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Mar del Plata
agosto 3, 2021
Descubriendo a

Ariel Schale – Secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa de la Nación

La pasión define gran parte de su personalidad, a un año del primer caso de Coronavirus en Argentina, él recorrió miles de industrias para intentar mejorar su situación, nosotros, recorremos su vida.

Por Juan Manuel Lamacchia

Sentado a las afueras de una confitería céntrica marplatense en un horario donde el café y la cerveza fría cambian de posición en la carta, Ariel Schale disfruta del viento local de una ciudad en la que no sólo veranea.

Nació en Almagro, más precisamente en el Sanatorio Güemes, un 27 de diciembre de 1965. San Lorenzo es su pasión más fuerte, por eso mismo su relación con el club es tan intensa. Está muy vinculado con la vida institucional porque para él “San Lorenzo es mucho más que fútbol”. Se crió en Boedo, a instancias del color rojo y blanco, entre Metropolitanos y Nacionales ganados por el club que “completa su mapa genético”.

Desarrolló su carrera profesional de manera independiente en gran parte de su trayectoria, fue consultor de organismos internacionales y organizaciones empresariales, subsecretario de Comercio Internacional con rango de Embajador Plenipotenciario con el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación (2010-2011), Subsecretario de Industria con rango de Viceministro en el Ministerio de la Producción de la Provincia de Buenos Aires (2008-2010) y Subsecretario de Política y Gestión Comercial en la Secretaría de Industria, Comercio y PyMe de la Nación (2007-2008). Actualmente es Secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa de la Nación.

Antes de completar los casilleros más importantes de su currículum, Ariel Schale trabajó pintando pitufos. No, vivos no. Era su primer trabajo y lo realizaba para un vecino de su barrio que los importaba en color blanco desde Brasil. Tenía 18 años, recuerda haber empezado con una curva de productividad muy baja y que luego llegó a ser un “maestro”. ¿De qué color los pintaba? Celeste, blanco, negro, rojo y amarillo eran su catálogo.

Dividir el tiempo entre la familia, la política y la pandemia

La mejor manera de arrancar el día es con un café y un pucho, pero sus cuidados hacen que lo haga con una simple lágrima, una tarea no tan fácil para alguien que duerme un promedio de cuatro horas por día, aunque asegura descansar bien y disfrutar de lo que hace durante el día. “Dormir, duermo poco. No es algo que me guste”, completa.

Su sueño es que Argentina sea un país industrial, y asegura que lo será. Para eso, desde que asumió en su cargo, el Secretario de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa de la Nación recorre cada punto industrial para escuchar las necesidades del sector y lograr llevar adelante un trabajo en conjunto para avanzar en su anhelo. 

Visita industrias nacionales y “siente, late y vive” al ingresar a una. Las que también define como el mejor lugar para vacacionar en Argentina. 

Para Ariel Schale, el costo extra de ser político más grande, es el tiempo que se pierde junto a la familia, la presencia familiar. Al momento de realizar esta nota, cuenta que se cumplían dos años del trasplante de médula que tuvo que realizarse uno de sus hijos debido a una leucemia, la noche anterior pudo celebrar ese acontecimiento por teléfono y a la distancia, con una videollamada, como la pandemia nos obligó a acostumbrarnos y sonrisa mediante lamenta que sea de esta manera y cita a La Aplanadora del Rock: Besos por celular.

El no aniversario

Se cumple un año de la llegada del virus a nuestro país, la confirmación de la pandemia y el comienzo de la cuarentena. En aquel entonces, nadie sabía qué iba a pasar, cuánto tiempo iba a durar ni cómo se resolvería (tampoco ahora). Pero a Ariel Schale y todo su equipo de trabajo se les presentaba un desafío más que importante que confiesa que “les gustó”. Ante esa situación, reflexiona: “Somos un grupo humano militante de toda la vida del desarrollo productivo de la Argentina, al interior del grupo todos teníamos el fuego sagrado de enfrentar el desafío. Solo pensar que se fueron 50.000 personas cuesta. Sufrimos mucho. Tuvimos que tomar decisiones muy valientes e importantes, como fue tener buena parte de la actividad económica de un país sometidos a la necesidad imperiosa de una política sanitaria que tuvo una estrategia muy exitosa, que se manifiesta en que ninguno de nuestro personal sanitario tuvo que enfrentarse al dilema de a quién enchufar un respirador y a quién no. No pasó eso porque laburamos mucho, con la conducción política de nuestro presidente. Muy consciente desde el primer día”.

Música, deporte, comida y algo más

Su otra pasión, es la música lírica. Lo apasiona desde chico. A tal punto que durante cinco  años (1978-1982) fue niño cantor del Teatro Colón e hizo el ingreso al Conservatorio de Canto Lírico, pero al mismo tiempo lo hacía también en la Universidad de Buenos Aires, donde luego se recibiría de economista. Pero quién dice, si el camino era otro, Ariel Schale podría haberse dedicado a la música. Hoy es uno de sus mayores hobbies, disfruta de tocar la guitarra y uno de sus últimos gustos fue justamente ese instrumento, un modelo clásico español, conocida como “criolla”.

Nunca tuvo plata para ahorrar. Ahorrar y vacacionar son casi de antropología para él. “Había gente que ahorraba, había gente que vacacionaba”, agrega.

Algo que aún no pudo lograr es pararse arriba de una tabla durante más de 15 segundos, practica surf cada vez que visita Mar del Plata y a sus 55 años, no se resigna. Además, juega al tenis.

Entre cocinar y limpiar, elige la primera opción. Su plato por excelencia es la paella, por eso cambiamos el juego de los invitados al asado por los invitados a una paella cocinada por Ariel Schale: Héctor Horacio Scotta, goleador de San Lorenzo en las décadas del ’70 y ’80 (récord de más goles convertidos en una sola temporada en el fútbol argentino en el año 1975 – 60 goles), Matías Kulfas, actual Ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, su conductor en toda esta pasión certera de desarrollar el país, Néstor Kirchner y por último mete invitación doble: Lidia Borda y Ariel Ardit, los dos grandes cantantes de tango argentinos.

Bonus: El personaje argentino más importante de la historia para Ariel es Eva Perón, por el fuego sagrado de la justicia social.

Bonusx2: Los goles que más gritó de San Lorenzo fueron estos dos en aquel San Lorenzo 2 – Boca Juniors 0 del año 1995 y este de Esteban “Gallego” González para lograr aquel recordado título del Ciclón ese mismo año. El penal de Néstor Ortigoza para ganar la Copa Libertadores de América del año 2014 no lo gritó tanto porque recuerda no tener tantos signos vitales en aquel momento.

Dentro de diez años se ve con el placer del deber cumplido de sentirse satisfecho de haber dejado todo por su pasión que es el desarrollo de la Argentina, y pescando en el sector de caña del muelle de Mar de Ajó.

Pertenece a una generación que, según él, no está dinamizada con las redes sociales y acepta: “Soy un ser libre así que me expreso libremente. Pero sí, me gustaría tener un poco más de márgenes de libertad para en un futuro decir más cosas de las que hoy digo”. 

Por último, analiza la actualidad industrial y empresarial argentina, la situación de las PyMes y los trabajadores y comenta: “El desafío más importante es el de construir un sendero a largo plazo, no hay Argentina industrial-pyme sin un sendero a largo plazo que consolide una Argentina donde no volvamos a discutir lo obvio. Un sendero que termine con los banquinazos  y los vaivenes. Es el gran desafío de los argentinos”. Mar del Plata tiene índices de desempleos muy altos hace mucho tiempo, y ante eso agrega: “Argentina se reconstruye con una consigna muy fácil: en este país la plata se tiene que hacer trabajando y no especulando, eso es lo que vamos a consolidar durante el gobierno de Alberto Fernández”.

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