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septiembre 25, 2022
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El regreso esperado, más allá del resultado

Los hinchas de Aldosivi pudieron volver a la cancha después de 19 meses. Bacap acompañó la ceremonia de su ingreso al estadio en un partido en el que el equipo portuense no pudo cortar la racha adversa. Fue una vuelta en familia, con amigos, para disfrutar de un ritual que la pandemia había postergado durante más de un año y medio. 

Por Víctor Molinero

Corría el 1 de marzo de 2020 y Aldosivi recibía a San Lorenzo por la vigésimo segunda y anteúltima fecha de la Superliga. Los hinchas del equipo portuense sufrieron un resultado adverso (1-3) pero estuvieron en las tribunas del estadio José María Minella bancando al elenco que por entonces dirigía Guillermo Hoyos. No sabían, claro, que tendrían que esperar 19 meses para volver a la cancha a alentar a su equipo.

En efecto, tuvieron que pasar 579 días, 20 partidos, dos campeonatos y medio, dos técnicos y unos cuantos dolores de cabeza frente al televisor para que el hincha de Aldosivi vuelva a la tribuna. A vivir de cerca un amor por los colores que no sabe de resultados.

Este viernes 1 de octubre de 2021, Aldosivi recibió a Unión de Santa Fe, por la decimocuarta fecha de la Liga Profesional, en el partido que marcó la vuelta del público a las canchas en el fútbol argentino. Ya no estaba Hoyos en el banco. Ni Fernando Gago, quien lo reemplazó durante nueve meses y se fue la semana pasada por los malos resultados. Martín Palermo miraba desde una de las cabinas al grupo de jugadores que comenzaría a dirigir horas después.

El resultado fue otra vez adverso (el elenco portuense lleva siete derrotas al hilo) pero la nota sin dudas la dieron los hinchas, esos que marcaron en Mar del Plata el regreso a las tribunas para la Liga Profesional, a partir de la tregua que viene dando el coronavirus en las últimas semanas con el marcado descenso de los casos.

En la previa del encuentro Bacap siguió de cerca el arribo de los “fieles” al estadio y se metió en la tribuna para palpar la emoción de los hinchas que finalmente pudieron volver a la cancha a ver al equipo de sus amores.

El regreso a la cancha
Foto: Mauricio Arduin.

Las tres generaciones de Roumec -gente siempre vinculada al trabajo de inferiores del club- llega a paso apurado por Avenida de las Olimpíadas. Ahí están Daniel, su hijo Gabriel y el nieto Román que se prestan para la foto pero no quieren perder mucho tiempo más para ingresar a la cancha aunque todavía falten 50′ para el arranque del partido. La ansiedad domina a casi todos y es entendible. Esperaron 19 meses para poder ingresar a la cancha. Por eso quieren sortear cuanto antes el trámite que supone cumplir con todos los protocolos, superar los controles y relajarse recién una vez apostados en la tribuna. Al menos hasta que empiece el partido claro.

El pasaje que da espaldas a la tribuna cubierta, entre el Tiro Federal y el Minella, es un desfile incesante que llegan desde el puerto y se dirigen a la avenida Canosa, por donde deben entrar los hinchas. Por allí van a buen ritmo Leticia y Ricardo, con su hijo Federico y la tercera generación que encarna Felipe. Todos socios del barrio La Juanita que esperaron con ansias el momento de volver a la tribuna.

La familia Oropel tampoco quiso perderse el regreso. Por eso cuentan que desde bien temprano a la mañana fueron al predio para asegurarse las entradas ya que si bien son socios, la crisis los llevó a acumular deuda y sólo podían ingresar los asociados con la cuota al día. Ya habrá tiempo para regularizar esos pagos ahora que, parece, la vuelta del público es una realidad.

El regreso a la cancha

Los amigos Juan, Sergio y “Pochi” no escapan al vértigo que supone cumplir con todo lo necesario para poder estar dentro del estadio cuanto antes. Pero no tienen problemas en posar para el reportero gráfico antes de seguir raudos hacia el portón de ingreso.

La excepción a esa mezcla de emoción y ansiedad que domina la escena es un grupo de amigas que disfrutan de unos mates, sentadas a metros del acceso a la cancha. Se conocen del trabajo, del barrio y de la cancha. Allí en realidad es donde forjaron esta amistad que trasladaron a sus hijos. Porque a la cancha van todas con sus hijos e hijas. Cuentan que siguieron los partidos durante el año y medio como pudieron. Porque el presupuesto no da para tener el Pack Fútbol para seguirlos por el cable, aunque sí siguieron pagando la cuota social para cumplir con el club de sus amores. Nada se compara con el ritual de estar todas juntas en la cancha y con sus hijos. 

Entonces ahí están Milagros con su hija Marlene, Melisa con Alma y Luz, Micaela con Bautista, y Lourdes.

Un hincha, preocupado, consulta cómo tiene que hacer para poder ingresar a la cancha si no tiene teléfono. Entre los requisitos para ingresar hay que acreditar el hecho de tener al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus. Otros comparten el ritual de tomar alguna bebida espirituosa antes de entrar a la cancha. Los muchachos también quieren posar para la foto.

Foto: Mauricio Arduin.

Una vez dentro de la cancha, todos gritan con fuerza el gol en contra de Emanuel Brítez que adelanta en el marcador a Aldosivi ante Unión. Pero luego el fastidio gana al ánimo de muchos cuando el equipo santafesino da vuelta el resultado y el local no le encuentra la vuelta al partido. Vuelan algunos insultos y cantos pidiendo garra. 

Sin embargo, sobre el final y más allá de la amargura de una nueva derrota, muchos asumen que la vuelta a la cancha ya fue una fiesta en sí. Que ya habrá tiempo para amargarse por el rendimiento de su equipo. Entonces sacan a relucir el grito de guerra que dice que volverán a estar ahí para alentar “aunque ganes o pierdas”.

El regreso a la cancha de los hinchas de Aldosivi. Foto: Mauricio Arduin.

Es que fueron 19 meses sin poder estar. Demasiado tiempo como para que un resultado adverso empañe la emoción del regreso.

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