal forma”. Voy a tratar de emular eso. Creo que en general los artistas hacen lo que le sale. No pueden evitar hacer lo que hacen, es intuición. Yo también trato de seguir una intuición y a veces me sale una cosa, a veces me sale otro tono. Digo, no termino de ver bien en qué se asemejan las cosas que hago. El humor, quizás, sea algo que las une, pero hago lo que me sale y no pienso en una repercusión. O sea, pienso en que ojalá la gente le guste, pero la verdad que en el momento trato de ser honesto con lo que estoy contando. Hay que saber qué contar y cómo contarlo. Me salen las cosas de una forma y trato de seguir esa brújula, esto por alguna razón tiene que ser así. De pronto, viene un director de fotografía y dice “para mí esto hay que filmarlo de esta forma” y lo hago igual, con miedo obviamente. Por ejemplo, estábamos haciendo la temporada 1 de “Porno y Helado”, había un chiste con el Chavo del 8 y yo estaba en el set me dio acomplejado vestido del Chavo haciendo el chiste. Me sentí raro.  Entonces, estaba Sofia (Morandi) y me dijo “sí, hacelo”, y la dirigió ella a esa escena.  Por suerte se hizo. En el momento casi no la hago, porque digo “che, me parece, me estoy yendo a la mierda” y la hicimos. 

– Antes de dirigir, varios cineastas ven algo para poder inspirarse. ¿Vos qué mirás?

– Trato de ver todo. Obviamente tengo mi peli favorita que la veo todos los años. Ponerme una película que me gusta ver. Pero para hacer algo no veo comedia, no siento que me sirva. Veo cosas más oscuras para inspirarme. Veo no sé, “El perfecto asesino”. Trato de volver a ver películas que por alguna razón algo me hacen un eco y pienso en ellas, como “Ojos bien cerrados”. Hay películas que las veo y las veo y las veo… Como que hay algo ahí. Igual con “8 1/2”. Son clásicos, clichés, los que me gustan. No soy muy original en mi película favorita. Trato de ver películas para rebotar el guion frente a otro guion. Entonces, estoy todo el tiempo viendo cosas nuevas, pero también viendo cierto grupo de películas que ya vi.

– Hay algo en la repetición que queda…

– Es que sí. Siento que hay algo, como los chicos, viste. Que los chicos tienen el panel, el chico ve un video de tal película, feliz de verla y verla y verla hasta el cansancio. Incluso ver tal escena. Y eso es algo muy de cineasta, para mí, que tienen los nenes. De tratar de reconocer ¿qué te gustó? ¿Y por qué? Y entonces, todo el tiempo veo y quiero ver tal momento porque hay algo. Qué me pasa en ese momento, tratar de entender que llevó el director a filmarlo de esa forma.

– Bueno, es que en el cine la importancia es el “cómo” y no el “qué”.

– Tal cual. Vos pensás quiero tal plano igual que acá, de este tipo de películas. Pará veamos esa pelea, cómo la filmó Almodóvar y tratamos de entender por qué tomó esas decisiones, cuál es la lógica atrás de él.  Por ejemplo, David Lynch me inspira mucho. Y es por qué decidió contar esto de esa forma. Yo estoy haciendo algo nada que ver con Lynch, pero hay algo del «cómo», de tratar de entender el «cómo» que a mí me ayuda y me da como herramienta.

– Joaquín Sabina dijo que “Quiero escribir la canción más hermosa del mundo”. Martín Piroyansky, ¿quiere hace la mejor película del mundo?

– Obvio, sería increíble hacer una película buenísima. Me parece importante siempre hacer. Siento que en el hacer voy aprendiendo y voy mejorando. Soy crítico conmigo mismo para mejorar y no dormirme en los laureles. Sin embargo, no me gusta ver lo que hago, me cuesta ver mis cosas. Pero encuentro todo el tiempo herramientas para mejorar y hacer otra cosa mejor que la anterior. 

 

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