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octubre 2, 2022
Lo de Allá

Jefes y redes sociales: buena onda, pero hasta ahí

Casi 8 de cada 10 de los argentinos acepta a sus colegas en sus redes, con los jefes se elige mantener una mayor distancia, según una encuesta realizada por la consultora de recursos humanos Randstad.

El 76% de los trabajadores argentinos está conectado con sus compañeros de trabajo a través de redes sociales de uso personal como Instagram o Facebook, mientras que solo el 29% comparte sus redes sociales con su jefe, según datos de la última encuesta realizada por la consultora de recursos humanos Randstad y de la que participaron más de 8 mil personas.

La diferencia entre uno y otro valor marca a las claras los límites que muchas personas buscan poner en sus relaciones en el ámbito laboral, aunque muestra también que el ingreso de los millennials y centennials al mundo del trabajo desdibujó en gran medida la separación convencional entre el trabajo y el ámbito personal que construyeron las generaciones precedentes, más reacias a estrechar abiertamente vínculos de amistad en la oficina.

En relación a estos resultados, “Hoy el ámbito laboral es también un espacio donde se generan vínculos sociales que, de acuerdo con los tiempos que corren y al estilo de comunicación digital que impera en nuestra sociedad, traspasan el mundo real y se instalan con naturalidad en el universo de las redes sociales. Así, mientras casi 8 de cada 10 acepta a sus colegas en sus redes, con los jefes se elige mantener una mayor distancia”, destaca Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay.

Perfil del jefe ideal

El estudio de Randstad también avanza sobre las preferencias de los argentinos en torno al perfil del “jefe ideal”, considerando las variables de edad y género

En este sentido, al preguntar a los participantes del informe sobre la edad ideal que debería tener un jefe para ellos, el 84% de los consultados afirmó que la edad del jefe no resulta relevante en tanto sea inspirador. Por su parte, el 15% de los participantes del estudio comentó que, si pudiera elegir, preferiría tener un jefe de su misma edad o mayor. En el otro extremo, apenas el 1% se inclinó explícitamente por la preferencia de un jefe menor.

Respecto a la situación real del mercado laboral argentino, independientemente de las preferencias de los trabajadores, el 50% de los encuestados refirió tener actualmente un jefe cercano a su misma edad, mientras que el 42% indicó tener un jefe bastante mayor a él. Apenas el 8% afirmó tener en la actualidad un jefe bastante menor que él.

Cuestiones de género

Al abordar el factor de género, al consultarles a los encuestados si, de poder elegir, preferirían tener un jefe hombre o mujer, el 91% aseguró que le es indistinto tener un jefe hombre o mujer. Tan solo un 6% afirmó que preferiría tener un jefe hombre mientras que apenas un 3% sostuvo que preferiría tener una jefa mujer.

Al margen de las expectativas y deseos de los encuestados, según surge del relevamiento de Randstad, el escenario real del mercado laboral argentino está conformado por un 74% de jefes hombres contra un 26% de jefas mujeres, poniendo en evidencia la enorme brecha de género que hace palpable la persistencia del “techo de cristal”.

Fotos: Randstad.

“Estos datos muestran que si bien hemos dado importantes pasos para achicar la brecha de género en el ámbito laboral, tenemos aún indicadores que nos dicen que se necesitan mayores esfuerzos y, principalmente, acelerar sustancialmente el ritmo de cambio para llegar a la equidad. Quizá esta situación de barajar y dar de nuevo que generó la pandemia sea la oportunidad de dar el salto exponencial que necesitamos para que realmente hombres y mujeres estén en pie de igualdad”, agregó Ávila.

La marca de los jefes en la vida profesional

Es una realidad que la mayor parte de la vida adulta de las personas transcurre en el ámbito laboral, y la relación que entablamos con nuestros jefes deja una impronta muy profunda. La encuesta de Randstad también indaga sobre el impacto que han dejado nuestros superiores a lo largo de la vida, ya que toparnos con un buen o mal jefe deja una marca indeleble.

En este sentido, al consultar a los participantes del estudio sobre la impresión que dejó el jefe que más impactó en su vida laboral, el 75% asegura haber tenido un jefe que lo impactó positivamente, mientras que solo un 5% sostuvo que el superior que más lo impactó dejó una impresión negativa en su vida profesional. El restante 20% refirió no haber tenido un jefe que lo impactara particularmente.

Asimismo, al consultar a los participantes si alguna vez tuvieron que dejar un trabajo por una mala relación con su jefe directo, el 24% de los de los encuestados afirmó haber tenido que abandonar su trabajo a causa de su jefe en una ocasión y el 3% aseguró haber pasado por esta difícil situación más de una vez. Un mayoritario 73% indicó no haber sufrido nunca una situación de esas características.

“Quienes tienen responsabilidades de gestión de equipos en las organizaciones tienen que trabajar en el desarrollo de sus habilidades blandas, tomando en cuenta la ascendencia que su rol tiene en sus dependientes y la creciente necesidad y expectativa de un liderazgo más empático y humano que tienen en general las personas”, cerró Ávila.

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