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Mar del Plata
mayo 12, 2021
Descubriendo a

Ariel Martínez Bordaisco – presidente del Concejo Deliberante

Referente radical y apasionado de la militancia. Pasa sus días entre el compromiso político, libros, películas y sus perros.

Por Manuel Straccia

Los restos de un mate ya frío descansan en la esquina de la amplia mesa de la presidencia del Honorable Concejo Deliberante (HCD) del partido de General Pueyrredon, junto a una computadora y algunos papeles. Ariel Martínez Bordaisco está sentado en su silla mientras trabaja. En el transcurso de la charla con Bacap, en la que poco a poco se abre para contar detalles de su vida personal, es interrumpido para firmar algunos documentos.

Con un café amargo en la mesa, la conversación inicia como muchas otras en el último año. El coronavirus, la virtualidad y el trabajo son los temas centrales. Pero poco a poco empiezan a salir a flote los libros, el cine, el deporte. Todo englobado en una pasión que caracteriza su vida: la militancia política. 

Ariel se define como una persona “con vocación de servicio” e involucrada “en lo social”. La militancia política la conoció en la secundaria, en su anteúltimo año, cuando regresaron los Centros de Estudiantes. “Ahí arranqué a militar”, afirmó.

“La familia de mi mamá siempre fueron filo radicales, muy alfonsinistas. Mi viejo era medio apolítico, era la generación que había visto que quizás meterse en la política era complicado, peligroso. Cuando ingresé a la facultad, desde el día uno quería meterme en el centro de estudiantes pero esperé porque mi viejo me pidió que avance en la carrera. Cuando estaba en tercer o cuarto año me metí en el Centro. Arranqué con la Franja Morada, que es el brazo universitario del radicalismo. De ahí no paré más”, afirmó.

¿Nunca te cansaste? “Hice muchas otras cosas. Pero la militancia política es una pasión, es algo que vos haces que ocupa tu vida o no es posible. Lo haces en todos lados donde vas. Saca la representación partidaria, uno hace política o milita ideas en múltiples lugares. Es una pasión, al margen de tener un cargo político o no”, respondió.

Entre esas “otras cosas”, destaca sus trabajos como abogado, cargos como profesor, actualmente en la Universidad Nacional de Mar del Plata, pero previamente en la UBA y escuelas secundarias, y un negocio que tuvo un tiempo con sus hermanos.

Familia, libros y películas

Bordaisco nació en la ciudad de Buenos Aires y llegó a Mar del Plata a sus 10 años. Su padre era visitador médico, pero por unos problemas de salud pidió ser trasladado. Terminó la primaria en la escuela 6 y la secundaria la realizó en el Mariano Moreno.

“Venir a Mar del Plata fue un golpe muy positivo. La ciudad nos recibió muy bien. A mi me facilitó la vinculación con amigos, me gusta mucho jugar al fútbol y siempre fui muy deportista. Soy lector desde muy chico, mi familia es toda familia de lectores”, contó.

¿Mantenés esos gustos todavía? “Si, juego al fútbol. Lo hacía todos los sábados con mis amigos y hacíamos ‘profes contra alumnos’. Salgo a correr, no al gimnasio porque pagar para hacer esfuerzo me cuesta un montón. Necesito que sea algo divertido y me gustan los deportes colectivos. Me gusta la lógica de la competitividad, aunque sea para divertirse”, respondió.

Los libros y el cine son sus otros dos pasatiempos favoritos. Cuando era chico leía “de todo” e incluso algunos textos en inglés porque su madre era traductora y profesora. La charla se transformó en la enumeración de una larga lista de escritores y directores de cine: textos de San Martín, de quien es fanático, biografias, Arturo Pérez Reverte, Leonardo Padura, Hermann Hesse, Vargas llosa, Borges, Campanella, Tarantino, Coppola, Oliver Stone, los hermanos Coenn, Spielberg, Luc Besson, Guy Ritchie, Stanley Kubrick, entre tantos otros nombres.

Esa conexión literaria con sus padres fue muy influyente para el resto de su vida. Su madre falleció en el 2015 por un cáncer de pulmón y su padre aún vive, con ambos tuvo siempre buena relación y agradece que le inculcaron la “solidaridad”. “Cuando éramos chicos, los regalos eran para los tres. No había algo mío y otra cosa de mi hermano”, contó. Actualmente, vive con su pareja, dos perros y un gato.

El futuro

Las aspiraciones personales de Bordaisco pasan, en parte, por la presidencia de su partido que es “un orgullo increíble” porque “es un partido que fue presidido por personajes que cambiaron la lógica de la ciudad, me pasa lo mismo que siendo Presidente del Concejo, hubo grandes personalidades que dirigieron este cuerpo”. 

Otros de sus deseos es siempre “estar en ámbitos donde pueda hacer mi aporte a la historia grande de la ciudad y tratar de cambiarla en algo” y dijo que “eso quizás es lo más satisfactorio o magnético que tiene la política para mí”. 

“Cuando vos desde un lugar tenes posibilidad de transformar una realidad y dejas algo para la posteridad, ya sea material o intelectual. Me pasó en el centro de estudiantes, por ejemplo lograr la cursada de verano en mi facultad que fue mientras yo era presidente, y hoy sigue. Son cosas que dejás a la posteridad y esas son las cosas que más te seducen. Qué lugar y donde, es poner el carro delante del caballo. Ser parte de un proceso colectivo, que sea transformador, eso es lo importante. Después donde me toca, si es de 2 o de arquero, da igual”, concluyó.

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