Avanza el cambio accionario de la concesionaria del Mundialista y crecen las deudas de la empresa. Luego de los tres homicidios en menos de 24 horas, renunció un funcionario y se reaviva el regreso de Montenegro.
El desembarco de Marcelo Fígoli como principal accionista de Minella Stadium a través de su empresa Perfecta Producciones, cambio sujeto a la autorización del municipio, abre una nueva etapa en la concesión del Estadio Mundialista, el Polideportivo Islas Malvinas y los espacios comunes del Parque de los Deportes.
Mientras el Ejecutivo local creó una comisión para analizar la solicitud de la concesionaria para ceder el 87,5% de sus acciones a Fígoli, la empresa ha dejado varias deudas por saldar por su insolvencia económica. Esto también se tradujo en la falta de avances en el plan de obras para poner en valor los inmuebles.
Luego de que se diera a conocer que fueron rechazados por falta de fondos 14 cheques de Minella Stadium por una suma cercana a los $220 millones, el número creció en las últimas semanas.
El último reporte de la Central de Deudores del Banco Central registra ahora 25 cheques rechazados por más de $589 millones.
A esto se agrega la falta de pago por los consumos de electricidad en el Mundialista y el Polideportivo, lo que incluso derivó, semanas atrás, en un corte de luz que se extendió varios días.
En paralelo, la concesionaria ya tiene el primer juicio laboral en su contra, donde también está incluida la empresa de seguridad Mk Soluciones. Según consta en el Tribunal del Trabajo Nº4, el reclamo es por $25.000.000.
La demanda es impulsada por un trabajador que se desempeñó entre el 5 de noviembre de 2025 y el 16 de enero de 2026 como vigilador en el Polideportivo Islas Malvinas, con jornadas de 12 horas diarias.
En la presentación, el vigilador sostiene que la relación laboral nunca fue registrada, que no percibió correctamente horas extras, adicionales ni otros conceptos salariales y que tampoco contaba con cobertura de ART.
Además, afirma que el 13 de diciembre pasado sufrió un accidente al regresar de su trabajo en motocicleta, lo que le provocó múltiples lesiones. Tras ello, alega que debió atenderse por sus propios medios porque la empresa no denunció el siniestro ante una ART ni le brindó asistencia médica.
El trabajador intimó a las empresas para que regularizaran su situación laboral, reconocieran el accidente y abonaran los salarios y diferencias adeudadas. Sin embargo, ambas presuntamente negaron la existencia de la relación laboral.
Frente a esa respuesta, el demandante se consideró despedido, lo que dio inicio a la acción judicial.
Inseguridad
El último fin de semana Mar del Plata tuvo tres hechos que causaron conmoción en menos de 24 horas: el femicidio de Mailén Antonich y los homicidios de Ricardo Ruiz y Alberto Rodríguez.
En este contexto, las repercusiones políticas fueron múltiples. Un grupo de vecinos se manifestó el miércoles pasado en el centro y luego en la Jefatura Departamental para exigir más seguridad y justicia.
La protesta causó a las pocas horas la renuncia de Gastón Herrera, director de Coordinación Municipal y Control Rural de la Región. “Entendí que podía ser útil para facilitarle al ministro de Seguridad (Javier Alonso) la reconfiguración de equipos que estimara conveniente para mejorar las cosas y devolverle la tranquilidad a los vecinos”, señaló el ahora exfuncionario.
“Es un sistema grande (policía, ministerio, relación con la Justicia y con el municipio) y necesariamente se debe trabajar en equipo. Seguramente se reconducirán cosas”, añadió.
Por otro lado, más allá de que el oficialismo local, a grandes rasgos, cargó contra el gobernador Axel Kicillof por la gestión de la seguridad en el distrito, también hubo señalamientos hacia la comuna. Incluso de dirigentes “propios”.
Uno de los casos más relevantes fue el de Sofía Pomponio, diputada provincial por la quinta sección que tiene como referente política a Patricia Bullrich -actual senadora nacional-, quien planteó: “La seguridad exige coordinación permanente entre los distintos niveles del Estado. El secretario de Seguridad municipal (Rodrigo Goncalves) no debe limitarse a administrar recursos propios, sino articular con la Provincia, con las fuerzas federales y con los organismos nacionales para fortalecer la prevención y la respuesta ante el delito. Cuando esa articulación no existe o resulta insuficiente, los vecinos quedamos expuestos”.
Tras las protestas de vecinos, fue incluso más tajante: “¿Y el secretario de Seguridad cuando renuncia?”.
Mientras tanto, en los pasillos del Palacio Municipal crecen las versiones, hasta ahora sin ningún tipo de confirmación, sobre un posible regreso de Guillermo Montenegro a la intendencia. Algunos hablan de una vuelta a mediados de septiembre para descomprimir la situación ante la oleada delictiva del último tiempo y problemas de gestión.
Algo de esto fue publicado en un reconocido medio nacional días atrás. En las entrañas del Ejecutivo local, no son pocos los que plantean diferencias entre el ala de Montenegro y Alejandro Rabinovich, su principal socio político, y el sector del hoy intendente Agustín Neme y Emiliano Giri, el presidente del Pro en Mar del Plata.
