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mayo 19, 2024
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La atajada: el libro del único marplatense que ganó un Mundial

Gastón Quagliarello inmortalizó en un libro la atajada del Dibu Martinez en el Mundial de Fútbol de Qatar 2022 y nos contó los detalles de una publicación cuyo relato ya es parte de la historia de los argentinos y marplatenses. 

Por Santiago Giorgini

Estadio Lusail. 18 de Diciembre de 2022. Partido frenético, de ida y vuelta y casi de ensueño para la Selección Argentina. Un gol de antología, como el de Ángel Di María, con toques, juego asociado y frente a un rival como Francia, que si bien tenía pergaminos para estar en aquella instancia, prácticamente no había tocado la pelota.

El autor Gastón Quagliarello

El villano de toda aquella noche fue Kyllian Mbappé. Las hizo todas. Metió los dos penales que tuvo en los 120 minutos y clavó una volea que fue ternado a ser uno de los mejores goles del año. Este “enemigo”, con cara de tortuga ninja (literalmente, suele ser una de las bromas más recurrentes al 7 francés) provocó que cada hincha argentino tenga algo así como mini-infartos. Tras cartón, si no hubiera sido por un despeje milagroso de Paulo Dybala estaríamos contando que fueron cuatro. Sí, por si usted  lector no lo recuerda, Paulo Dybala salvó a todo un país del cuarto gol del delantero del París Saint Germain.

EL recuerdo

Lo que sí recuerda cada uno de los argentinos, es de lo ocurrido en el minuto 122’ con 43 segundos. Despeje de Dayot Upamecano y un error de cálculo de Nicolás Otamendi que dejó mano a mano a uno de los goleadores de la Bundesliga: Randal Kolo Muani, que tuvo en su pie derecho la tercera Copa del Mundo para Francia, y se encontró con el pie zurdo de Emiliano Martinez, que le ahogó aquella posibilidad a los dirigidos por Didier Deschamps. ¿Qué hubiera pasado si el delantero del Eintrancht Frankfurt anotaba? Ni queremos imaginarlo. Pero lo que sí sabíamos fue que, cuando Lionel Messi levantó la tan ansiada tercera, aquella atajada no iba a quedar en aquel microsegundo. Y mucho menos en Mar del Plata.

Más allá de los rumores de estatua, y de la imagen colosal que está frente al puente de la Costa y Diagonal Alberdi, el autor Gastón Quagliarello decidió ir más allá y dedicarle un libro a aquella jugada, que para algunos pasó desapercibida, otros simplemente la sufrieron y otros tantos, más futboleros, quizá casi pierden el ritmo cardíaco.

Sin ahondar en lo que podría haber pasado sí, el bonaerense llegó a la ciudad feliz y eligió el club San Isidro (quien fue testigo de los primeros pasos de Dibu) para presentar su libro “La atajada” junto a la comunidad marplatense y con Beto Martínez (padre del prócer) como invitado especial.

Bacap tuvo la oportunidad de conocer los entretelones de aquella obra, su detrás de escena, inspiraciones y secuelas. Las conocemos en este mano a mano, pero no con Kolo Muani, si no con el autor de aquella pieza literaria cuyo apellido, Quagliarello, también remonta a un delantero (NdR: referente a Fabio Quagliarella, ex delantero del fútbol italiano):

¿Hablando un poco del libro, más allá de la atajada en sí, con qué se va a encontrar el lector?

-El lector se va a encontrar con una de las atajadas más importantes de la historia de los mundiales. Sin dudas, es la número uno en la historia de las Copas del Mundo. La investigación, pone en eje la proeza del Dibu Martínez, pero es una recopilación de su biografía. También nos permitirá saber quién fue Randal Kolo Muani, que de alguna manera tiene en sus pies la tercera copa del mundo de Francia. Hay imágenes del cuadro por cuadro de la atajada, una investigación sobre las mejores atajadas de la historia de los mundiales, los festejos y los relatos de habla hispana que no solo narran la atajada, si no las emociones.

La presentación del libro se realizó en Mar del Plata.

¿Cómo surge esta idea de hacerle un libro a Emiliano Martínez?

En realidad no es un libro sobre el Dibu, sino que es sobre un acontecimiento que lo tiene como protagonista, que trasciende a su figura. Lo que se narra es cómo esa atajada está en el contexto de una final, o en el contexto de un equipo que jugó mejor que Francia, o en un marco de desenlace electrizante. Lo pone en primer plano al Dibu pero no le quita contexto a la atajada. Ya lo habíamos tenido como protagonista en los penales y en situaciones en las que Argentina pudo seguir con vida.

¿Qué conclusiones sacas de la publicación de este libro?

Hay acontecimientos que marcan la historia de un país, de una cultura y en este caso en el fútbol. Pero en este caso va mucho más allá que el fútbol. Hay cosas que quedan grabados en las memorias colectivas como algo mucho más que una jugada. Parece que hay que dimensionar que la atajada tuvo connotaciones en las personas, en los hinchas y sobre todo, funcionó como una bisagra de un momento que cambió la historia, porque  a decir verdad, eso fue. Una jugada que cambió la historia. Se terminaba todo y si no hubiera pasado, era una vida gloriosa, pero para el pueblo francés y no para el argentino. Más  allá de las individualidades, está el proyecto colectivo que es el que logra el campeonato. No es la atajada la que hace que Argentina salga campeón ni tampoco lo es la suma de individualidades. En eso tiene que girar el periodismo deportivo y los análisis.

Estuviste en Mar del Plata sacando el libro del Dibu ¿cómo podes describir al hincha marplatense tomando en cuenta que nuestro arquero surgió de esta ciudad?

La experiencia fue espectacular. La gente del club San Isidro tuvo mucha cercanía y mucha recepción no sólo al libro, sino también a la experiencia del Dibu y de la atajada. Para los pueblos o ciudades de los que tiene origen un jugador o una personalidad que marca la historia le da un nuevo capítulo a la historia de ese lugar. Le da una identidad y una fortaleza cultural. Le da un lugar importante en la sociedad argentina. Bienvenido sea que el marplatense se sienta orgulloso, sienta que el Dibu o que muchos marplatenses han pisado sus terrenos de juego. Es merecido que cada pueblo, ciudad o provincia, sienta que es protagonista. No solo por sacar una estrella o figura, si no que representar cultura, humildad y trabajo en estas personas.

¿Qué sentiste vos cuando Martínez le tapó la pelota a Kolo Muani en el momento y cuándo se te ocurrió que podía ser un buen material para un libro?

Sentí lo que sentimos todos los hinchas. Quería que la justicia divina actúe y triunfe. Que el bien le gane al mal. Toda la final había sido un gran dominio argentino. Un futbol espectacular. Con presencia. Lo que sentí fue mucho riesgo de que triunfe la injusticia. Angustia de perder una Copa del Mundo con todo el esfuerzo y sacrificio. No queríamos que reine la injusticia. Era un momento de mucho temor, tristeza y angustia por que algo malo hubiera pasado. Son momentos bisagras de la vida que trascienden al fútbol y marcan lo que vive la sociedad. Fue tan rápido que nos permitió tomar oxígeno. Fue rápido, pero no significa que no caló hondo en cada hincha. Saqué el libro porque son acontecimientos que marcan la historia. Hubo acontecimientos que duraron menos que la atajada y fueron aún más importantes. La atajada trascendió a la final. Por eso creo que debía hacerse el libro. Había que darle lugar y hacer memoria.

Acá en Mar del Plata se instaló la posibilidad de hacerle una estatua reemplazándola por la de los lobos marinos ¿cómo evalúas esa posibilidad, que claramente es una parodia, pero que tomó relevancia en este último tiempo?

No soy quien para opinar sobre el reemplazo de los lobos marinos. Es perder el respeto sobre el vecino o de aquellos que tienen la idiosincrasia de la ciudad. Nunca fui participe reemplazar las cosas por otras. Yo no reemplazaría, si no que sumaría. Sería una pérdida quitar un símbolo o estatua por otra. Toda escultura debe sumar memoria y no reemplazarla.

Si tuvieras la posibilidad de elegir otros momentos u otras situaciones de este u otro mundial para hacer un libro ¿cuáles serían?

Elegiría cómo fue el rol del periodismo con la selección de Bilardo en México 86. Nunca hubo una autocrítica sobre lo que se hizo con la selección en la previa a aquel Mundial y cómo caló en la sociedad argentina. Cómo un seleccionado, el mejor de la historia de nuestro país tuvo que casi escaparse. Aquellas eliminatorias dieron lugar a una crítica importante, pero me parece que había que tener una responsabilidad dentro de las críticas y su influencia sobre el pueblo. Hay un hilo interesante sobre la relación entre la sociedad, el poder y los medios de comunicación.

¿Cómo fue el apoyo de tu entorno al momento de realizar este libro? ¿Que te dijeron tus familiares y amigos?

El apoyo siempre está, para que uno como periodista pueda dar luz a acontecimientos que marcan la historia. Hubo apoyo, confianza y aliento a que sigamos, como periodistas o intelectuales, construyendo cultura. Hay que tener en cuenta que la publicación de un libro, artículo o película enaltece o enorgullece a una sociedad. Noté entusiasmo y apoyo de la familia, amigos y de colegas para la presencia de proyectos nuevos.

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