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noviembre 26, 2022
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Cristian Acevedo presentará en Mar del Plata su última novela.

El aclamado autor  de Matilde debe morir estará presentando su última novela, Todas las vidas de Eva Ki, el 1 de octubre a las 18 en la próxima edición de la Feria del Libro de Mar del Plata.

Por Malena Peña

Hace un par de años en la librería donde trabajo no dejaban de preguntar por el libro Matilde debe morir, de Cristian Acevedo, y nadie sabía nada de esa novela. No la teníamos en el catálogo, ni tampoco la encontrábamos en las páginas de las editoriales con las cuales trabajamos. 

Meses enteros en donde jóvenes entraban preguntando por este peculiar libro en donde al parecer uno como lector era parte de la historia. Nosotros estábamos bastante intrigados por el asunto ¡y un día apareció!

Barenhaus Editorial lo publicó y este arribó a todas las librerías del país, y así como llegó, se agotó. Fue un boom editorial que nos dejó a todos perplejos. ¿Quién era Cristian Acevedo y por qué su libro era tan codiciado?

Cristian escribió una novela en donde al lector se le recuerda siempre que está ante una obra de ficción y que, en este caso, forma parte de la misma, es un personaje más y tiene un rol que cumplir. Esta premisa de poder ser parte del juego es lo que cautivó a los lectores e hizo que el libro se vendiera de boca en boca y llevó a Cristian a los oídos de una de las editoriales que marca tendencia en cuanto a las novelas juveniles y juveniles/adultas, como lo es Ediciones Urano, por donde publicó Todas las vidas de Eva Ki

Esta nueva novela de ficción especulativa que el autor estará presentando el día 1 de octubre a las 18 en la Feria del Libro de Mar del Plata, que se llevará a cabo en el Centro Cultural Estación Terminal Sur, nos introduce a una reconocida autora que a sus 73 años decide escribir sus memorias porque se niega a ser olvidada. Eva Ki asegura tener recuerdos de todas sus vidas pasadas y a través de una pluma sencilla pero atrapante, nos lleva en un recorrido en el tiempo que nos hará dudar de qué es real y que no. 

Gracias a la editorial tuvimos la oportunidad de hacerle unas preguntas al joven autor:

– ¿Qué libros te marcaron de chico?

– Siempre leí lo que caía en mis manos, y como provengo de una familia muy lectora, en nuestra casa de Saladillo había de todo un poco. Así que recuerdo haberme fascinado con novelas como La vuelta al mundo en ochenta días o El signo de los cuatro. Recuerdo una edición de Elige tu propia aventura, que tenía como protagonista a Indiana Jones. Pero también leí novelas que no estaban destinadas a un público juvenil, como La profecía, Historia de dos ciudades o Si una noche de invierno un viajero.

– ¿Cuándo te diste cuenta que querías contar historias?

– Creo que siempre tuve un temperamento literario, digamos. Mi relación con la literatura nació como le ocurre a todo el mundo: con la lectura. De chico leía mucho. Por otro lado, todas las noches mi papá y yo escuchábamos La venganza será terrible, mientras esperábamos a que mi mamá volviera de la guardia del hospital. Los segmentos dedicados a mitología y a literatura eran mis favoritos: Alejandro Dolina ha de ser también responsable (o culpable) de toda esta locura.

– ¿Cómo nació la idea de “Todas las vidas de Eva Ki”?

– Lo único que te puedo decir es cómo nació el comienzo de la historia. La novela empezaba así: “Nací el 20 de enero de 1983”. Tenía nada más que esa frase. No sabía quién hablaba, solo que era una mujer. La fecha no es inocente: la narradora había sido concebida durante la guerra de Malvinas. Eso sí lo tenía claro, por alguna razón que todavía no descubrí. Pero en cierto punto me pregunté qué tipo de historia quería contar. Tardé en descubrirlo, porque no quería contar una única historia, sino muchas. Así que cambié el comienzo. Quedó así: “Una vez nací el 20 de enero de 1983”. Ahora podía contar muchas historias. Ese fue el puntapié inicial. 

Cristian Acevedo presentará en Mar del Plata su última novela.
Cristian Acevedo firmando un ejemplar de su nueva novela. Foto: Télam.

– ¿Por qué Eva desea tanto permanecer en la memoria de los demás?

– Creo que tiene que ver con que siente que ha sido olvidada. Eso me parece terrible. Eva Ki escribe desde un geriátrico, sus hijos van a visitarla muy poco, a veces va su amigo y editor, pero pasa sus días sin mucha compañía. Creo que todos anhelamos no ser olvidados. Que buscamos constantemente que nos quieran, y es en la memoria de nuestros seres queridos donde podemos tener la suerte de permanecer eternamente. Además, Eva Ki está comenzando a olvidar algunas cosas, comienza a confundir los recuerdos, los nombres, las caras. Por eso se sienta a escribir: porque es escritora y cree que, solo así, podrá conservar intactas las vidas que comienzan a perderse.

– Tanto esta novela como Matilde debe morir tienen un formato único y muy interesante. Desde que el lector forma parte de la historia hasta el punto de creer que las memorias de Eva existen. ¿Qué es lo que te lleva a escribir metaliteratura?

– No es lo único que escribo: tengo otras novelas que tal vez pronto vean la luz y que van por caminos diferentes. Sin ir más lejos, mi novela La ley primera es una novela plenamente de acción, donde no hay lugar para esos otros juegos que sí son posibles en Matilde o en Eva Ki. Creo que el interés por la metaliteratura es más de los lectores, sobre todo los jóvenes, que no quieren que les den todo digerido, lectores que sienten la necesidad de participar, de alterar el texto que leen, de transformarlo si es posible. Yo también soy esa clase de lector. Pero al momento de escribir, lo hago en géneros diferentes, usando los recursos que mejor se ajustan a la historia y sin reflexionar demasiado. Escribo los libros que me gusta leer.

– ¿Qué buscas generar en los lectores?

– Me entusiasman los lectores que se muestran activos, que no conciben que la obra esté completa hasta que ellos se enfrentan a ella. No seré el primero en decir que una obra se significa más por la forma en que es leída que por como está escrita. Esa es la clase de lectores que me interesan: los participativos, los que polemizan, los que se perciben coautores de los libros que leen.

– ¿Podés contarnos algo acerca de tus proyectos literarios a futuro?

– Estoy con dos proyectos entre manos. Uno que va a ver la luz el año que viene, también por Umbriel. En ella, su protagonista descubre que acaba de morir y se descubre un fantasma. La trama transcurre en un quirófano, mientras los médicos procuran mantener con vida a la mujer del ahora fantasma. Por supuesto, esa es la sinopsis, pero en verdad la novela tiene muchos saltos en el tiempo, muchos cambios de registros y distintos puntos de vista acerca de la fenomenología del fantasma. 

Además, estoy en tratativas para que mi novela Todo será olvidado vea la luz en breve. Es una novela que acaba de ganar un premio literario muy reconocido, y eso tal vez ayude a que se publique. Creo que Todo será olvidado es lo mejor que escribí. Habrá que cruzar los dedos.

– ¿Qué consejo le darías a los jóvenes que quieren ser escritores?

– Que lean mucho, de distintos géneros. Que, sin dejar de leer por placer, también lean los clásicos: son tantos que, sin dudas, hay un clásico para cada tipo de lector. También que lean a escritores de su país, porque la voz propia no se encuentra en las traducciones, sino en la voz de quienes hablan como uno. 

Que aspiren a la economía: en literatura, menos es más. 

Que copien: todos comenzamos copiando. Por eso es recomendable que se lea mucho y variado: para tener más chances de copiar a los buenos. 

Que lean en voz alta lo que acaban de escribir: eso es fundamental. La literatura, además de muchas otras cosas, es también música. Encontrar la música es un desafío. 

Que escriban. Mucho, todo el tiempo. Está muy bien leer libros que enseñan el oficio, no está mal buscar recomendaciones, pedir consejos, indagar en los tantos decálogos que existen. Pero pienso que se pueden leer muchos libros, qué sé yo, de boxeo por poner un ejemplo, o de danza. Pero a boxear se aprende boxeando, a bailar se aprende bailando. Pues bien: a escribir se aprende escribiendo. 

Si quieren conocer a Cristián Acevedo y su obra ¡a no olvidar!

Fecha: 1 de octubre

Hora: 18.

Lugar: Centro Cultural Estación Terminal Sur – Feria del Libro de Mar del Plata

Entrada: Libre y gratuita hasta alcanzar la capacidad de la sala.

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